jueves, 27 de noviembre de 2014

Salmón con salsa de Nata y Tomate

No es la primera vez que pongo una receta con salmón y que os cuento lo bueno que es. Pinchando aquí  podéis recordar las albóndigas de salmón. Tampoco es la primera vez  que os recomiendo que introduzcáis de manera habitual el pescado en la dieta de los más pequeños y en la vuestra también. Yo procuro ponerlo para cenar por lo menos dos veces a la semana, más las dos veces que lo comen en el colegio, ya son cuatro, que no está nada mal.

Es increíble la diferencia de precio que puede haber de comprar un salmón entero a cogerlo en bandejas. Es muy recomendable para nuestro bolsillo aprovechar las ofertas en las que los venden enteros. Yo este último pedí que me hicieran la mitad en rodajas y la mitad en lomos. Llegáis a casa lo congeláis individualmente y ya tenéis por lo menos para dos veces. Como siempre os recomiendo que os llevéis  la cabeza y la espina. Con ellas podéis hacer, sopa, croquetas, un pastel de pescado como el que os puse en un post anterior (click aquí) o lo que se os ocurra.

La receta de hoy es tan rápida de hacer como prepararlo a la plancha y nos sirve para variar de vez en cuando los sabores. Os puedo asegurar que se lo devoran. Para hacerlo podemos utilizar lomos o rodajas, es indiferente. Y en cuanto a la salsa de tomate puede ser casera (receta aquí) o tomate frito comprado, que es el que yo he utilizado esta vez.

INGREDIENTES

500g de salmón
150g-200g de nata
70g de salsa de tomate
Sal y pimienta
Aceite de oliva

Poner una gota de aceite en una sartén y echar la nata. Añadir el tomate y revolver. Echar la sal y un poco de pimienta, no os paséis si hay niños que luego dicen que pica. Os recomiendo que la probéis y si queréis le podéis añadir un poco más de tomate, va un poco en gustos. Ahora sólo queda introducir en la sartén las rodajas de salmón saladas previamente, a las vuestras si queréis también le podéis añadir un poco de pimienta. Dejar hacerse 10 minutos a fuego medio, o incluso menos depende del grosor.
Hoy nos las hemos comido con patatas y judías verdes al vapor. También queda muy bueno con arroz blanco o con un poco de pasta, así lo acompaño cuando lo pongo a las hora de comer.


No me diréis que no es una cena rápida.  ¡Espero que os guste!


jueves, 13 de noviembre de 2014

Quiero una tarta azul

En realidad lo que dijo el pequeño de la casa hace un par de semanas fue: Mami, quiero una tarta "asul" y "pamién" castillos hinchable, toboganes y que "mengan" los amigos. Pues para cumplir tres años ya está bien. Es lo que tiene ser el peque, ha ido viendo todos los cumples a los que han ido sus hermanas y ha cogido un montón de ideas.
Esto mismo lo ha ido repitiendo cada dos días más o menos hasta antes de ayer. Los demás le reíamos la gracia, olvidándonos del pedazo cabezota con ideas fijas que tenemos en casa. Lo de los toboganes y los castillos hinchables parece que le iba quedando claro que iba a ser que no. Lo de todos los amigos, se lo cambié por una merienda en casa con dos de sus nuevos amigos del cole. ¿Y lo de la tarta azul? Pues dije, le hago una de chocolate y listo. Pero por aquí mi pequeñajo parecía que no tenía idea de tragar. Ayer era el día "D" y nada más levantarse me lo recordó, de camino al cole me lo volvió a recordar y al entrar en clase por si no me había quedado claro, me lo volvió a soltar.

Así que me fuí al super teniendo claro que una tarta de chocolate igual no le hacía mucha gracia. Allí me encontré con unas tartas de Aviones con el cielo azul que seguro le hubiesen encantado, y con el cielo azul ya hubiese cumplido. Pero una que los conoce, sabía que esas tartas servirían para soplar las velas y comer un trocito, al día siguiente nadie haría caso a la tarta. 
En la sección de cosas dulces para tartas, y mientras le daba vueltas al coco, me encontré con un paquete de colorantes. También había tabletas de fondant blancas, esa pasta de azúcar modelable para cubrir tartas o hacer adornos, pero que yo nunca había manejado. 

Decidí que iba a hacer un bizcocho normal, un bizcocho de yogur que además luego se lo pueden comer para desayunar. Con el colorante teñiría nata de azul y adornaría la tarta. Y según iba pensando me vine arriba y me llevé una tableta de fondant, por si me animaba a hacerle algún muñequito.
Una vez en casa volví a cambiar de opinión, iba a hacer un bizcocho tiñendo la masa de azul. Además busqué como modelar a Rayo McQueen en internet y decidí que lo iba a intentar. Las cosas en los vídeos parecen muy fáciles.

INGREDIENTES



200 g de azúcar
3 huevos
125 g de yogur natural
100 g de aceite de oliva
220 g de harina
12 g de levadura de repostería
colorante azul
Para el coche:
Tableta de fondant blanco
Colorantes

En primer lugar batimos los huevos con el azúcar, añadimos el yogur (el que yo pues era azucarado porque no tenía otro) y el aceite y mezclamos. A continuación añadimos la harina con la levadura y batimos hasta que esté todo bien mezclado. Una vez tenía la masa le empecé a echar colorante para conseguir el color azul. Como la masa es un poco amarillenta el color tiraba un poco a verde, pero no estaba mal.

Para hornearlo utilicé un molde de 20cm., le puse papel de horno en la base y unté con margarina el resto. Con el horno ya precalentado a 180º lo dejamos unos 35- 40 minutos. Mi horno es un poco lento así que lo dejé un poco más. 
Cuando lo saqué me di cuenta de que la parte de fuera se había quedado entre verde y marrón. Lo que hice fue cortar la capa de alrededor para que volviera a salir el color azul del interior.

Y ahora venía lo mejor, hacer el coche. No fue una tarea fácil, ya que al ir añadiendo el colorante para teñirlo, esa masa se volvía pegajosa y muy difícil de manejar. Pude limpiarme un dedo y buscar una solución en la red. Echar en la encimera azúcar glass y trabajándola con el azúcar, poco a poco la masa volvió a su ser. En tiendas especializadas también se puede comprar el fondant de colores y no hace falta teñirlo. Me tuve que adaptar a los colores que tenía, además tampoco tenía tiempo para estar mezclando colores. Por eso las ruedas son verdes, o sus ojos azules y amarillos. Para ir pegando las distintas piezas utilicé agua con azúcar. Al final logré que pareciera un coche.




La gente hace maravillas con el fondant y tienen la amabilidad de compartirlo en la web, así que podéis buscar todo tipo de decoraciones y poneros manos a la obra.

Y lo mejor estaba aún por llegar, su cara cuando vio la tarta.


Así, todo merece la pena.

viernes, 31 de octubre de 2014

Pasta terrorífica

Sé que hace muy poco puse receta de pasta, y hoy vuelvo con otra. Y es que ahora es el momento de ponerla, que conste que lo hago pensando en vosotros, por si queréis aprovechar este fin de semana de sangre y calabazas para hacérsela a vuestro peques.

Yo nunca he sido muy de halloween, no he crecido con ello. Pero una se hace mamá y los peques se quieren disfrazar, y quieren ir a pedir caramelos y tú te vas envolviendo de halloween y acabas pensando en qué cocinar para acompañar a la semana "calabacil".

Me encontré la semana pasada con un folleto que anunciaba una pasta con formas de halloween y como los dulces no me tiran mucho dije, pues la pasta va a ser mi plato "hallowinero". La compré en Lidl, cuando la vieron daban saltos de alegría y cuando yo pensaba en con qué acompañarla mi nariz de bruja crecía un poco más. Tenía claro que calabaza tenía que llevar, calabaza. Y ya puesto para hacerla más terrorífica, ¿qué tal un poco de berenjena?jajaja. ¡Uy, qué me sale una verruga!. Todo sea por meter verdura sí o sí.

No utilizo mucho la calabaza, salvo para hacer un potaje, sí, sí, habéis oído bien. Un potaje que está que te mueres y prometo publicar en cuanto lo haga este invierno. La calabaza que compré para este plato, me dio para hacer la pasta y otros dos platos más que en breve publicaré. No nos hemos convertido en calabaza de milagro.

INGREDIENTES
500g de pasta
50g de cebolla
140g de berenjena
165g de calabaza
250g de carne picada
400g de tomate triturado
Sal, pimienta, curry y comino molido
Aceite de oliva

La preparación es muy fácil. Cocemos la pasta en abundante agua con sal, la tuve que dejar un poco más de tiempo de lo que decía el paquete. Cuando la tengamos lista escurrimos y le echamos una cucharadita de margarina.

Mientras, pelamos un diente de ajo y lo sofreímos en un poco de aceite de oliva. Añadimos la cebolla bien picada, dejamos que se haga un poco e incorporamos la berenjena, picada en trocitos pequeños. La berenjena la he pelado porque el morado casi negro de la piel provoca un efecto inmediato en el plato que se llama "qué es esto negro, yo no me lo como".
La calabaza también la corté en dados pequeños, pero antes de añadirla la puse dos minutos en el microondas, salpicada con un poco de agua, para ablandarla un poco.
Una vez echo esto la añadís a la sartén con el resto de ingredientes. Incorporamos el tomate, salpimentamos y añadimos una cucharadita de azúcar. Ahora echamos una pizca de curry y de comino molido, no os paséis. Mejor echad un poco, probad y si os animáis echáis un poco más. Estas dos especias son totalmente opcionales y de sabor un poco especial. Dejamos cocer a fuego medio 10 minutos.

Y ahora tenéis que tomar una decisión, pasar todo por la batidora y hacer desaparecer los trocitos de calabaza y berenjena por arte de magia o dejarlos tal cual. Yo decidí dejarla tal cual, si es una pasta terrorífica que sea con todas las de la ley. Añadimos la carne picada salpimentada y dejamos cocer otros 10 minutos. Normalmente con la salsa boloñesa, suelo añadir la carne antes que el tomate. Pero como dudaba si triturar o no, pues lo hice después.





Y ahora a comer.

-Mamá, qué son esos trocitos naranjas?
-Pruébala, que ahora te cuento.
-¿Te gusta?, sí está buenísima. Me voy a comer un murciélago.
- Los trocitos son calabaza, ah! y también lleva berenjena.
-¡Qué asco!(no falla)
-Es que es una pasta terrorífica, hija!
-¡Me voy a comer una araña!


martes, 21 de octubre de 2014

Mami, queremos pizza

Tarde de Domingo, a mí las tardes de domingo no me apetece nada, de nada, de nada, pensar en la cena. Y cada vez que viene a mi mente la pregunta mágica ¿qué les doy hoy de cenar? me hago la remolona y lo dejo pasar un ratito más.
Pero este domingo hubo petición. Mami, ¿hacemos pizza?. A ver quien es el guapo que dice que no, y pensándolo bien, a quién no le apetece cenar pizza?.
Tenía pendiente cambiar la receta de la masa que hacía hasta ahora, llevo tiempo haciendo la misma masa y me apetecía serle infiel de una vez. Tenía guardada una receta que prometía la auténtica masa de las pizzas de Domino´s, así que ¿qué mejor oportunidad para ponerla en marcha?.

Eso sí tuve que vencer mi perezón y salir a comprar algún ingrediente que no había en la despensa.
La pizza además de ofrecernos infinidad de formas de hacer la masa, nos da carta blanca para echarle encima casi cualquier cosa que nos apetezca o que se nos ocurra. las podemos hacer más ligeritas o más contundentes. Y hombre no es una cosa para comer todos los días , igual que no cenas bocadillo todos los días (bueno hay gente que sí), pero que de vez en cuando está genial incarle el diente.

La pizza no tiene muy buena fama nutricionalmente hablando y siempre suena a fast food. Pero es un plato que hecho en casa con una masa casera y seleccionando el relleno, puede obtener el beneplácito de la dieta mediterránea. Y lo de las calorías pues además de depender del relleno, depende un poco de lo salvajes que seamos, si nos comemos media pizza nosotros solitos tendremos que compensar un poco al día siguiente.

Yo esta vez no elegí los ingredientes, opté por abrir la nevera y que mi pequeña pinche eligiera lo que le íbamos a poner encima, menudo peligro! A su favor diré que no eligió nada fuera de lo normal.

Las cantidades pueden ser un poco raras porque dividí entre dos las cantidades que ponía la receta original que por cierto es del blog juanideanasevilla.com.  Me salió una pizza del tamaño de la bandeja de horno.

INGREDIENTES

-188 gr. agua 
-38 gr. aceite oliva
-8 gr. levadura fresca panadero
-300 gr. harina fuerza
-38 gr. harina precocida de maíz

-sémola de trigo
-1 cucharadita colmada de sal
-Orégano
 

Para el relleno
Lo que os he dicho anteriormente, lo que queráis. Pero no olvidéis que la salsa de tomate y el queso suelen ser imprescindibles. Nosotros hemos puesto:
-Salsa de tomate
-Queso en lonchas
-Queso rallado
-Chorizo
-Jamón York
-Aceitunas negras sin hueso

En primer lugar disolvemos la levadura en el agua templada con el aceite. Mezclamos las dos harinas, hacemos un volcán el el centro y añadimos el agua con la levadura. Añadimos la sal y orégano.Y ahora a amasar, hasta que nos quede una masa homogénea, que pondremos en un bol tapada con un trapo y dejaremos ahí hasta que doble su volumen. 




Si tenéis un robot, pues es más fácil amasarla ahí. Yo lo he hecho con la thermomix. Primero he puesto el agua y el aceite, 2 min. 37º velocidad 1, añadimos la levadura y mezclamos 4 seg. a vel. 4. Echamos la harina de fuerza, la de maíz precocida, la sal, orégano y amasamos 4 minutos en velocidad espiga. Dejamos levar hasta que doble el volumen tapado con un trapo. Yo he encendido el horno y la he puesto cerca. Ha estado más o menos 40 minutos. 

La harina precocida la encontraréis en casi todos los supermercados (ojo que no es la clásica maicena, tiene que poner precocida), incluso algunos la tienen de marca blanca y la sémola de trigo también.

El siguiente paso es estirarla, para ello espolvoreamos la sémola en la mesa, mezclamos un poco y estiramos con el rodillo. Procurad dejarla fina. Pinchamos con un tenedor y la untamos de aceite. Ahora extendemos la salsa de tomate. Le ponemos queso por encima (opcional) y todo lo que se nos ocurra.




La metemos al horno precalentado a 220º durante 15-18minutos ponía la receta original, yo como mi horno es un poco tortuga la he tenido que dejar más tiempo.
Y aquí está el resultado. 



 Mirad que esponjosa queda la masa.


Estaba buenísima, no ha quedado ni una miguita. Así que el lunes compensamos.

martes, 7 de octubre de 2014

Espirales con Atún y Espinacas

Las espinacas, esas hojas verdes que tan buena fama nutricional tienen y que tanto nos cuesta que se las coman los pequeños de la casa, por lo menos a mí.

Son una importante fuente de antioxidantes y ricas en fibra, lo cual ayuda a mantener a raya los niveles de colesterol. Son una buena fuente de provitamina A que nuestro cuerpo transforma en vitamina A. Esta nos ayuda en el buen estado de nuestro cabello, piel, mucosas, vista, huesos y el sistema inmunológico.
Estas hojas verdes son ricas en folatos, muy importantes en la alimentación de la mujer embarazada y en la de los niños.
Nos aportan buenas cantidades de hierro, ¿os acordáis de Popeye? Ese gran defensor de las espinacas que capítulo tras capítulo nos recordaba la fuerza que le daban.
Y para los que quieren cuidar su línea, son grandes aliadas en la lucha contra la retención de líquidos y en el control de peso por su bajo aporte de calorías.

Hace tiempo con grandes dosis de paciencia y dedicación conseguí, cuando sólo tenía un niña, ir introduciéndoselas en sus comidas o cenas. Luego llegó la segunda  y la dedicación y la paciencia se tuvieron que dividir por dos. Ya con el tercero y cada uno en una fase de alimentación y emoción, la cosa se fue complicando. Y entonces hice una cosa que no suelo hacer, me di por vencida. Me concentré en otras verduras que me resultaba más fácil que comieran. Pero esa espinita se quedó ahí y en mi afán de que vayan comiendo de todo llegó la hora de empezar a sacármela y buscar la forma de añadirlas a su dieta.

¿Cuál es uno de los platos favoritos de los niños? La pasta. ¿Y qué mejor que empezar combinándolas con ella? Así, hace un tiempo, decidí introducirlas en su comida favorita.

Los niños tienen un sensor, y en cuanto te pones a hacer algo a escondidas, allí que se presentan ellos para oler, nunca mejor dicho, lo que se cuece.

-Mamá, ¿qué vas a hacer de comer?
-Espirales
-Bieeeeeen!!!¿Con qué?
-Con una salsa muy rica
-Pero, con qué?
-Ayyyy, con atún, tomate y algo más. ¡Ya verás que rico! 

Parece que se va convencida, así que comencé, cual criminal a cometer el delito.

INGREDIENTES
(4pax)

400g de Espirales
150g de espinacas congeladas en bolitas
2 latas pequeñas de atún
400g de tomate natural triturado
Azúcar
80g de cebolla
1 diente de ajo
Sal y pimienta
Aceite de oliva

Vamos con la salsa. Doramos un poco el diente de ajo, sin quemarlo con un chorrito de aceite de oliva. Añadimos la cebolla y la sofreímos. Echamos el tomate y añadimos una cucharadita de azúcar, sal y pimienta. Dejamos que se haga unos 10 minutos el tomate y ahora justo cuando toca añadir las espinacas aparece otro de los enanitos con sus sensor a ver qué por qué mamá está tan callada en la cocina. Las escondí.

-Mami, ¿qué haces?¿te ayudo?
-No cariño, si ya casi he terminado, anda vete a jugar.

Así, aguantándome la risa añadí las espinacas. Dejamos que se deshagan, revolviendo de vez en cuando. Quitamos el diente de ajo y pasamos por la batidora. Y aquí viene el momento glorioso, cuando vi el color de la salsa casi me caigo de culo, ese color entre verde y marrón, que era de todo menos algo apetecible. Pero esto ya estaba en marcha así que había que seguir con todas las consecuencias.


Lo volvía a echar a la sartén y le añadí el atún, lo dejé hacerse unos minutos más y lo probé. Ñam , ñam, a mí me parecía que estaba buenísima pero hay que tener en cuenta que a una le encantan las espinacas. La verdad es que su sabor no predominaba, así que de momento el mayor reto era que no se echaran para atrás por ese color tan "especial".
Cocemos las espirales en abundante agua con sal. Podemos añadir un chorrito de aceite y una hoja de laurel. Yo a la pasta cuando ya está escurrida me gusta echarle una cucharadita de mantequilla y revolver hasta que se derrita.
Lo servimos acompañado de nuestra supersalsa y si queréis queso rallado.




Y bien, ¿qué pasó? Pues lo que tenía que pasar. 

Antes de probarlo:
-Esto no es tomate
-¿Qué le has echado?
-Vosotros probad, es una salsa especial, ya veréis que rica.

Después de probarlo:
Ummm, está buenísimo. Pero qué rico mami, ¿qué lleva?

Os podéis imaginar mi cara de triunfo total. Les di largas hasta que terminaron y cuando alguno ya pedía repetir, lo solté. Me parece bien enmascarar las cosas de vez en cuando pero al final tienen que saber lo que comen, es parte de la educación nutricional y nos lo pondrá más fácil cuando les queramos volver a dar un plato que lleve ese ingrediente.

Llegó la confesión:
-La salsa de tomate lleva espinacas
-Puaggggggg qué asco
-Pero, ¿cómo qué asco? si me acabáis de decir qué estaba buenísima
-Es verdad mami, está buenísima
- ¿Me echas más? Tienes que hacer siempre así las espirales.

Ole, ole y ole yo más feliz que una perdiz, y ellos con su ración de espinacas en su cuerpecito.



jueves, 2 de octubre de 2014

Pastel de Pescado

El pescado no es el mejor amigo de muchos niños y tienes que estrujarte la cabeza para que lo vayan comiendo de una forma u otra.  Es muy importante en su dieta, debería ser tanto o más importante que la carne. Ya os he hablado de sus beneficios en otras entradas. Pero todos sabemos que nos cuesta darles la misma cantidad de carne que de pescado. Muchas veces oyen la palabra pescado y cuando vas a ver están en el otro extremos de la casa y a tí empiezan a abrírsete las carnes sólo de pensar en la comida o la cena que te espera.

A favor de mis enanos tengo que decir que son unos supercomedores de pescado, con 3, 5 y 7 años comen cualquier tipo estupendamente. Hombre, tengo negativas y escapadas, pero no por el pescado. Son las mismas que pueden hacer con cualquier otra cosa porque sí, porque hoy te lo quieren poner difícil.

¿Cuál es el secreto? Yo no tengo la fórmula mágica, pero lo que yo he hecho es dárselo desde que empezaron a comer sólido. Empezando por lenguados, gallos y merluza. Son pescados que se les deshacen en la boca y mucho más fáciles de comer que por ejemplo, un filete de ternera( qué también es necesario). Se lo podéis dar rebozado o a la plancha. Es importante que empiecen a acostumbrarse a su sabor y que no los dejéis sosos, que como venimos de los purés sin sal, pues parece que nos da cosa empezar a salar su comida.

Es fundamental no desistir, al principio igual comen dos trocitos, el siguiente día comerán más, y el siguiente un poco más. Les podemos ayudar con un poco de tomate frito, de mayonesa incluso, sin pasarse y vigilándo que sea para mojar un poquito, que no es la primera vez que me doy media vuelta y se están comiendo la mayonesa a cucharadas, HORROR.

Así conseguiremos que poco a poco vayan acostumbrándose a su sabor y que aunque se lo demos más enmascarado como en el pastel de hoy, también lo coman preparado de forma sencilla. Esto nos va a facilitar la vida, muchas veces no tenemos tiempo para ponemos a elaborar un plato. Pero, ¿cuánto tiempo necesitamos para hacer un filete de pescado a la plancha? 

El pastel de hoy nos vale para que lo peques coman pescado pero a los mayores también nos gusta mucho. Se parece al pastel de cabracho, pero en este caso es un plato de aprovechamiento
¿Cuál es frase con la que acaba el pescadero cada vez que compras, por ejemplo, una merluza? Muy fácil. ¿Quieres la cabeza y la espina? Ya os lo había dicho en otra ocasión, la respuesta tiene que ser . Porque os aseguro que se puede aprovechar para otros platos, como por ejemplo el que protagoniza esta entrada.

INGREDIENTES

150g de pescado cocido
5 palitos de cangrejo
4 huevos
4 cucharadas de salsa de tomate, la receta aquí
sal y pimienta

La preparación es muy sencilla. Yo lo hago en el microondas. Pero se puede cuajar al baño maría, bien en el horno o en una olla rápida.
El pescado que he utilizado esta vez es el que saqué de cocer una cabeza y espinas de merluza con agua, sal y una hoja de laurel. También podéis añadir cebolla o más verduras, depende para que queráis luego el caldo. Cuando compréis la merluza podéis cocer la cabeza, escoger toda la carne que tiene y congelarla para cuando queráis aprovecharla. El caldo lo congeláis por otro lado. Puede ser de otro pescado blanco que os guste, incluso si queréis lo podéis hacer con salmón, o con atún de lata. ¡No hay excusas!



Trituramos todos los ingredientes a la vez con sal y pimienta, Yo lo hago en una picadora, no hace falta que quede un puré sin grumos. Engrasamos un molde con mantequilla y metemos al microondas a potencia media 10 minutos. Primero 5 y después otros cinco. Yo le pongo encima una tapa de microondas, podéis tapar también con film de cocina. Si lo hacéis al baño maría tendréis que tapar con papel de aluminio. Comprobad que está cuajado pinchando con una aguja hasta el centro, si sale manchada y pringosa es que todavía queda un poco. Lo ponemos entonces de 2 minutos en 2 minutos, hasta comprobar que está.



Lo acompañamos con una salsa rosa, que puede ser comprada o la podemos hacer. Tenemos dos formas, una sería mezclar simplemente mayonesa e ir añadiendo ketchup, hasta encontrar el punto que nos guste. Y la otra es igual que la anterior y añadiendo un poco de zumo de naranja y unas gotas de whisky.
Lo podemos servir con unos panecillos tostados para untarlo, o podemos comérnoslo tal cuál en trocitos y sin untar. Es un plato para tomar frío, la verdad es que caliente no lo he probado.



jueves, 18 de septiembre de 2014

Boquerones Fritos

Así de simple y así de fácil. Este plato es muy veraniego, muy de pedir cuando vas a comer al chiringuito, boquerones fritos, pescaíto frito, puntillitas. Y todo acompañado de una buena dosis de sol y brisa marina. Ya me parece que hace un montón que disfruté de todo esto. Estamos entrando en rutina y eso nos lleva a pensar otra vez en comidas, cenas, más comidas y más cenas. ¿Menos mal que el desayuno suele ser sota, caballo y rey!

Como he comprobado lo bien que se comían los 3 mosqueteros los boquerones fritos cada vez que los pedíamos en el chiringuito de turno, pues he decidido adoptar el plato para mi dulce hogar.
Es verdad que aunque sea una cosa facilita no os vais a librar de manchar un poco la cocina con la harina y la fritura. Lo de limpiar los boquerones, el pescadero enrollado os lo puede evitar, sobretodo si se lo pedís de un día para otro o, si no tiene mucho trabajo.

El boquerón es un pescado azul, y por lo tanto rico en grasas beneficiosas para nuestra salud, como el omega3. Ya sabemos que nuestro sistema cardiovascular encuentra en este tipo de pescado un gran aliado y no solo por el omega 3. Precisamente su contenido en grasa hace que estén presentes dos vitaminas importantes como son la vitamina A , tan importante para nuestras mucosas, piel, ojos, sistema inmunitario, etc. y la vitamina D que nos ayudará a asimilar el calcio y fortalecer nuestros huesos.
El boquerón es rico también en vitaminas del grupo B como la B3 que nos puede ayudar a reducir el colesterol y a combatir enfermedades como la diabetes o la artritis. O la vitamina B6 que influye en multitud de procesos básicos de nuestro organismo.

Es cierto que el boquerón, junto con la merluza, es una de las mayores fuentes de anisakis en nuestro país. En este caso como son fritos, no habrá problema y no necesitamos congelarlos, ya que la temperatura es suficiente para acabar con el parásito, si es que lo hubiera. Pero hay que tener especial cuidado con los que son en vinagre o en salazón, si no se han congelado previamente corremos el riesgo de intoxicarnos.

Y otra cosa muy importante que se me olvidaba es lo baratitos que suelen estar. A 3,95€ los he comprado, oiga.

Vamos allá con la forma de hacerlos.

INGREDIENTES
(4pax)

750 g de boquerones
sal
harina
pan rallado
aceite de oliva

Lo primero es limpiar los boquerones, si es que el pescadero no lo ha hecho ya.  Necesitamos un poquito de paciencia y manos a la obra. Les quitamos la cabeza, sujetando el cuerpo bien con una mano y girando la cabeza con la otra. Después abrimos el grifo y sujetando la parte de atrás del boquerón, metemos el dedo en la barriga de atrás a adelante para sacar las vísceras. Podemos quedarnos aquí, o tirar por la parte de adelante de la espina central, hasta llegar a la cola y nos quedará un filete. Os dejo una foto para que lo veáis, yo los dejo con la espina(que es el tercero empezando por la izquierda). Uno de los mosqueteros se los come con espina y con todo, y a los otros dos les separo las dos partes cuando ya están hechos.


Ahora los salamos y los metemos en harina, los enterramos un poco y luego los vamos sacando y sacudiendo. A continuación se fríen en abundante aceite. Vale más elegir un recipiente para freír más hondo aunque sea más pequeño e ir de menos en menos. Voy a explicados aquí que pinta el pan rallado en todo esto. Existen harinas en el supermercado especiales para fritura, nunca las he utilizado, así que no puedo opinar. Hay gente que sólo utiliza harina. Y a mí una vez me dijeron que mezclara la harina con pan rallado, y es lo que he hecho. La proporción la hago a ojo, más o menos  mitad y mitad, aunque yo creo que esta vez he echado menos pan rallado. Ya tenéis para elegir.
Ponemos un plato con un papel de cocina para que absorba un poco el aceite y venga fríe que te fríe.

Se los han comido como pipas!




jueves, 4 de septiembre de 2014

¿Arroz cremoso o Risotto? de Solomillo y Calabacín

Y después de las vacaciones aquí estoy de nuevo con muchas ganas de contaros nuevas recetas. Hoy ha tocado arroz. Antes de ayer hice unos filetes de solomillo de cerdo y me sobró un trozo. Así que decidí que iba a hacer un arroz, que primero iba a ser al horno y ha acabado siendo un "risotto".

¿Por qué lo entrecomillo? Por lo mismo que al nombrar el plato no sé si poner risotto o arroz cremoso. Cuando iba a hacerlo siempre pensé en risotto, pero una cosa es lo que mi cabeza piensa y otra cosa es la verdad verdadera.

El risotto es un plato italiano que suele hacerse con un tipo de arroz denominado arborio o carnaroli, yo he utilizado bomba que al igual que los otros dos también absorbe mucho líquido.
A la hora de elaborar un risotto, hay que ir añadiendo caldo caliente poco a poco a medida que el arroz lo absorbe. No se nos puede olvidar remover todo el rato para que el arroz vaya soltando el almidón y quede cremoso.Y aquí una servidora echó todo el caldo de golpe y se fue a dar un baño a la piscina con sus pequeñajos mientras el arroz se hacía. Es que hacía mucho calor.
En el risotto se añade al final mantequilla y parmesano para darle un punto cremoso además del que ya de por sí se obtiene en el proceso de cocinado. Pues yo he añadido nata y queso de oveja. Olé, olé y olé, ¡viva la anarquía en la cocina!

Y llegados a este punto ¿qué os puedo decir? 
Os diré que el arroz estaba buenísimo y que mis compañeros de mesa, tan fresquitos ellos después de su baño, se lo han comido en un periquete. Me han dicho que estaba buenísimo y que se lo tenía que hacer a sus amiguitos cuando vinieran a comer a casa.
También os diré que lo voy a llamar arroz cremoso, y ya si acaso otro día prometo hacer un risotto de libro.


INGREDIENTES
4(PAX)

275g de Arroz bomba
687,5g  (esta cifra tan simpática viene del doble y mitad más de caldo que de arroz) de caldo de verduras
225g de Calabacín
60g de Cebolla
230g de Solomillo de cerdo
30g de Queso curado de oveja
150g de Nata
1 diente de ajo
Sal y Pimienta
Aceite de oliva

Se pela el ajo y se le da un golpe, se dora en un poco de aceite sin quemarlo. Se añade la cebolla muy picada y se sofríe. A continuación añadimos el calabacín picado fino y dejamos que se haga. Cortamos el solomillo en dados pequeños, yo los he hecho más o menos de 1,5 x 1,5 cm. Los sazonamos con sal y pimienta y los añadimos a la sartén para que se doren un poco.


El siguiente paso es echar el arroz, lo rehogamos y añadimos el caldo. Salpimentamos.Yo he utilizado un caldo que tenía de cocer calabacín para una crema, pero puede ser de otras verduras o de carne.
Este tipo de arroz tarda un poco más en cocerse y absorbe más líquido, de ahí lo de añadir la mitad más. Yo lo he dejado 25 minutos a fuego medio tapado. Ahora añadimos el queso rallado y la nata, mientras removemos y listo. ¡A comer!









jueves, 7 de agosto de 2014

Albóndigas con Tomate

Que levante la mano al que no le gusten las albóndigas. Yo creo que a pocos, ¿no? A mí me encantan y a mis monstruitos también. Es la típica comida que siempre recuerdas de tu madre, por lo menos yo. Y como me gustaban tanto sus albóndigas pues qué mejor que seguir su receta. Igual cuando ella la lea encuentra algo diferente pero más menos es su receta. Siempre nos las daba con salsa de tomate, a veces acompañadas de arroz blanco y otras con patatas fritas en cuadraditos. Y así es como os las voy a enseñar hoy.
Voy a hacer un alto para contaros mi situación en este justo momento. Tengo una "garrapata" en mi pierna, sí sólo sobre una para poder seguir escribiendo. Empiezo ya a no sentirla... Está agarrada con sus dos bracitos a uno de los míos y además me lo mueve cuando intento escribir. ¡I love you enanos! Ya está. He parado, le he dado un par de besitos y se ha bajado, lo que pasa es que ahora quiere conversación, estoy perdida. Se va, yujuuuu. Horror, ha ido a buscar pelea con una de sus hermanas y han acabado peleándose a mi lado. Y hemos vuelto al punto inicial, la "garrapata" vuelve a mi pierna con más mimos que antes.
¿Y por qué os cuento esto? Bueno, por si nos vale de momento psico. Compartir es vivir, y mal de muchos consuelo de tontos.
Esto casi siempre es así, dentro de cinco minutos, ¡qué digo cinco a lo sumo dos! tendremos otra historieta. Pero os tengo que contar como se hacen las albóndigas que para esos estamos aquí.

INGREDIENTES
4(PAX)
750g de carne picada
1 diente de ajo
35g de cebolla
1  rebanada de pan de molde
leche
1 huevo
sal

Salsa de tomate
80g de cebolla
vino blanco
sal, pimienta y azúcar
1 lata de tomate triturado de 400g

Yo en este caso he utilizado sólo ternera, se puede utilizar ternera y cerdo mezclado. También he picado la carne en casa pero os la puede picar el carnicero o comprarla picada. Esta última para mí es la peor opción porque suele tener conservantes, más grasa y por lo tanto más calorías. Además no sabemos que piezas han picado. Sí, yo he utilizado esta carne más de una vez y no nos hemos puesto verdes o algo así. Y ahora sin bromas, si podemos evitarla mejor.
A la carne picada le añadimos la cebolla muy, muy picada y el ajo también muy picado. El ajo lo pico con un utensilio, como una prensa, que lo deja como un puré. Ponemos la rebanada de pan de molde en leche y cuando esté bien empapada se la añadimos a la carne. Deshacerla y mezclarla muy bien para luego no encontrarnos trozos grandes de pan en las albóndigas. Falta el huevo, no es necesario batirlo, se lo podéis echar entero y mezcláis bien. Y por último salamos la mezcla.
Ahora paciencia y a hacer bolitas, esta vez no tuve ningún voluntario para ayudarme así que estuve un buen rato. A mí me gusta hacerlas no muy grandes pero eso ya va en gustos.


Ahora hay que freír todo el "ejército albondiguil" en aceite de oliva, un poco por un lado, un poco por el otro. Yo no las paso por harina previamente, no hace falta. Reservamos.
La salsa la podemos hacer mientras que hacemos las albóndigas. Sofreímos la cebolla muy picada en un poco de aceite de oliva. Añadimos el tomate, sal y un poquito de pimienta. Echamos una cucharadita de azúcar y un chorrito de vino blanco. Dejamos cocer cinco minutos y añadimos las albóndigas con el jugo que han soltado.


Cocinamos 10 minutos a fuego medio y listo. Esta vez nos las comimos con patatas y más de uno repitió.


 Ahora voy a intentar levantarme y despertar mi pierna que hace un rato que no la siento.





viernes, 1 de agosto de 2014

Huevos de verano

Esta vez vengo con unos huevos rellenos, un plato muy fresco para estos calores de verano. Ni que decir tiene que aunque yo los llame huevos de verano se pueden hacer en invierno, pero es en verano cuando más nos apetecen los platos fríos. No os voy a volver a contar las virtudes de los huevos, si las queréis recordar podéis hacerlo pinchando aquí
Es un plato perfecto para llevar en esas ocasiones en las que cada uno trae algo y montamos una cena llena de cosas ricas. Eso me pasó a mí el fin de semana pasado, nos juntamos unos cuantos vecinos y ya está la fiesta montada. Jardín, comida, risas, charla, y por supuesto mojitos. 
Hicieron su presencia empanadas, quesos, tortillas, cangrejos, salpicón, humus, alitas y otros platos que llenaron, como siempre en estos casos, demasiado nuestros estómagos. Y todavía nos quedó sitio para el postre, bizcocho de zanahoria, bizcocho de manzana, flan y arroz con leche. Vamos, una comilona en toda regla a la que yo aporté los huevos, ¡vaya, cómo ha sonado esto!.
Los niños se los comieron estupendamente, y los mayores también. Así que aquí tenéis otra idea para comer, cenar o picnear.

INGREDIENTES

10 huevos
8 palitos de cangrejo
2 pepinillos en vinagre (yo utilizo unos pequeños sabor anchoa)
3 cucharadas de mayonesa
2 cucharadas de ketchup
Sal, pimienta y curry
aceitunas rellenas de anchoa para adornar

Cocemos los huevos, no menos de diez minutos. Podéis echar al agua un poco de sal. Los pelamos, no hay nada más desagradable que encontrarse un poquito de cáscara en un huevo. Y tiene fácil solución, yo los paso por el grifo una vez los pelo. 
Ahora los cortamos por la mitad y le quitamos la yema


Ponemos en una picadora las yemas, los pepinillos, la mayonesa, un poco de sal, un poco de pimienta y un pelín de curry. Trituramos todo bien hasta que quede una masa homogénea, muy pasada. Si la picadora es muy pequeña, igual lo tenéis que hacer en dos veces, porque sino al ser bastante cantidad, dejará lo de abajo puré y lo de arriba no lo pasará. Si no tenéis picadora pues a darle con cuchillo primero a cada cosa y luego mezcláis y pisáis con el tenedor. Y de paso hacéis un poco de musculito.


Ahora sólo tenéis que coger una cucharita pequeña y rellenar los huevos. Yo los he adornado con unas aceitunas rellenas de anchoa fileteadas. No os recomiendo que les echéis más mayonesa por encima porque el relleno ya lleva bastante.



miércoles, 30 de julio de 2014

Crema de Guisantes

¿Qué son los guisantes? Legumbres o verduras. Pues aunque su color nos lleve hacia las verduras, los guisantes pertenecen al grupo de las legumbres. Yo confieso que aún sabiéndolo, siempre que pienso en ellos es como verdura, digo para planificarme las comidas, que todavía alguno deduce que estoy tan pirada como para soñar con guisantes, aunque todo se andará.

Pues legumbre o verdura lo que hay que destacar de ellos es por un lado sus calorías, que varían según los cocinemos, pero que siempre son bajas. Y también hay que tener en cuenta todas las propiedades que se concentran en ellos. Vitaminas del grupo B, como la tiamina y el ácido fólico. Minerales como el magnesio, el potasio o el fósforo, sin olvidarnos de su aporte de fibra tan importante para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo.

Los guisantes tienen un bajo índice glucémico. ¿Y eso "qué es lo que é"?. Pues que la absorción del azúcar por parte de nuestro cuerpo se hace de forma lenta. Esto es muy importante para los diabéticos, ya que ellos deben evitar subidas rápidas de glucosa en sangre. Pero a los que no somos diabéticos también nos interesa. Cuando un alimento tiene un índice glucémico (IG) elevado, el azúcar se asimila rápidamente y nuestro cuerpo como no puede asimilar toda la glucosa lo que hace es liberar grandes cantidades de insulina. Como nuestras células no pueden quemar toda esa glucosa, lo que se pone en marcha en nuestro metabolismo es un proceso por el cual acabará convertida en grasa y quedará bien pegadita a nuestros adipocitos grasos. Nuestro cuerpo tiene miedo de que pasemos hambre y por eso genera reservas, pero como afortunadamente hambre no pasamos pues esa grasa se quedará ahí en forma de lorcita.
Además al haber liberado tanta insulina, los niveles de azúcar en sangre a las pocas horas caen provocando un nivel de azúcar en sangre más bajo de lo normal, por lo que sentiremos otra vez la necesidad de comer.

Y después de tremendo rollo que espero hayáis entendido, y que me parecía oportuno contaros, no vamos a convertir el IG de los alimentos en nuestra paranoia de la semana. Como siempre si comemos de forma sana y equilibrada no tendremos problemas, obviamente partiendo de la base de que estemos sanos.

Y aquí va la receta de hoy, esta vez en crema:

INGREDIENTES
(4PAX)

400g de guisantes congelados
480g de caldo de ave
70g de aceite, yo echo 50g
100g de cebolla
100g de puerro
sal

Esta receta está sacada del recetario básico de thermomix, pero los que no la tenéis podéis igualmente hacerla. La thermomix la deja muy fina, así que si vuestra batidora no es muy potente, igual necesitáis pasarla por un chino o por un pasapuré. Si alguna vez no tengo puerro echo 200g de cebolla.
Lo primero que tenemos que hacer es sofreír en el aceite la cebolla y el puerro en una cacerola. Para los que utilicen thermomix serán 5 minutos, temperatura varoma, velocidad 5 el aceite sólo y a continuación se añade la cebolla y el puerro, se trituran 4 segundos en vel.4 y entonces se programa 10min. temperatura varoma velocidad 2.
Para ambos casos ya tenemos el puerro y la cebolla sofrito. Ahora con thermomix incorporamos los guisantes y rehogamos 7 minutos, temperatura varoma y velocidad 2. Sin thermomix pues los rehogamos unos minutos a fuego no muy fuerte.
Por último añadimos el caldo. Yo lo que hago es mezclar esa cantidad de agua con un pelín de caldo en polvo. Si fuera una pastilla sería un cuarto de un cuarto. En el recetario la salan al final, pero yo lo hago aquí y luego si hace falta más pues añado más sal. Cuidado que el caldo ya tiene algo de sal.
Programamos 5 minutos, temperatura varoma, velocidad 3. En el caso de no tener thermomix es echar el caldo y esperar que estén hechos los guisantes.
Ahora sólo nos queda comprobar el punto de sal y triturar. Con thermomix serán 3 minutos a velocidad 7.

Para presentarla nos sugieren tomate o nata, servir en tazas de café o chupitos con un berberecho o huevas de mujol y acompañado de bacon crujiente.

Os cuento, yo la he servido alguna vez que he tenido invitados en cuencos pequeños y con huevas de mujol o con un crujiente de jamón. Pero lo habitual es que la sirva de primer plato. A los enanos les hago un dibujito con tomate frito y a veces le añado taquitos de jamón.
¿Y cómo es la relación niño-guisante? Pues un poco tormentosa. Cuando ven ese ejército de bolitas en un plato, creo que piensan que les van a atacar. Pero así en crema y con dibujo incluido todo va viento en popa. Así que yo no me daría por vencida al primer no.



Y para nosotros nos encanta con berberechos, pero no sólo con uno, cuantos más mejor.


jueves, 17 de julio de 2014

Sobras y Exprés

Hoy os traigo un plato rápido, de esos de abrir la nevera y ver qué tengo por aquí, qué tengo por allá. Mezclamos todo y listo. Lo comparto con vosotros porque pienso que muchas veces lo que nos hacen falta además de recetas y platos elaborados son ideas. Esas que cocinando día tras día se nos acaban y no nos dejan salir del sota, caballo y rey. 
Esta vez el plato era para mí sola, así que las cantidades las tendréis que calcular un poco en función de los que vayáis a comer.
Las sobras que encontré en la nevera eran espaguetis y judías verdes que ya había cocido para otro día. Sólo me hacía falta un poco de proteína que me dio una socorrida lata de atún.  Ya tenía lo básico, ahora faltaba condimentarlo, salirse de la mayonesa o el aceite y vinagre.

Espaguetis con judías verdes y atún

INGREDIENTES
Espaguetis ya cocidos
Judías verdes cocidas
Lata de atún al natural pequeña
Soja
Pimienta y curry
Mostaza antigua

La elaboración tan sencilla como poner los espaguetis en un plato hondo, añadirle judías verdes. Hago un inciso para deciros que las judías verdes en conserva, os pueden sacar de un apuro pero tienen mucho sodio, así que mejor cocemos al vapor  unas frescas o congeladas. En la olla rápida tardan 4 minutos desde que sube. 
Ahora añadimos la lata de atún, un chorrito de soja, pimienta, un poco de curry y una cucharadita de mostaza antigua. La mostaza antigua igual es un poco fuerte si la van a comer los enanos, en el mercado existe mostaza dulce que no pica.

Plato fresquito para estos calores, completo y ligero donde los haya



jueves, 10 de julio de 2014

Aguacates Rellenos

No recuerdo cuando fue la primera vez que comí aguacate, pero creo que fue en guacamole. A lo largo de los años mi amor hacia él ha ido creciendo y a día de hoy es un fruto (así se considera) que está presente en mi dieta de forma habitual. El aguacate le da un toque diferente a las ensaladas, combina genial con carnes, pescados, huevos, quesos y verduras. Su sabor es suave, quizás algo soso en solitario, pero se crece con el aliño o con su acompañante.
Cuando oímos aguacate nos vienen a la mente palabras como calorías, engorda o grasa. No vamos a negar que el aguacate tiene bastantes calorías unas 322 un aguacate de tamaño medio. Y un alto contenido en grasas, pero de grasa "buena". Grasas monoinsaturadas y polinsaturadas como el ácido oleico, linoleico y ácidos omega 3 y omega 6. Todos ellos nos ayudan a controlar el colesterol, protegiendo por ejemplo, nuestro corazón. El aguacate mezclado con otras verduras nos ayuda en la absorción de los carotenoides y a mejorar su biodisponibilidad, esto es a mejorar la parte que utilizará nuestro cuerpo de esos carotenoides.
Otra de las propiedades del aguacate es su contenido en ácido fólico, que no sólo es importante para las mujeres embarazadas. Y también su contenido en potasio, un mineral que nos ayuda en el control de la presión arterial.
Creo que después de todo esto estaréis de acuerdo conmigo en las múltiples propiedades de este fruto.  Así que hacedle un hueco en vuestra lista de la compra. En cuanto al control de peso, pues lo de siempre, en el equilibrio está la clave.
Hoy yo los he preparado rellenos, es un plato rápido y fácil. Los monstruitos de la casa todavía no lo han probado, por alguna razón o por otra siempre que lo he hecho o no están o tenía otra cosa para ellos. De momento sólo han probado el guacamole y les ha gustado.
Las cantidades que pongo son para dos aguacates, los pequeñajos con medio aguacate tienen de sobra y los mayores o nos hacemos uno para cada uno o medio acompañado de ensalada de tomate, o de unos espárragos.

INGREDIENTES

2 aguacates, más bien blanditos
5 palitos de cangrejo
2 cucharaditas de mayonesa
1 cucharadita de ketchup
sal y pimienta
curry
aceitunas rellenas (opcional)


Se parten los aguacates por la mitad, se les quita el hueso. Con una cuchara sacamos la carne y reservamos las cáscaras. Ahora o con una picadora o con un tenedor aplastando y ayudándonos con un cuchillo, picamos el aguacate con el resto de los ingredientes. De curry tenéis que echar muy poco, no os paséis que os cargaréis el resto de sabores, tiene que tener un toque. Y de sal al llevar la mayonesa y el ketchup tampoco os paséis, se puede añadir al final si lo notáis soso.
Ahora solo queda rellenar las cascaras y adornar con unas aceitunas rellenas fileteadas, o aceitunas negras, pepinillos, o unas alcaparras.
Lo mejor es hacerlo en el momento porque el aguacate se oxida enseguida y se oscurece, sino podéis echar a la mezcla unas gotas de limón, rellenarlos y meterlos tapados en la nevera.



 Y para los que os gusta el aguacate tanto como a mí pinchando AQUÍ encontraréis, en mi otro blog, otra forma de comer aguacate deliciosa.


martes, 8 de julio de 2014

Salmorejo

Creo que estamos viviendo el principio de verano más surrealista de los últimos años. Me refiero al tiempo, está rarísimo. Esto de en Madrid a 8 de julio, tener que salir con chaqueta por la tarde - noche creo que no lo he vivido nunca. ¿Y la granizada tipo se acaba el mundo de la semana pasada? Por otro lado, lo de seguir durmiendo tapada me encanta.
Pues bueno, el caso es que el verano ya está aquí y hay que empezar a honrarlo con los platos tan ricos que llegan con él. Otra cosa es que a los niños este tipo de platos fríos y fresquitos les hagan gracia. Puedes escuchar cosas como, a mí si no me lo calientas no me lo como. Y tú pensando, no me quiero imaginar la guarrada de la ensalada campera caliente, ¿cómo salgo de esto? porque si se la calientas estás perdido, no se la vuelven a comer en su vida.
Hoy os dejo la receta de uno de mis platos veraniegos favoritos, el Salmorejo. Y digo uno de mis favoritos porque de los niños mejor no hablamos. Cuando lo ven no dicen nada, el color les gusta y es un puré, además lleva huevo cocido y jamón por encima. Ahora viene la primera cucharada. Uno directamente lo escupe, otro dice que está frío y el que dice que le gusta a la segunda cucharada grita: ¡más leche, más leche, qué pica! Me río por no llorar. 
Y ahora vamos a desdramatizar. Esto son reacciones lógicas, esto lo digo ahora, en el momento "come de una vez" pienso otra cosa. Yo soy de la opinión de que hay que seguir insistiendo, cambiando de táctica, adaptando un poco la receta, negociando. Sólo así ellos pueden ir acostumbrándose a los nuevos sabores. Ahora en vez de hacer el Salmorejo con los dos dientes de ajo grandes que pone la receta, pues lo hago con uno y más bien pequeño. Mi pequeñajo de dos años no lo quiere ni ver, pero lo que hago es dejarle el huevo y el jamón, que sí le gustan, fuera. A cambio el come dos cucharadas, mañana serán tres. Las otras dos, después de varios veranos ya se lo comen, todavía de vez en cuando escucho un jo! o un ¡picaaaaaa! pero se lo comen. 

El salmorejo acompañado de huevo duro y jamón es perfectamente un plato único. Lleva hidratos de carbono con el pan, vegetal con el tomate (todas sus propiedades aquí), proteína con el huevo y jamón; y grasa saludable con el aceite de oliva. Como veis un plato completo dependiendo un poco de la cantidad de guarnición y por supuesto de la cantidad que lleguen a comer los peques.
La receta que yo hago es la del recetario de thermomix, porque me parece que está buenísimo. Se puede hacer sin thermomix, lo único que tendréis que pasarlo por un chino o por pasapuré para que quede fino, fino.

INGREDIENTES
(6PAX)
2 dientes de ajo grandes (ojo con los niños)
1kg de tomates rojos y maduros
1cucharada de sal (echar media y luego probáis)
200g de miga de pan blanco del día anterior (yo echo la miga y la corteza)
30g de vinagre
150g de aceite de oliva virgen extra
Jamón serrano en taquitos
4 huevos duros (aquí la cantidad depende un poco de lo que queráis echar para cada uno)



Trituramos los tomates, el ajo y la sal 30 segundos velociadad 5. Con batidora pues batimos hasta que los tomates están triturados. Añadimos el pan en trozos y el vinagre y trituramos 30 segundos en velocidad 5 y 2 minutos en velocidad 10.  A veces si los tomates tienen la piel muy dura hay que darle un poco más de tiempo. Con batidora trituramos hasta dejarlo lo más fino que podamos y pasamos por el chino. A continuación ponemos la velocidad 5 y echamos el aceite en la tapa con el cubilete puesto para que vaya cayendo poco a poco y emulsionando. Con batidora vamos batiendo y echando el aceite poco a poco sin dejar de batir.
Ahora hay que dejarlo enfriar. Se sirve en cuencos con el huevo duro picado en trocitos y el jamón.
Los huevos os recomiendo no cocerlos menos de diez minutos desde que el agua rompe a hervir porque sino las yemas no se hacen bien.
Y aquí va otra guarnición "made in mi vecina" que también he probado y está muy rica: lata de atún y aceitunas rellenas de anchoas fileteadas. 



viernes, 27 de junio de 2014

Albóndigas de Salmón

Uf, pensé que no volvería a escribir una entrada hasta después del verano. El fin de curso ha sido duro, cero tiempo. Cada vez que intento volver a escribir, alguien necesita algo y hombre un poco de concentración sí que necesito. Ahora mismo me he tirado a la piscina. Uno me está pegando balonazos, la otra me ha enseñando cada línea que hace de un dibujo y por suerte hay una que está bastante tranquila. He tardado exactamente 14 minutos en escribir estas 4 líneas pero no voy a abandonar, a este paso igual al final del día he terminado.
El Salmón es un pescado muy graso, con un sabor intenso, a mi es un pescado que aún gustándome mucho me cansa y cuando lo como espero como mínimo una semana y media para volver a prepararlo. Como os decía es rico en grasas, pero grasas saludables. Rico en Omega 3, en él también encontramos vitaminas A, B y D, así como calcio, hierro fósforo y selenio.
Mi forma preferida de prepararlo es a la plancha, y los niños se lo comen muy bien. Pero como hay que ir variando pues de vez en cuando voy buscando otras formas de dárselo y hoy os presento mi último descubrimiento. Basándome en las albóndigas de carne y mirando por aquí y por allá pues he hecho estas albóndigas de salmón que están realmente buenas.

INGREDIENTES
(4pax)

350g de Salmón
1 huevo
1/2 cebolla pequeña (30g más o menos)
1 diente de ajo
Sal
Pimienta
Cebollino
1 rebanada de pan de molde
Leche
1 cucharada de pan rallado

Se pica la carne de salmón, mejor con una picadora, aunque a cuchillo también podríais hacerlo. Esta vez he utilizado rodajas de salmón, por supuesto que es mejor lomos. Pero si os pasa como a mí que solo tenéis rodajas no es tan difícil quitarle la piel y la espina. Lo más complicado es quitar las espinas que están entre la carne, pasáis el dedo despacio por encima para encontrarlas y con una pinza especial para ello salen fácilmente, si no nos puede servir una pinza de depilar. Se le añade el diente de ajo y la cebolla muy picados. Mojamos la rebanada de pan de molde en leche y la incorporamos a la mezcla deshaciéndola con los dedos. Ahora nos queda echar el huevo, salpimentar, añadir el pan rallado y cebollino al gusto. He utilizado cebollino seco. Mezclamos bien y empezamos a formar las albóndigas. La mezcla es un poco pegajosa, así que podemos poner un plato con agua e ir humedeciéndonos las manos para poder formar mejor las bolas. Yo no las hago muy grandes porque se fríen antes y a los niños les gustan más. No hace falta pasarlas por harina, las freímos directamente.
Las podemos acompañar con salsa de tomate o mayonesa. Y los mayores nos las hemos comido con mostaza, si es de la antigua mejor.
¡¡Os animo a probarlas, no ha quedado ninguna!!


P.D.: YO soy así, cabezota. Si he dicho que terminaba el post, lo termino, aunque lo empezara a la 1 de la tarde y lo termine a las 12 de la noche.

lunes, 9 de junio de 2014

Coliflor con Tomate, Jamón y Champiñones

Hoy ha tocado coliflor, todo un reto. Es una verdura que todas las buenas propiedades que tiene son inversamente proporcionales al interés de los niños por ella. A simple vista les puede parecer agradable, mira qué bonita, parece una flor. Pero es meterla en la olla y empiezan los comentarios, el más light suele ser el típico ¡QUÉ ASCO! YO ESO NO ME LO COMO. Y tú ya sabes que hoy la cena va a ser una de las batallas memorables de la semana. Aún así no te das por vencida y piensas que quizás hoy no sea para tanto. Pobre ilusa, a las dos horas te estás acordando de la coliflor, de la brócoli y de toda su pestilente familia. Siempre te quedará el consuelo de que hoy han comido un poco, otro día será un poco más y un día igual hasta se la comen toda.

A mi con esta receta no me va del todo mal, escucho quejas durante toda la cena, disimulo cuando veo alguna mueca rara y estiro hasta el final el: Venga, esto te lo perdono. Hoy se la han comido dos de tres, no está mal.

Yo creo que cuando sean mayores les pasará como a mi, que les gustará, sobre todo cuando sean conscientes de sus grandes propiedades. La coliflor tiene un escaso aporte calórico (22kcal por 100g), al que habrá que sumarle la forma en la que la hemos cocinado y los demás ingredientes. Lo que si tiene es un elevado aporte de fibra, vitaminas y minerales. Destacando su contenido en vitamina C, potasio y fósforo. Y al igual que otras verduras del mismo género Brassica, como la brócoli, coles de bruselas, repollo y col china entre otras, contiene abundantes elementos fitoquímicos.  Éstos nos ayudan en la prevención de enfermedades degenerativas, algunos tipos de cáncer y en la activación de nuestro sistema inmunológico.
Es importante respetar los tiempos cortos de cocinado, para no acabar con sus propiedades, por eso la cocción al vapor es la más interesante. La época de la coliflor es de septiembre a enero, pero la podemos encontrar todo el año congelada, que es la que yo he utilizado para esta receta.

INGREDIENTES
(4PAX)
800g de coliflor
80g de jamón serrano en taquitos
200g de champiñones
Perejil
2 dientes de ajo
1/2 cebolla
1 lata de tomate triturado de 400g
sal y pimienta
azúcar
queso rallado

Cocemos la coliflor con agua y sal, yo la hago al vapor en la olla rápida. Cuando sube la dejo 2 minutos a fuego lento. Hacemos una salsa de tomate haciendo click encima veréis la receta.
Como lo de que se la coman con los champiñones todavía no lo he conseguido, pues por un lado hago unos champiñones. Picamos un diente de ajo menudo lo echamos en la sartén con un poco de aceite y cuando empieza a dorarse echamos los champiñones cortados en láminas o cuartos. Los salpimentamos y añadimos perejil picado. Unas vueltas y listo.
Y por el otro lado sofrío la cebolla cortada fina y añado los tacos de jamón. Si vais a incluir los champiñones en el plato, podéis hacer estos dos pasos en uno. Por este orden: sofreímos el ajo, añadimos la cebolla, los champiñones, el jamón, salpimentamos y perejil.
Para servir ponemos en una fuente la coliflor, echamos por encima champiñones y el jamón. Añadimos la salsa de tomate y por último espolvoreamos con queso rallado y gratinamos.

Pues ya está, ahora solo me queda desearos toda la suerte del mundo.






lunes, 2 de junio de 2014

Bizcocho de Chocolate

La semana pasada alguien cumplió años, así que había que soplar la vela. ¿Y qué mejor soporte que un bizcocho de chocolate, fácil, rápido y que nos sirve para desayunar unos cuantos días?
Por supuesto la condición era que la cumpleañera participara en la elaboración, así que al llegar del cole nos pusimos manos a la obra con algún ayudante espontáneo más, que en cuanto vio la harina dijo: "Esta es la mía".
He utilizado harina para bizcochos que ya tenía en casa. Y la receta que he seguido es la que pone en el paquete para un bizcocho normal, añadiéndole Nesquik. Salvo algún detalle es como la típica del bizcocho de yogur. Si utilizáis esta harina, no hace falta la levadura química, porque ya la lleva incorporada. No vayáis a hacer como yo la primera vez y la única que la había utilizado, la compré para hacer un bizcocho sin huevo, porque uno de los que se lo iba a comer era alérgico, y le añadí levadura. Pues bien, el bizcocho, subió y subió. Yo lo admiraba desde la puerta del horno, ¡fíjate que pedazo de bizcocho!. Y en ese mismo instante, catapúm, bajó. ¿Por qué? pues por el exceso de levadura. Esta vez me daba un poco de miedo pero siguiendo las instrucciones al pie de la letra todo salió bien.
Lo primero que tenemos que hacer es precalentar el horno a 180º. Una vez hecho esto engrasamos el molde que vayamos a utilizar con mantequilla. Podéis también ponerle un papel de horno en la base.

INGREDIENTES
250g de harina para bizcochos
4 huevos
200g de azúcar
1 yogur natural
100ml de aceite, la receta pone vegetal, yo he utilizado de oliva.
4 cucharadas de Nesquik

Batimos primero los huevos con el azúcar. Añadimos el yogur, el aceite y seguimos batiendo. Por último incorporamos la harina poco a poco y el Nesquik. La harina si la tamizáis mejor. Fijaos bien que no quede ningún grumo. Vertéis la mezcla en el molde y al horno. El tiempo es relativo, la receta pone 30-35 minutos. Yo lo he tenido por lo menos 45. También es que el molde que he utilizado era un poco pequeño, entonces el bizcocho queda más alto y tarda más en hacerse. Por muy grande que sea la tentación no abráis el horno hasta que suba, y aún así esperad un poco más, porque sino puede bajarse. Cuando veáis que puede estar, (esto es si ha subido, ha pasado el tiempo de hacerse y movéis el bizcocho y no tiembla) metéis una aguja larga o un palillo de brocheta y si sale limpio es que está.
Una vez sacado del horno, esperáis cinco minutos y lo desmoldáis para ponerlo a enfriar en una rejilla.
Aquí está el resultado. Yo iba un poco pillada de tiempo, y la cumpleañera no quería florituras así que se quedó tal cual. Pero lo podéis bañar con chocolate, adornarlo con lacasitos, rellenarlo con nata, o con mermelada.
Y al final se me olvidó hacerle la foto. Así que cuando me di cuenta, ya le faltaba un trozo.







viernes, 23 de mayo de 2014

Parece que refresca: Lentejas con chorizo

Yo a estas alturas me niego a volver a ponerme el abrigo, más que nada porque están guardados. Pero mira, a lo que no le voy a decir que no es a un plato de lentejas. ¿Y lo bien que sientan con estos días tan fresquitos que han venido de visita? Estos días rezagaos que llegan cuando ya lucías brazo blanco nuclear y solo pensabas en las vacaciones.
Pues no hay mal que por bien no venga y así podemos calentar y de paso engrasar un poco nuestro cuerpo serrano antes de empezar a destaparnos de nuevo.
En casa nos encantan las lentejas (toma frase publicitaria de ama de casa con delantal rodeada de niños) vamos, yo misma. Las legumbres son ricas en proteínas, de hecho, en ocasiones se las incluye en distintos tipos de alimentos junto a otros como carne, pescado o huevos o también a cereales y tubérculos por su alto contenido en hidratos de carbono. El consumo de lentejas nos asegura una buena cantidad de fibra que nos protege frente al colesterol y las enfermedades cardiovasculares. Incluso su fibra soluble, hace que la liberación de carbohidratos sea más lenta, dato interesante para la diabetes.
¿Y las incómodas flatulencias tras el consumo de legumbres? Pues son causadas por un tipo de hidratos de carbono, como los oligosacáridos, cuya acción beneficiosa en el intestino como prebióticos está demostrada.
Además son ricas en vitaminas sobre todo del grupo B y en minerales, siendo el potasio el más numeroso, seguido del fósforo.
¿Y la fama de las lentejas y el hierro? Sí destaca su contenido en hierro, pero es poco biodisponible; esto quiere decir que la proporción que llega a absorber nuestro cuerpo no es mucha.
Por último, tenéis que tener en cuenta que es conveniente comer legumbres por lo menos dos veces a la semana.
Y ahora voy a intentar poner los ingredientes, porque esta receta si que la hago totalmente a ojo, bueno menos las lentejas y el agua.

INGREDIENTES
(4PAX)
1 vaso y medio de lentejas - 300-320g
1 chorizo 100-120g
1/2 cebolla mediana
1 zanahoria grande 90-100g
1 patata 200-220g
1 trozo de pimiento verde 30g
1 hoja de laurel
Aceite de oliva
Sal
Agua
Vinagre

Se sofríe la cebolla bien picada, se añade la zanahoria también picada menuda y el pimiento (este enano, que hay que camuflarlo para que no nos pongan pegas).
Añadimos el chorizo, yo lo pico en trozos chiquitines. Damos una vuelta, ¡ojo! no por casa, y echamos las lentejas. A continuación las patatas troceadas no muy grandes (2x1,5cm).
Yo las hago en la olla rápida, os doy la medida de agua para ésta. Echamos cuatro veces la cantidad de agua que de lentejas. Así quedarán clavadas, más bien espesitas. Nos falta la hoja de laurel, un chorro de vinagre y salarlas.
Cuando suba la olla, la ponemos cinco minutos a fuego lento y listo. Ya podemos entrar en calor.


A mis fieras se las he dado para cenar, no son tan fuertes y por lo menos para ellos es una cena fácil, se las comen rápido y bien. Lo que yo llamo una cena redonda, sin peleas y con la frase mágica: "Están mucho más ricas que las del cole, mami". 

miércoles, 14 de mayo de 2014

Plato dominguero: Pollo Asado

El domingo hay que salir a tomar el aperitivo, sí o sí. Bueno a no ser esos domingos que te apetece estar todo el día "pijamoteado", vagueando y con el único objetivo de no hacer nada. Si salimos a tomar el aperitivo, es genial llegar y tener la comida lista, calentita; justo para sentarse a la mesa y ñam. Cuando llegas a la puerta ya te está esperando ese olor tan agradable con el que empiezas a salivar. Si el caso es el segundo, aunque no queramos hacer nada algo tendremos que comer y el pollo asado es muy cómodo para esas ocasiones porque tampoco necesita que estemos muy activos, ni muy alertas, con media neurona nos vale.
Recetas de pollo asado deben existir chorrocientasmil,  o más que recetas formas o toques diferentes que le da cada uno. Es un plato muy agradecido, hay que ser un poco "matao" para que el pollo se rebele en el horno y no esté bueno. Y ahora yo confieso que una vez casi tengo que tirar uno a la basura porque el limón que eché, aparentemente tenía buen aspecto, pero le dio al pollo un sabor amargo que lo hacía un poco difícil de tragar.
Y aquí está mi forma de hacerlo, que como muchas de las cosas que sé de cocina la he aprendido de mi madre.

INGREDIENTES
(4pax)
1 pollo  de 1'5 kg
1 manzana
1 limón
1 cebolla
vino blanco
aceite de oliva
sal y pimienta
nuez moscada
tomillo
romero

Ponéis el pollo en una bandeja para horno, mejor en dos mitades, que se hará antes. A veces también lo hago entero. Yo en este caso he utilizado medio pollo porque era muy grande y para nosotros era suficiente. Echáis un chorro de aceite por encima. Lo salpimentáis, y echáis las hierbas por las dos caras. Cuidado con la nuez moscada que da mucho sabor. Si preferís echar otras hierbas, sólo es cuestión de probar.
A continuación le exprimimos por encima el zumo de limón y ponemos la cascara en la bandeja, si la dejáis debajo del pollo mejor. La manzana la partimos en 4 trozos y a la bandeja con piel y todo. La cebolla la partimos en gajos gruesos la salamos y para dentro también. Si os gusta con más manzana y cebolla pues adelante.


Por último echamos un buen chorro de vino blanco, sed generosos. Podéis añadir también a la bandeja un poco de agua, sin pasarse, como medio vaso, para que no se consuma toda la salsa al hacerse.
¿Cuánto hemos tardado? Yo creo que no más de 5 minutos. Ahora programamos el horno para que termine a la hora que vamos a entrar por la puerta y listo. Hay que tener en cuenta cada horno, el tamaño del pollo y el tiempo que tarda en calentar. Yo lo dejé una hora más el calentamiento a 220º.


La manzana con la cebolla y el pollo están buenísimas, los enanos no se la comen pero no pasa nada porque nosotros sí. En este caso lo acompañé de unas patatas fritas que dejé peladas y cortadas, metidas en agua. Así mientras que vas sacando y cortando el pollo se fríen las patatas. Otra opción es hacerlas con el pollo, que están muy buenas. También dejé lista una ensalada que sólo tuve que aliñar.
Hoy no sobró nada, pero si es el caso se pueden hacer croquetas, o ensalada, o pizza, o un sandwich o lo que se os ocurra.
¡Espero que os guste!