miércoles, 10 de diciembre de 2014

Magret de Pato con Salsa de Berenjena y Manzana Caramelizada

¡Cómo me gusta que llegue el viernes! Cocinar, charlar, cenar, hacer planes, unas risas, pensar en el futuro, brindar, acercarse... Unas horas mágicas a la semana que merece la pena disfrutar. Y que os recomiendo pongáis en práctica si todavía no lo habéis hecho.

Hacía tiempo que quería hacer un plato con magret de pato, pero no encontraba una forma que se saliera un poco del acompañamiento frutal como la salsa de naranja, de frutos rojos, de manzana o de cualquier otra fruta. No es que no me gusten estas salsas pero así es como lo he hecho otras veces y me apetecía variar. Así que buscando algo distinto encontré esta salsa de berenjena que modifiqué un poco a mi antojo y que me pareció el acompañamiento perfecto para el plato de hoy. Aún así no le cerré las puertas al dulce y completé el plato con la manzana caramelizada.

¡Nos ponemos el delantal y qué empiece la fiesta!

INGREDIENTES
(2pax)

1 Magret de Pato

200g de Berenjena
50g de cebolla
1 diente de ajo
9 almendras tostadas
1 tomate
9 aceitunas negras

88g de manzana golden
50g de cebolla
Azúcar moreno
Mantequilla
Aceite de oliva
Sal y pimienta

En primer lugar hacemos unos cortes en la parte grasa del magret en forma de rejilla.
Lo salpimentamos y lo metemos en el horno precalentado previamente a 250º y  con la piel hacia arriba. Le pondremos también unas lascas de mantequilla por encima. Lo dejé hacerse unos 15 minutos.

Mientras picamos la cebolla muy fina y la sofreímos en aceite de oliva. Pelamos la berenjena y la cortamos también en trozos muy pequeños. La añadimos a la sartén, salpimentamos  y dejamos que se haga. Trituramos con la batidora la cebolla y la berenjena con las almendras, 100g de tomate pelado, las aceitunas negras y el diente de ajo. Probamos de sal y ya tenemos nuestra salsa de berenjena lista.


Sofreímos en un poco de mantequilla los otros 50g de cebolla, añadimos la manzana pelada y en dados. Espolvoreamos con azúcar moreno y dejamos a fuego lento hasta que esté hecha.

Para servir fileteamos el magret y los servimos acompañado de la salsa de berenjena y de un poco de manzana caramelizada.

Es hora de abrir una botella de un buen tinto y empezar a saborear el fin de semana.


Por cierto, si os sobra salsa de Berenjena, está buenísima para el aperitivo del día siguiente con unas patatas fritas, con unos doritos o de forma más light con unos bastones de zanahoria.


jueves, 27 de noviembre de 2014

Salmón con salsa de Nata y Tomate

No es la primera vez que pongo una receta con salmón y que os cuento lo bueno que es. Pinchando aquí  podéis recordar las albóndigas de salmón. Tampoco es la primera vez  que os recomiendo que introduzcáis de manera habitual el pescado en la dieta de los más pequeños y en la vuestra también. Yo procuro ponerlo para cenar por lo menos dos veces a la semana, más las dos veces que lo comen en el colegio, ya son cuatro, que no está nada mal.

Es increíble la diferencia de precio que puede haber de comprar un salmón entero a cogerlo en bandejas. Es muy recomendable para nuestro bolsillo aprovechar las ofertas en las que los venden enteros. Yo este último pedí que me hicieran la mitad en rodajas y la mitad en lomos. Llegáis a casa lo congeláis individualmente y ya tenéis por lo menos para dos veces. Como siempre os recomiendo que os llevéis  la cabeza y la espina. Con ellas podéis hacer, sopa, croquetas, un pastel de pescado como el que os puse en un post anterior (click aquí) o lo que se os ocurra.

La receta de hoy es tan rápida de hacer como prepararlo a la plancha y nos sirve para variar de vez en cuando los sabores. Os puedo asegurar que se lo devoran. Para hacerlo podemos utilizar lomos o rodajas, es indiferente. Y en cuanto a la salsa de tomate puede ser casera (receta aquí) o tomate frito comprado, que es el que yo he utilizado esta vez.

INGREDIENTES

500g de salmón
150g-200g de nata
70g de salsa de tomate
Sal y pimienta
Aceite de oliva

Poner una gota de aceite en una sartén y echar la nata. Añadir el tomate y revolver. Echar la sal y un poco de pimienta, no os paséis si hay niños que luego dicen que pica. Os recomiendo que la probéis y si queréis le podéis añadir un poco más de tomate, va un poco en gustos. Ahora sólo queda introducir en la sartén las rodajas de salmón saladas previamente, a las vuestras si queréis también le podéis añadir un poco de pimienta. Dejar hacerse 10 minutos a fuego medio, o incluso menos depende del grosor.
Hoy nos las hemos comido con patatas y judías verdes al vapor. También queda muy bueno con arroz blanco o con un poco de pasta, así lo acompaño cuando lo pongo a las hora de comer.


No me diréis que no es una cena rápida.  ¡Espero que os guste!


miércoles, 19 de noviembre de 2014

Lubina con Doble Calabacín

Sé que estáis intrigados con qué es eso del doble calabacín. Para empezar es una forma de no ponerle un nombre tan largo al plato en el que haya que contar todos los ingredientes que lleva. Y para seguir, es doble calabacín porque lleva una salsa de calabacín y cilantro y el acompañamiento son unos espaguetis de calabacín con leche de coco. Calabacín + Calabacín = Doble Calabacín.

Y después de esta aclaración, os cuento que me encanta la lubina, si es salvaje mejor, aunque la mayoría de las veces las que encontramos en la pescadería son de las que comen lo que les dan, nadan por donde les mandan y son más o menos todas del mismo tamaño; es decir las de piscifactoría. La salvaje es de mayor tamaño, más sabrosa, más cara y más difícil de conseguir, pero merece la pena por lo menos para alguna ocasión especial.
Pero no hagamos ascos a las de piscifactoría, que nos permiten disfrutar de ellas todo el año a un precio asequible y su carne y su sabor no está nada mal. Y no sabéis como se las comen los niños, simplemente a la plancha.
Estas últimas son las que elegí, o no me quedó más remedio que elegir a mí, para la cena del viernes. Y os puedo asegurar que la cena no nos defraudó lo más mínimo.

Después de una tarde de amiguitos del pequeño en casa celebrando su cumpleaños feliz y a las 22.30 de la noche, hizo falta un poco de música para entrar en faena, pero enseguida estábamos inmersos en  nuestro Tasty Fridays. Que viernes que dejas escapar, viernes que no vuelve.

INGREDIENTES
(2pax)

3 Lomos de Lubina
1 Calabacín
25g de cebolla
1 diente de ajo
Cilantro fresco
Guindilla o chile picante
1 lata de leche de coco
Aceite de oliva
Sal y pimienta

Hacemos los espaguetis de calabacín, yo tengo un artilugio que me compré hace tiempo que es como un sacapuntas y que hace espaguetis de verduras. Si no lo tenéis, valdría un pelador de los que tienen una parte para cortar en juliana. Con este tendríais que hacer los espaguetis o las tiras a lo largo del calabacín. Entonces quizás necesitéis dos calabacines en vez de uno, por la forma de cortarlos y aprovecharlos. Aunque los restos se pueden aprovechar para la salsa. En vez de ir a lo largo, y si os atrevéis, podéis ir en espiral, que al final es lo que hace el aparato que tengo yo. Y como última opción podríais cortarlos en tira muy finas a cuchillo. Hice 150g de calabacín y si sois de buen comer será un poco escaso, es que en crudo abultan más pero luego al cocerlos menguan.


Ponemos un poco de aceite de oliva en una cacerola, damos una vuelta a los espaguetis y cubrimos con leche de coco; utilicé media lata. Salpimentamos y dejamos cocer 5 minutos a fuego medio. El tiempo depende un poco del grosor y de si os gustan más al dente o menos. Con este tiempo quedaron al dente. Además si los dejáis en la leche de coco mientras preparáis lo siguiente siguen cociéndose un poco. Probarlos también de sal por si os habéis quedado cortos. Para servirlos hay que escurrirlos, no tiréis la leche de coco, os puede servir para cocinar otra cosa.

Para la salsa de calabacín y cilantro. Pelamos el diente de ajo y lo ponemos entero en una cacerola pequeña a sofreír con un poco de aceite de oliva. Cuando empiece a tomar color, añadimos la cebolla picada. Dejamos que se sofría y añadimos el calabacín (110g) cortado en trozos no muy grandes ni muy gruesos. Damos una vuelta, cubrimos con agua y añadimos sal. En 7 minutos lo tenía listo. Escurrimos y pasamos todo al vaso de la batidora. Añadimos un poco de pimienta, el cilantro fresco picado, como una cucharada, y un poco de guindilla. Cuidado con la guindilla o el chile, vale más echar un poco y probar, y si queremos un poco más se lo añadimos. Para batirlo no me hizo falta añadir agua de cocción porque el calabacín ya chupa mucha agua y sino la salsa quedaría demasiado líquida.

Sólo queda salar las lubinas y hacerlas a la plancha, estas al no ser muy grandes se hacen enseguida, tened cuidado de no pasarlas, sería una pena. Respecto a la cantidad de lubina, yo puse tres lomos porque para los dos eran suficientes, tenéis que mirar el tamaño y lo que come cada uno.
También creo que la receta es perfectamente aplicable a otro tipo de pescado, así que no tengáis miedo a probar.

El resultado es un plato con un sabor muy especial, diferente, que nos encantó. 





jueves, 13 de noviembre de 2014

Quiero una tarta azul

En realidad lo que dijo el pequeño de la casa hace un par de semanas fue: Mami, quiero una tarta "asul" y "pamién" castillos hinchable, toboganes y que "mengan" los amigos. Pues para cumplir tres años ya está bien. Es lo que tiene ser el peque, ha ido viendo todos los cumples a los que han ido sus hermanas y ha cogido un montón de ideas.
Esto mismo lo ha ido repitiendo cada dos días más o menos hasta antes de ayer. Los demás le reíamos la gracia, olvidándonos del pedazo cabezota con ideas fijas que tenemos en casa. Lo de los toboganes y los castillos hinchables parece que le iba quedando claro que iba a ser que no. Lo de todos los amigos, se lo cambié por una merienda en casa con dos de sus nuevos amigos del cole. ¿Y lo de la tarta azul? Pues dije, le hago una de chocolate y listo. Pero por aquí mi pequeñajo parecía que no tenía idea de tragar. Ayer era el día "D" y nada más levantarse me lo recordó, de camino al cole me lo volvió a recordar y al entrar en clase por si no me había quedado claro, me lo volvió a soltar.

Así que me fuí al super teniendo claro que una tarta de chocolate igual no le hacía mucha gracia. Allí me encontré con unas tartas de Aviones con el cielo azul que seguro le hubiesen encantado, y con el cielo azul ya hubiese cumplido. Pero una que los conoce, sabía que esas tartas servirían para soplar las velas y comer un trocito, al día siguiente nadie haría caso a la tarta. 
En la sección de cosas dulces para tartas, y mientras le daba vueltas al coco, me encontré con un paquete de colorantes. También había tabletas de fondant blancas, esa pasta de azúcar modelable para cubrir tartas o hacer adornos, pero que yo nunca había manejado. 

Decidí que iba a hacer un bizcocho normal, un bizcocho de yogur que además luego se lo pueden comer para desayunar. Con el colorante teñiría nata de azul y adornaría la tarta. Y según iba pensando me vine arriba y me llevé una tableta de fondant, por si me animaba a hacerle algún muñequito.
Una vez en casa volví a cambiar de opinión, iba a hacer un bizcocho tiñendo la masa de azul. Además busqué como modelar a Rayo McQueen en internet y decidí que lo iba a intentar. Las cosas en los vídeos parecen muy fáciles.

INGREDIENTES



200 g de azúcar
3 huevos
125 g de yogur natural
100 g de aceite de oliva
220 g de harina
12 g de levadura de repostería
colorante azul
Para el coche:
Tableta de fondant blanco
Colorantes

En primer lugar batimos los huevos con el azúcar, añadimos el yogur (el que yo pues era azucarado porque no tenía otro) y el aceite y mezclamos. A continuación añadimos la harina con la levadura y batimos hasta que esté todo bien mezclado. Una vez tenía la masa le empecé a echar colorante para conseguir el color azul. Como la masa es un poco amarillenta el color tiraba un poco a verde, pero no estaba mal.

Para hornearlo utilicé un molde de 20cm., le puse papel de horno en la base y unté con margarina el resto. Con el horno ya precalentado a 180º lo dejamos unos 35- 40 minutos. Mi horno es un poco lento así que lo dejé un poco más. 
Cuando lo saqué me di cuenta de que la parte de fuera se había quedado entre verde y marrón. Lo que hice fue cortar la capa de alrededor para que volviera a salir el color azul del interior.

Y ahora venía lo mejor, hacer el coche. No fue una tarea fácil, ya que al ir añadiendo el colorante para teñirlo, esa masa se volvía pegajosa y muy difícil de manejar. Pude limpiarme un dedo y buscar una solución en la red. Echar en la encimera azúcar glass y trabajándola con el azúcar, poco a poco la masa volvió a su ser. En tiendas especializadas también se puede comprar el fondant de colores y no hace falta teñirlo. Me tuve que adaptar a los colores que tenía, además tampoco tenía tiempo para estar mezclando colores. Por eso las ruedas son verdes, o sus ojos azules y amarillos. Para ir pegando las distintas piezas utilicé agua con azúcar. Al final logré que pareciera un coche.




La gente hace maravillas con el fondant y tienen la amabilidad de compartirlo en la web, así que podéis buscar todo tipo de decoraciones y poneros manos a la obra.

Y lo mejor estaba aún por llegar, su cara cuando vio la tarta.


Así, todo merece la pena.

viernes, 31 de octubre de 2014

Pasta terrorífica

Sé que hace muy poco puse receta de pasta, y hoy vuelvo con otra. Y es que ahora es el momento de ponerla, que conste que lo hago pensando en vosotros, por si queréis aprovechar este fin de semana de sangre y calabazas para hacérsela a vuestro peques.

Yo nunca he sido muy de halloween, no he crecido con ello. Pero una se hace mamá y los peques se quieren disfrazar, y quieren ir a pedir caramelos y tú te vas envolviendo de halloween y acabas pensando en qué cocinar para acompañar a la semana "calabacil".

Me encontré la semana pasada con un folleto que anunciaba una pasta con formas de halloween y como los dulces no me tiran mucho dije, pues la pasta va a ser mi plato "hallowinero". La compré en Lidl, cuando la vieron daban saltos de alegría y cuando yo pensaba en con qué acompañarla mi nariz de bruja crecía un poco más. Tenía claro que calabaza tenía que llevar, calabaza. Y ya puesto para hacerla más terrorífica, ¿qué tal un poco de berenjena?jajaja. ¡Uy, qué me sale una verruga!. Todo sea por meter verdura sí o sí.

No utilizo mucho la calabaza, salvo para hacer un potaje, sí, sí, habéis oído bien. Un potaje que está que te mueres y prometo publicar en cuanto lo haga este invierno. La calabaza que compré para este plato, me dio para hacer la pasta y otros dos platos más que en breve publicaré. No nos hemos convertido en calabaza de milagro.

INGREDIENTES
500g de pasta
50g de cebolla
140g de berenjena
165g de calabaza
250g de carne picada
400g de tomate triturado
Sal, pimienta, curry y comino molido
Aceite de oliva

La preparación es muy fácil. Cocemos la pasta en abundante agua con sal, la tuve que dejar un poco más de tiempo de lo que decía el paquete. Cuando la tengamos lista escurrimos y le echamos una cucharadita de margarina.

Mientras, pelamos un diente de ajo y lo sofreímos en un poco de aceite de oliva. Añadimos la cebolla bien picada, dejamos que se haga un poco e incorporamos la berenjena, picada en trocitos pequeños. La berenjena la he pelado porque el morado casi negro de la piel provoca un efecto inmediato en el plato que se llama "qué es esto negro, yo no me lo como".
La calabaza también la corté en dados pequeños, pero antes de añadirla la puse dos minutos en el microondas, salpicada con un poco de agua, para ablandarla un poco.
Una vez echo esto la añadís a la sartén con el resto de ingredientes. Incorporamos el tomate, salpimentamos y añadimos una cucharadita de azúcar. Ahora echamos una pizca de curry y de comino molido, no os paséis. Mejor echad un poco, probad y si os animáis echáis un poco más. Estas dos especias son totalmente opcionales y de sabor un poco especial. Dejamos cocer a fuego medio 10 minutos.

Y ahora tenéis que tomar una decisión, pasar todo por la batidora y hacer desaparecer los trocitos de calabaza y berenjena por arte de magia o dejarlos tal cual. Yo decidí dejarla tal cual, si es una pasta terrorífica que sea con todas las de la ley. Añadimos la carne picada salpimentada y dejamos cocer otros 10 minutos. Normalmente con la salsa boloñesa, suelo añadir la carne antes que el tomate. Pero como dudaba si triturar o no, pues lo hice después.





Y ahora a comer.

-Mamá, qué son esos trocitos naranjas?
-Pruébala, que ahora te cuento.
-¿Te gusta?, sí está buenísima. Me voy a comer un murciélago.
- Los trocitos son calabaza, ah! y también lleva berenjena.
-¡Qué asco!(no falla)
-Es que es una pasta terrorífica, hija!
-¡Me voy a comer una araña!


miércoles, 29 de octubre de 2014

Solomillo de Pavo con Níscalos y Vermut

Es verdad que no se debe hacer un plato, así de primeras sin haberlo "probado - ensayado" antes para una ocasión especial. Para mí las cenas de los viernes son todas ocasiones especiales, pero también es donde, con mi particular conejillo de indias llamado marido, voy probando cosas nuevas. Y no os vayáis a pensar que todos salen bien. Algunos nos gustan, otros van directos a la lista de favoritos, los hay que cambiaría alguna cosa para la próxima vez que los haga y algunos que hasta que no les de una vuelta de 360º se quedarán ahí sin optar a la categoría de "tastyplatos". Estos últimos son los peores, los que me ponen los viernes un poco difíciles. Empiezas a hacerlos y lo que sonaba tan bién en tu cabeza o en algún libro o en alguna receta de aquí mezclada con una salsa de allá no van dando el resultado que esperabas. Pero es viernes, los viernes se celebran; y con buena música y muchas cosas que contarte después de toda la semana, no va a venir aquí doña lubina, don solomillo o doña salsa a dejar que te vengas abajo. Cuando un plato se pone un poco tonto, voy rectificando sobre la marcha y al final conseguimos el objetivo de darle sabor a nuestro momento.

La receta del Pavo de hoy, la saqué de un libro de un superchef michelín. Él la hace con espalditas de conejo, yo lo cambié por pavo, porque ya sabéis que las cenas las hago cuando los niños se acuestan y no me iba a poner a deshuesar las espalditas de conejo a las 10 de la noche para luego rellenarlas. ¿  Otro de los cambios que hice fue el tipo de setas, la receta original utiliza rebozuelos. ¡Qué casualidad!, fui a una tienda exclusivamente a por las setas y los rebozuelos eran los únicos que no tenían. Pues me llevé níscalos y chimpún.
¿Por qué os cuento esto? Porque igual a vosotros os apetece probarla con conejo, bien rellenando las espalditas deshuesadas o bien con el conejo en trozos. Y para que veáis que se puede cambiar y que también podría ser un pollo u otro tipo de carne que nos apetezca probar.

Como yo utilicé pavo, respondo por el pavo, luego no me digáis que la habéis hecho con canguro y que estaba horrible. Bueno sí decídmelo para no probar yo otro día.

A partir de aquí, seguí la receta al pie de la letra, bueno más o menos, porque a veces las recetas están hechas como un informe secreto; solo les falta autodestruirse en cuanto las leas.

INGREDIENTES
(2PAX)

1Solomillo de Pavo, pesaba 365g
200g de níscalos
4 chalotas, pueden ser cebollitas francesas
40 g de dientes de ajo 
6g de perejil
210g vermut blanco
150g de caldo de carne, para hacerlo utilicé bovril.
Una rama de canela
Aceite de girasol

Asamos los dientes de ajo en el horno sin pelar, con un chorrito de aceite por encima a 160º durante 30 minutos. Cercioraros de que están blandos, para poder pisarlos con un tenedor, sino los dejáis más tiempo.
Ponemos la rama de canela troceada en un cazo y la cubrimos con aceite de girasol, encendemos el fuego y cuando se empiecen a formar burbujas alrededor de la canela, como que quiere empezar a freír, lo retiramos del fuego y lo dejamos ahí tapado, para que el aceite coja sabor a la canela, infusione. Si tenéis un termómetro de cocina, el aceite tendría que llegar a 60º y luego se retira. Yo como no tengo termómetro, pues lo he hecho como os he contado.
Mientras ponemos las cebollitas a cocer con la piel partiendo de agua fría, cuando empiecen a hervir las dejamos cocer durante 6 minutos. Las enfriáis en agua con hielo y las peláis.
Limpiamos las setas, las secamos y las troceamos. Esto último es porque los níscalos son bastante grandes, si fuera una seta pequeña no hace falta trocearla. Reservamos.

El pavo hay que rellenarlo. Para ello tenemos que abrirlo, así que haceros con un cuchillo largo y bien afilado. Es fácil, hay que ir un poco despacio para no romperlo. Empezamos por abajo, como si fuéramos a sacar un filete, pero no llegamos al final.
En la parte gruesa que queda vamos haciendo lo mismo, como si lo fuéramos desenrollando. Y así hasta que nos quede el solomillo como un filete enorme. Como va a ir enrollado si se os ha hecho algún hueco pequeño no importa. Lo salpimentamos. Me acabo de dar cuenta al ver las fotos que yo voy cortando hacia la derecha porque soy zurda y cojo el cuchillo con la izquierda. Los diestros iréis hacia la izquierda.



 
Lo untais con la mezcla de ajo asado pelado y pisado, mezclado con el perejil. Aquí voy a hacer un inciso, o una rectificación de las que os hablaba al principio del post. Después de asar los ajos, me quedé con 33g de pulpa que mezclé con los 6g de perejil. A simple vista no era mucho, pero luego al comerlo, el ajo dominaba un poco el plato. Así que os aconsejo que bajéis la cantidad a la mitad o a las tres cuartas partes.



Enrollamos el solomillo y lo atamos con hilo de cocina. Empezad enrollando por la parte más pequeña (en la foto donde está todo el relleno) Os dejo un enlace de un vídeo que os puede servir de como bridar una carne (aquí) Salpimentamos también por la parte de fuera.



Ponemos el aceite de canela (sin los trozos de canela) en una sartén y doramos el solomillo por todos lados. Añadimos las cebollitas y las setas, saladas previamente y regamos con el vermut. Cocemos hasta que reduzca por lo menos un tercio del volumen (fuego medio como 15 minutos). Ahora incorporamos el caldo, que no tenía hecho, y solucioné con 150g de agua y una cucharadita de postre de Bovril. Ya sé que en mi otro blog www.mamaquehay.blogspot.com, he renegado alguna vez de los caldos concentrados. Pero una cosa es la cocina del día a día y otra la de ocasiones especiales.
Dejamos cocer hasta que el solomillo esté hecho, yo lo puse 10 minutos a fuego medio y los dos últimos a fuego lento. 
¿El resultado? una salsa condensada, espesa y con el punto amargo del vermut., Ñam!




Ahora solo queda hacer chin chin por nosotros,  y disfrutar del finde.











martes, 21 de octubre de 2014

Mami, queremos pizza

Tarde de Domingo, a mí las tardes de domingo no me apetece nada, de nada, de nada, pensar en la cena. Y cada vez que viene a mi mente la pregunta mágica ¿qué les doy hoy de cenar? me hago la remolona y lo dejo pasar un ratito más.
Pero este domingo hubo petición. Mami, ¿hacemos pizza?. A ver quien es el guapo que dice que no, y pensándolo bien, a quién no le apetece cenar pizza?.
Tenía pendiente cambiar la receta de la masa que hacía hasta ahora, llevo tiempo haciendo la misma masa y me apetecía serle infiel de una vez. Tenía guardada una receta que prometía la auténtica masa de las pizzas de Domino´s, así que ¿qué mejor oportunidad para ponerla en marcha?.

Eso sí tuve que vencer mi perezón y salir a comprar algún ingrediente que no había en la despensa.
La pizza además de ofrecernos infinidad de formas de hacer la masa, nos da carta blanca para echarle encima casi cualquier cosa que nos apetezca o que se nos ocurra. las podemos hacer más ligeritas o más contundentes. Y hombre no es una cosa para comer todos los días , igual que no cenas bocadillo todos los días (bueno hay gente que sí), pero que de vez en cuando está genial incarle el diente.

La pizza no tiene muy buena fama nutricionalmente hablando y siempre suena a fast food. Pero es un plato que hecho en casa con una masa casera y seleccionando el relleno, puede obtener el beneplácito de la dieta mediterránea. Y lo de las calorías pues además de depender del relleno, depende un poco de lo salvajes que seamos, si nos comemos media pizza nosotros solitos tendremos que compensar un poco al día siguiente.

Yo esta vez no elegí los ingredientes, opté por abrir la nevera y que mi pequeña pinche eligiera lo que le íbamos a poner encima, menudo peligro! A su favor diré que no eligió nada fuera de lo normal.

Las cantidades pueden ser un poco raras porque dividí entre dos las cantidades que ponía la receta original que por cierto es del blog juanideanasevilla.com.  Me salió una pizza del tamaño de la bandeja de horno.

INGREDIENTES

-188 gr. agua 
-38 gr. aceite oliva
-8 gr. levadura fresca panadero
-300 gr. harina fuerza
-38 gr. harina precocida de maíz

-sémola de trigo
-1 cucharadita colmada de sal
-Orégano
 

Para el relleno
Lo que os he dicho anteriormente, lo que queráis. Pero no olvidéis que la salsa de tomate y el queso suelen ser imprescindibles. Nosotros hemos puesto:
-Salsa de tomate
-Queso en lonchas
-Queso rallado
-Chorizo
-Jamón York
-Aceitunas negras sin hueso

En primer lugar disolvemos la levadura en el agua templada con el aceite. Mezclamos las dos harinas, hacemos un volcán el el centro y añadimos el agua con la levadura. Añadimos la sal y orégano.Y ahora a amasar, hasta que nos quede una masa homogénea, que pondremos en un bol tapada con un trapo y dejaremos ahí hasta que doble su volumen. 




Si tenéis un robot, pues es más fácil amasarla ahí. Yo lo he hecho con la thermomix. Primero he puesto el agua y el aceite, 2 min. 37º velocidad 1, añadimos la levadura y mezclamos 4 seg. a vel. 4. Echamos la harina de fuerza, la de maíz precocida, la sal, orégano y amasamos 4 minutos en velocidad espiga. Dejamos levar hasta que doble el volumen tapado con un trapo. Yo he encendido el horno y la he puesto cerca. Ha estado más o menos 40 minutos. 

La harina precocida la encontraréis en casi todos los supermercados (ojo que no es la clásica maicena, tiene que poner precocida), incluso algunos la tienen de marca blanca y la sémola de trigo también.

El siguiente paso es estirarla, para ello espolvoreamos la sémola en la mesa, mezclamos un poco y estiramos con el rodillo. Procurad dejarla fina. Pinchamos con un tenedor y la untamos de aceite. Ahora extendemos la salsa de tomate. Le ponemos queso por encima (opcional) y todo lo que se nos ocurra.




La metemos al horno precalentado a 220º durante 15-18minutos ponía la receta original, yo como mi horno es un poco tortuga la he tenido que dejar más tiempo.
Y aquí está el resultado. 



 Mirad que esponjosa queda la masa.


Estaba buenísima, no ha quedado ni una miguita. Así que el lunes compensamos.

lunes, 20 de octubre de 2014

Tastyfridays Outside: Madreat

Este sábado estuvimos en el primer mercado de Streetfood que se celebra en Madrid, MADREAT. La comida en la calle no es algo habitual en nuestro país. Y no por falta de ganas de los que comemos y de los que nos dan de comer. La legislación es difícil y algo tan habitual en otros lugares del mundo, donde las foodgonetas campan libremente por la ciudad, aquí se convierte en misión imposible.

Pero los organizadores de MADREAT, han conseguido sacar a la calle la cocina de chefs profesionales o de nuevos emprendedores y prometen seguir haciéndolo cada tercer fin de semana de mes. Para ello han elegido el Jardín Botánico de la Universidad Complutense y lo han llenado de caravanas, furgonetas, carritos y distintos puestos en los que poder probar bocatas, hamburguesas, empanadas, perritos, crepes, tacos, croquetas, tapas, tartas o cookies entre otras cosas. Unos con su punto de autor, otros más tradicionales y aderezado con música y buen ambiente.

Participaron 30 puestos y por lo que ví cuando me iba y por lo que he leído después en alguna publicación y en las redes sociales, las colas se hicieron en determinados momentos interminables. Supongo que a medida que avancen las ediciones y se vayan agregando más puestos, si es que es posible, se irá solucionando este tema.



En mi caso no tuve problema, me puse de meta llegar a las 12, cuando abrieran, para poder cotillear a mis anchas. A la una estábamos allí de happyfamily, una hora después de lo previsto, no está nada mal. Ya había bastante gente pero se estaba muy bien. Pude hacer una ronda de reconocimiento, a ver qué ponen aquí, mira esto que buena pinta, aquí vuelvo luego...Y más o menos media hora después las fieras empezaban a estar un poco inquietas, así que raudos y veloces nos dirigimos a un puesto de perritos para poder amansarlos.



Mientras devoraban su salchicha y se tiraban todo el ketchup por encima, seguimos nuestra ronda y me llamó la atención lo bien que tiraban las cañas los chicos de "El kiosco", una foodgoneta muy pintona. El calor ya estaba haciendo de las suyas, así que una cañita please. Y allí esperando por mi cerveza descubrí ese bocata de calamares con alioli y kimchee coreano o esas hamburguesas con albahaca y pimiento caramelizado y los churritos de pollo con salsa de mostaza, miel y naranja. Así que fui a la jardinera donde tenía apostados a mis churumbeles devorando su perrito y a contarle a su papi que era la hora de empezar a probar antes de que a todo el mundo le diera por hacer lo mismo. Dicho y hecho, bocata de calamares y churritos de pollo.




En el centro del recorrido hay una explanada con mesas y sillas, mucho sol y todo lleno. Pero por la parte de fuera hay sombra y un murito donde ponerse a zampar. Justo enfrente de nosotros había un huerto donde los peques se lo pasaron bomba descubriendo calabacines gigantes, pimientos y sandías. Alrededor, césped donde comer en torno algún árbol.







Después de un rato decidimos ir a por algo más, las colas ya eran serias en algunos sitios. Nos quedamos en El Chirinwito donde unos chicos del sur con mucha gracia vendían cada medio segundo un croquetón del puchero o un langostino de Medina ( sí, sí de Medina del Campo).

Tres de la tarde, colas imposibles, pero nosotros ya estábamos listos. Así que a dormir la siesta se ha dicho. Espera, espera, antes una paradita en la furgo de vinos de The Flying Cow para comprar una botella de vino de Bodegas Fontana en Cuenca; Oveja Tinta, se llama, y daremos cuenta de ella en nuestro próximo Tatyfridays.

Os recomiendo la visita, ya sabéis el tercer fin de semana de cada mes.


¡Volveré!