miércoles, 30 de julio de 2014

Crema de Guisantes

¿Qué son los guisantes? Legumbres o verduras. Pues aunque su color nos lleve hacia las verduras, los guisantes pertenecen al grupo de las legumbres. Yo confieso que aún sabiéndolo, siempre que pienso en ellos es como verdura, digo para planificarme las comidas, que todavía alguno deduce que estoy tan pirada como para soñar con guisantes, aunque todo se andará.

Pues legumbre o verdura lo que hay que destacar de ellos es por un lado sus calorías, que varían según los cocinemos, pero que siempre son bajas. Y también hay que tener en cuenta todas las propiedades que se concentran en ellos. Vitaminas del grupo B, como la tiamina y el ácido fólico. Minerales como el magnesio, el potasio o el fósforo, sin olvidarnos de su aporte de fibra tan importante para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo.

Los guisantes tienen un bajo índice glucémico. ¿Y eso "qué es lo que é"?. Pues que la absorción del azúcar por parte de nuestro cuerpo se hace de forma lenta. Esto es muy importante para los diabéticos, ya que ellos deben evitar subidas rápidas de glucosa en sangre. Pero a los que no somos diabéticos también nos interesa. Cuando un alimento tiene un índice glucémico (IG) elevado, el azúcar se asimila rápidamente y nuestro cuerpo como no puede asimilar toda la glucosa lo que hace es liberar grandes cantidades de insulina. Como nuestras células no pueden quemar toda esa glucosa, lo que se pone en marcha en nuestro metabolismo es un proceso por el cual acabará convertida en grasa y quedará bien pegadita a nuestros adipocitos grasos. Nuestro cuerpo tiene miedo de que pasemos hambre y por eso genera reservas, pero como afortunadamente hambre no pasamos pues esa grasa se quedará ahí en forma de lorcita.
Además al haber liberado tanta insulina, los niveles de azúcar en sangre a las pocas horas caen provocando un nivel de azúcar en sangre más bajo de lo normal, por lo que sentiremos otra vez la necesidad de comer.

Y después de tremendo rollo que espero hayáis entendido, y que me parecía oportuno contaros, no vamos a convertir el IG de los alimentos en nuestra paranoia de la semana. Como siempre si comemos de forma sana y equilibrada no tendremos problemas, obviamente partiendo de la base de que estemos sanos.

Y aquí va la receta de hoy, esta vez en crema:

INGREDIENTES
(4PAX)

400g de guisantes congelados
480g de caldo de ave
70g de aceite, yo echo 50g
100g de cebolla
100g de puerro
sal

Esta receta está sacada del recetario básico de thermomix, pero los que no la tenéis podéis igualmente hacerla. La thermomix la deja muy fina, así que si vuestra batidora no es muy potente, igual necesitáis pasarla por un chino o por un pasapuré. Si alguna vez no tengo puerro echo 200g de cebolla.
Lo primero que tenemos que hacer es sofreír en el aceite la cebolla y el puerro en una cacerola. Para los que utilicen thermomix serán 5 minutos, temperatura varoma, velocidad 5 el aceite sólo y a continuación se añade la cebolla y el puerro, se trituran 4 segundos en vel.4 y entonces se programa 10min. temperatura varoma velocidad 2.
Para ambos casos ya tenemos el puerro y la cebolla sofrito. Ahora con thermomix incorporamos los guisantes y rehogamos 7 minutos, temperatura varoma y velocidad 2. Sin thermomix pues los rehogamos unos minutos a fuego no muy fuerte.
Por último añadimos el caldo. Yo lo que hago es mezclar esa cantidad de agua con un pelín de caldo en polvo. Si fuera una pastilla sería un cuarto de un cuarto. En el recetario la salan al final, pero yo lo hago aquí y luego si hace falta más pues añado más sal. Cuidado que el caldo ya tiene algo de sal.
Programamos 5 minutos, temperatura varoma, velocidad 3. En el caso de no tener thermomix es echar el caldo y esperar que estén hechos los guisantes.
Ahora sólo nos queda comprobar el punto de sal y triturar. Con thermomix serán 3 minutos a velocidad 7.

Para presentarla nos sugieren tomate o nata, servir en tazas de café o chupitos con un berberecho o huevas de mujol y acompañado de bacon crujiente.

Os cuento, yo la he servido alguna vez que he tenido invitados en cuencos pequeños y con huevas de mujol o con un crujiente de jamón. Pero lo habitual es que la sirva de primer plato. A los enanos les hago un dibujito con tomate frito y a veces le añado taquitos de jamón.
¿Y cómo es la relación niño-guisante? Pues un poco tormentosa. Cuando ven ese ejército de bolitas en un plato, creo que piensan que les van a atacar. Pero así en crema y con dibujo incluido todo va viento en popa. Así que yo no me daría por vencida al primer no.



Y para nosotros nos encanta con berberechos, pero no sólo con uno, cuantos más mejor.


jueves, 24 de julio de 2014

Lomos de Atún con Pesto Rojo y Espárragos Trigueros

Pues ya no queda nada de nada y tenemos aquí otro fin de semana más. Mañana ya es viernes. A algunos les importará un pepino, o un espárrago ya que estamos. Ya estarán en ese modo en el que da igual que sea lunes, martes viernes o sábado: ¡¡¡¡VACACIONES!!! A mí ya me queda menos pero mientras tanto, me agarro a los viernes y busco algo sabroso para celebrarlo.
Soy muy aficionada al pesto, me chifla. Y hace ya algún tiempo descubrí una receta que le daba una vuelta más y lo convertía en rojo. La receta la cogí prestada de gastronomiaycia.com y desde entonces la he hecho varias veces para acompañar diferentes platos. Hoy toca con atún, al cuál también soy muy aficionada en todas sus versiones, sobre todo al atún rojo, umm. El plato lo podéis hacer con atún rojo o con el que no es rojo, incluso me atrevo a deciros que con bonito que ahora está en plena temporada.
Esta vez me quedé sin atún rojo y sin tiempo para andar buscándolo, pero no por ello el plato dejó de estar delicioso.



Vamos allá: ¡¡MÚSICA, CORONITA Y ACCIÓN!!


INGREDIENTES
(2PAX)

2 lomos de atún
1 manojo de espárragos trigueros
Sal gorda

Pesto
12 Tomates secos en aceite
60g de aceite de oliva virgen extra
15g de piñones
1 diente de ajo
2g de albahaca fresca
15g de parmesano rallado
Guindilla
1 pizca de azúcar
Sal
Unas gotas de zumo de limón

Elaboración
Los tomates que compré no estaban en aceite, venían secos en una bolsa, así que los puse en agua a hidratar hasta que estuvieron blanditos y carnosos. Los secamos bien, la receta original pone que les quitemos las pepitas, pero yo no lo hice. Y que si no vienen en aceite los pongamos después de hidratarlos en aceite, yo tampoco lo hice. Una que es así, un poco rebelde.  Si los tomates secos ya vienen en aceite, no tenéis que hidratarlos en agua.

Ahora tendremos que ponerlos en la picadora, con los piñones, el ajo pelado, las hojas de albahaca, unas gotas de limón, el parmesano, guindilla al gusto, el azúcar y la sal. Ponemos también la mitad del aceite. vamos triturando y añadiendo el resto del aceite poco a poco. Comprobamos el punto de sal y la textura porque igual queremos echarle más aceite.
Haciendo esta cantidad nos sobrará pero no os preocupéis que se puede congelar y utilizarlo en otra ocasión para una pasta, para carne, para otro pescado o para repetir el plato si os gusta.

Una vez tenemos el pesto hecho, o mientras lo hacemos ponemos en la plancha los espárragos, como eran finos los puse directamente en la plancha. Si son gruesos tendréis que darles primero un hervor, para ablandarlos un poco, después los ponéis en la plancha y cuando los saquéis, y en ambos casos, les echáis sal gorda por encima.

Nos faltan los lomos de atún, que es tan fácil como ponerlos en la plancha cuando estemos terminando los espárragos. El atún no conviene cocinarlo mucho tiempo para que no se seque demasiado, pero bueno va un poco en gustos. Cuando lo saquéis le echáis sal gorda por encima y listo.

Ahora solo falta ponerlo en un plato de la forma más bonita posible y empezar a saborear el fin de semana.


jueves, 17 de julio de 2014

Sobras y Exprés

Hoy os traigo un plato rápido, de esos de abrir la nevera y ver qué tengo por aquí, qué tengo por allá. Mezclamos todo y listo. Lo comparto con vosotros porque pienso que muchas veces lo que nos hacen falta además de recetas y platos elaborados son ideas. Esas que cocinando día tras día se nos acaban y no nos dejan salir del sota, caballo y rey. 
Esta vez el plato era para mí sola, así que las cantidades las tendréis que calcular un poco en función de los que vayáis a comer.
Las sobras que encontré en la nevera eran espaguetis y judías verdes que ya había cocido para otro día. Sólo me hacía falta un poco de proteína que me dio una socorrida lata de atún.  Ya tenía lo básico, ahora faltaba condimentarlo, salirse de la mayonesa o el aceite y vinagre.

Espaguetis con judías verdes y atún

INGREDIENTES
Espaguetis ya cocidos
Judías verdes cocidas
Lata de atún al natural pequeña
Soja
Pimienta y curry
Mostaza antigua

La elaboración tan sencilla como poner los espaguetis en un plato hondo, añadirle judías verdes. Hago un inciso para deciros que las judías verdes en conserva, os pueden sacar de un apuro pero tienen mucho sodio, así que mejor cocemos al vapor  unas frescas o congeladas. En la olla rápida tardan 4 minutos desde que sube. 
Ahora añadimos la lata de atún, un chorrito de soja, pimienta, un poco de curry y una cucharadita de mostaza antigua. La mostaza antigua igual es un poco fuerte si la van a comer los enanos, en el mercado existe mostaza dulce que no pica.

Plato fresquito para estos calores, completo y ligero donde los haya



miércoles, 16 de julio de 2014

Tastyfridays Outside

Hace una semana celebré mi cumpleaños feliz y qué mejor manera de hacerlo que dándome un homenaje de los que me gustan a mí, cenita para dos. Ahora tenía que buscar el sitio, revisé en mi memoria todos esos lugares que me dicen por aquí y por allá, que leo en un sitio o en otro que son los últimos en llegar, o que he descubierto en alguno de mis paseos. No son pocos los que se me vinieron a la memoria y aún así, no sé por qué, salí a la calle sin reservar en ninguno de ellos. Es verdad, un poco arriesgado en los madriles, pero no misión imposible.

Después de un paseo con compras y regalos incluidos y ya con una clara bien fresquita en la mano para apagar la sed, decidimos que iríamos a visitar Platea; y ya puestos cenaríamos en su restaurante Arriba. Alguno de mis amigos, que saben cuanto me gusta descubrir sitios nuevos, me había hablado muy bien de Platea. " Te va a encantar, es diferente". Vaya si lo es. 

Cuando ya nos habíamos acostumbrado a las reformas de los mercados tradicionales en espacios gastronómicos donde comprar, comer y beber; llega Platea. Y logran convertir el antiguo cine Carlos III en un espacio único. Casi 6.000 metros cuadrados dedicados al espectáculo y la gastronomía, donde estrellas michelín, soles repsol, la cocina tradicional o la internacional, se desgustan a ritmo de música muy bien seleccionada a manos de un Dj.  Como un rey preside un gran escenario que se divisa desde todos los lugares, incluido el Restaurante, lo acompaña una gran pantalla en la que se proyectan imágenes. Dos plantas y dos anfiteatros componen este grandioso espacio donde el disfrute lúdico y gastro está asegurado.




Y como dice la canción, allí me planté. Primero una vuelta de reconocimiento y antes de subir al restaurante no me pude resistir a un vermut acompañado de una banderilla. La elección  me costó un poco, ¡madre mía me las comería todas!


Y ale hop! arriba que nos fuimos al Restaurante Arriba capitaneado por Ramón Freixa. La mesa la conseguimos de chiripa (eso te pasa por no reservar). Una maître muy amable nos acompaña a ver si nos gusta dónde está ubicada, nos la quedamos. Se divisa el escenario y las imágenes que acompañan la música.  El chico que nos atiende nos dice que en breve habrá también espectáculos. Ambiente íntimo, poca luz  y cocina de mercado, mezclando tradición y vanguardia. El personal de sala sonriente, amable y dispuesto.

Elegimos un vino joven de Madrid, La bruja Avería, divertido en nombre y apariencia y bueno en el paladar. El nombre de la Bodega me encanta: Comando G y es que se definen como el comando garnacha. Y le toca el turno a la comida. Empezamos con una ensaladilla rusa al corte presentada como los cortes de helado entre dos láminas y con una esferificación a modo de aceituna. 



Seguimos con un carpaccio de bacalao y un tartar de atún con crujifideos que hizo las delicias de mis papilas gustativas. 



Y para cerrar ese "peazo" arroz con carabineros que me conquistó en el primer bocado.



Y como nos suele pasar, después de todo esto, ¿quién es el guapo que se pide un postre? Yo no.

jueves, 10 de julio de 2014

Aguacates Rellenos

No recuerdo cuando fue la primera vez que comí aguacate, pero creo que fue en guacamole. A lo largo de los años mi amor hacia él ha ido creciendo y a día de hoy es un fruto (así se considera) que está presente en mi dieta de forma habitual. El aguacate le da un toque diferente a las ensaladas, combina genial con carnes, pescados, huevos, quesos y verduras. Su sabor es suave, quizás algo soso en solitario, pero se crece con el aliño o con su acompañante.
Cuando oímos aguacate nos vienen a la mente palabras como calorías, engorda o grasa. No vamos a negar que el aguacate tiene bastantes calorías unas 322 un aguacate de tamaño medio. Y un alto contenido en grasas, pero de grasa "buena". Grasas monoinsaturadas y polinsaturadas como el ácido oleico, linoleico y ácidos omega 3 y omega 6. Todos ellos nos ayudan a controlar el colesterol, protegiendo por ejemplo, nuestro corazón. El aguacate mezclado con otras verduras nos ayuda en la absorción de los carotenoides y a mejorar su biodisponibilidad, esto es a mejorar la parte que utilizará nuestro cuerpo de esos carotenoides.
Otra de las propiedades del aguacate es su contenido en ácido fólico, que no sólo es importante para las mujeres embarazadas. Y también su contenido en potasio, un mineral que nos ayuda en el control de la presión arterial.
Creo que después de todo esto estaréis de acuerdo conmigo en las múltiples propiedades de este fruto.  Así que hacedle un hueco en vuestra lista de la compra. En cuanto al control de peso, pues lo de siempre, en el equilibrio está la clave.
Hoy yo los he preparado rellenos, es un plato rápido y fácil. Los monstruitos de la casa todavía no lo han probado, por alguna razón o por otra siempre que lo he hecho o no están o tenía otra cosa para ellos. De momento sólo han probado el guacamole y les ha gustado.
Las cantidades que pongo son para dos aguacates, los pequeñajos con medio aguacate tienen de sobra y los mayores o nos hacemos uno para cada uno o medio acompañado de ensalada de tomate, o de unos espárragos.

INGREDIENTES

2 aguacates, más bien blanditos
5 palitos de cangrejo
2 cucharaditas de mayonesa
1 cucharadita de ketchup
sal y pimienta
curry
aceitunas rellenas (opcional)


Se parten los aguacates por la mitad, se les quita el hueso. Con una cuchara sacamos la carne y reservamos las cáscaras. Ahora o con una picadora o con un tenedor aplastando y ayudándonos con un cuchillo, picamos el aguacate con el resto de los ingredientes. De curry tenéis que echar muy poco, no os paséis que os cargaréis el resto de sabores, tiene que tener un toque. Y de sal al llevar la mayonesa y el ketchup tampoco os paséis, se puede añadir al final si lo notáis soso.
Ahora solo queda rellenar las cascaras y adornar con unas aceitunas rellenas fileteadas, o aceitunas negras, pepinillos, o unas alcaparras.
Lo mejor es hacerlo en el momento porque el aguacate se oxida enseguida y se oscurece, sino podéis echar a la mezcla unas gotas de limón, rellenarlos y meterlos tapados en la nevera.



 Y para los que os gusta el aguacate tanto como a mí pinchando AQUÍ encontraréis, en mi otro blog, otra forma de comer aguacate deliciosa.


martes, 8 de julio de 2014

Salmorejo

Creo que estamos viviendo el principio de verano más surrealista de los últimos años. Me refiero al tiempo, está rarísimo. Esto de en Madrid a 8 de julio, tener que salir con chaqueta por la tarde - noche creo que no lo he vivido nunca. ¿Y la granizada tipo se acaba el mundo de la semana pasada? Por otro lado, lo de seguir durmiendo tapada me encanta.
Pues bueno, el caso es que el verano ya está aquí y hay que empezar a honrarlo con los platos tan ricos que llegan con él. Otra cosa es que a los niños este tipo de platos fríos y fresquitos les hagan gracia. Puedes escuchar cosas como, a mí si no me lo calientas no me lo como. Y tú pensando, no me quiero imaginar la guarrada de la ensalada campera caliente, ¿cómo salgo de esto? porque si se la calientas estás perdido, no se la vuelven a comer en su vida.
Hoy os dejo la receta de uno de mis platos veraniegos favoritos, el Salmorejo. Y digo uno de mis favoritos porque de los niños mejor no hablamos. Cuando lo ven no dicen nada, el color les gusta y es un puré, además lleva huevo cocido y jamón por encima. Ahora viene la primera cucharada. Uno directamente lo escupe, otro dice que está frío y el que dice que le gusta a la segunda cucharada grita: ¡más leche, más leche, qué pica! Me río por no llorar. 
Y ahora vamos a desdramatizar. Esto son reacciones lógicas, esto lo digo ahora, en el momento "come de una vez" pienso otra cosa. Yo soy de la opinión de que hay que seguir insistiendo, cambiando de táctica, adaptando un poco la receta, negociando. Sólo así ellos pueden ir acostumbrándose a los nuevos sabores. Ahora en vez de hacer el Salmorejo con los dos dientes de ajo grandes que pone la receta, pues lo hago con uno y más bien pequeño. Mi pequeñajo de dos años no lo quiere ni ver, pero lo que hago es dejarle el huevo y el jamón, que sí le gustan, fuera. A cambio el come dos cucharadas, mañana serán tres. Las otras dos, después de varios veranos ya se lo comen, todavía de vez en cuando escucho un jo! o un ¡picaaaaaa! pero se lo comen. 

El salmorejo acompañado de huevo duro y jamón es perfectamente un plato único. Lleva hidratos de carbono con el pan, vegetal con el tomate (todas sus propiedades aquí), proteína con el huevo y jamón; y grasa saludable con el aceite de oliva. Como veis un plato completo dependiendo un poco de la cantidad de guarnición y por supuesto de la cantidad que lleguen a comer los peques.
La receta que yo hago es la del recetario de thermomix, porque me parece que está buenísimo. Se puede hacer sin thermomix, lo único que tendréis que pasarlo por un chino o por pasapuré para que quede fino, fino.

INGREDIENTES
(6PAX)
2 dientes de ajo grandes (ojo con los niños)
1kg de tomates rojos y maduros
1cucharada de sal (echar media y luego probáis)
200g de miga de pan blanco del día anterior (yo echo la miga y la corteza)
30g de vinagre
150g de aceite de oliva virgen extra
Jamón serrano en taquitos
4 huevos duros (aquí la cantidad depende un poco de lo que queráis echar para cada uno)



Trituramos los tomates, el ajo y la sal 30 segundos velociadad 5. Con batidora pues batimos hasta que los tomates están triturados. Añadimos el pan en trozos y el vinagre y trituramos 30 segundos en velocidad 5 y 2 minutos en velocidad 10.  A veces si los tomates tienen la piel muy dura hay que darle un poco más de tiempo. Con batidora trituramos hasta dejarlo lo más fino que podamos y pasamos por el chino. A continuación ponemos la velocidad 5 y echamos el aceite en la tapa con el cubilete puesto para que vaya cayendo poco a poco y emulsionando. Con batidora vamos batiendo y echando el aceite poco a poco sin dejar de batir.
Ahora hay que dejarlo enfriar. Se sirve en cuencos con el huevo duro picado en trocitos y el jamón.
Los huevos os recomiendo no cocerlos menos de diez minutos desde que el agua rompe a hervir porque sino las yemas no se hacen bien.
Y aquí va otra guarnición "made in mi vecina" que también he probado y está muy rica: lata de atún y aceitunas rellenas de anchoas fileteadas. 



lunes, 7 de julio de 2014

Doble Tartar

Lo sé, entre pitos y flautas y flautas y pitos, no publico con la asiduidad que debería y alguna semanita os dejo sin la entrada de turno. Tampoco voy a prometer ahora que voy a ser buena, que voy a publicar más y las mil excusas del arrepentido. Después de unos cuantos años conociéndome ya se que mejor no prometo cosas que no estoy segura de llegar a cumplir.
Pero vamos a dejarnos de rollos y pasemos a lo verdaderamente importante,  contaros el superplato de hace dos viernes. Y digo superplato porque lo disfrutamos de lo lindo, nunca me había animado a hacer steak tartar en casa pero después del resultado repetiré. Es una receta sólo apta para carnívoros, pero para acompañarlo hice un tartar de aguacate, tomate y anchoa que podréis adoptar los que no seáis fans de la carne cruda y que estaba también increíble.
Para hacer el steak tartar miré varias recetas de ayer y de hoy y fui cogiendo de aquí y de allá lo que mejor me pareció. También con alguna aportación personal como utilizar dos tipos de mostaza, la normal y la antigua (la de las bolitas). O que los pepinillos fueran sabor a anchoa, porque en algunas recetas utilizan también anchoas. Yo preferí echárselas al otro tartar.
Y como siempre, ponemos música, le abrimos la puerta a Coronita y a cocinar.

INGREDIENTES
(2PAX)

370g de solomillo de ternera
2 cucharadas de mostaza antigua
1 cuharada mostaza normal
3 chorritos de aceite
una yema de huevo
2 cucharaditas de alcaparras 12 g
4 pepinillos sabor anchoa 20 g
27 g de cebolla
una cucharada y media de salsa perrins
salsa tabasco
sal y pimienta

Lo primero que tenemos que hacer es picar la carne a CUCHILLO. Es uno de los secretos de un buen steak tartar, no picar la carne con picadora para que no quede un mazacote y cuando lo hagamos con el cuchillo procurar no aplastarla. El secreto es un buen cuchillo, grande y bien afilado, e ir dándole aire a cada corte; imitándo a los superchefs cuando cortan que no levantan la punta del cuchillo de la tabla. Aunque no dice por ningún lado que haya que congelar la carne, yo lo hice. Y la piqué cuando estaba prácticamente descongelada.
Otro de los secretos es una buena carne, en todas las recetas hablan de solomillo y las más puristas o en realidad más antiguas, de carne de buey. Yo lo hice con ternera pero no con solomillo porque no encontré, elegí unos filetes muy gruesos, como de dos centímetros, no muy grandes y muy magros, tan solo tenían una vetita de grasa que obviamente hay que quitar. Elegid una pieza de buena calidad y muy magra, con el solomillo iréis sobre seguro.
Seguimos con la preparación y ponemos en un bol la yema de huevo, las mostazas, la salsa perrins, unas gotas de tabasco, sal y pimienta. Comenzáis a batir, con un tenedor y a echar poco a poco el aceite como cuando hacéis una mayonesa. Primero un chorrito, cuando esté incorporado otro y después el otro. Cuando esté  ligado echáis la carne y mezcláis. A continuación añadimos las alcaparras, la cebolla y los pepinillos muy picados. Mezclamos bien y ahora es el momento de probar y corregir para dejarlo a nuestro gusto. Probaremos el punto de sal, podemos añadir más perrins o mostaza. Y también probar el punto de picante para añadir un poco más de tabasco.  Id poco a poco y así siempre estaréis a tiempo de rectificar. Reservamos en frío y pasamos a preparar el otro tartar.


Tartar de Aguacate, Tomate y Anchoas

INGREDIENTES
(2PAX)
un aguacate
1 lata pequeña de anchoas en aceite de oliva
1 lima
sal
pimienta
aceite
medio tomate
media cebolla pequeña
rúcula

Picamos el aguacate en daditos muy menudo pero sin que quede una pasta. Lo aliñamos con aceite, lima, sal y pimenta. Picamos el tomate también muy pequeño y lo aliñamos de la misma manera. Picamos la cebolla de la misma forma y la aliñamos como los anteriores. Picamos media lata de anchoas y pasamos a montar los tartares. Cogemos un puñadito de rúcula que previamente aliñamos también con aceite, lima, sal y pimienta. Ponemos encima el aro y hacemos una capa de aguacate, otra de cebolla y echamos encima las anchoas picadas. Las anchoas y la cebolla no tienen que hacer una capa muy gruesa. Mirad la imagen.


Hacemos una capa de tomate y cerramos con otra de aguacate. Prensamos un poco hacia abajo y desmoldamos. Podemos adornar con un filete de anchoa entero.



Para terminar nuestro plato cogemos otro molde de emplatar y le damos forma al steak tartar. Si no tenéis moldes de emplatar, siempre podéis dar forma a la carne con dos cucharas, o con las manos. Y para el tartar de aguacate ir haciendo capas. Puede que no quede tan bonito pero seguro que igual de rico.



Y llegados a este punto, ¿alguien se ha encargado de abrir el vino? Nosotros elegimos uno muy recomendable de las Bodegas Matsu, El Recio 2011.

Y con este compañero cien por cien tinta de Toro emprendimos un viaje muy sabroso que duró hasta altas horas.