lunes, 29 de septiembre de 2014

Calamares Rellenos

Buscando, buscando, qué hacer este viernes para cenar me encontré en la pescadería con unos clamares, pequeños y muy monos ellos. A su lado había otros un poco más grandes, que me iban a dar menos trabajo, por eso de limpiar menos cantidad y ser más fáciles de rellenar. Aún así me llevé los pequeños, una que es así y que le gusta complicarse la vida un poquito más. La verdad es que los pequeños quedan más tiernos y se hacen enseguida. Además la cantidad que necesitamos para la cena "parejil" tampoco es tanta. Aunque yo me llevé al final más cantidad y acabé con cara de tentáculo de tanto limpiar calamares. Con los que me sobraron hice un aperitivo al día siguiente que prometo publicar pronto porque estaba realmente bueno.

Me parece importante saber limpiar calamares, aunque es verdad que podemos encontrarlos limpios congelados en algunas tiendas pero el saber no ocupa lugar, así que he hecho unas fotos de como lo hago yo, por si os puede ayudar en algo.


Primero tiramos de los tentáculos sujetando el cuerpo con la otra mano y los separamos sacando a la vez las tripas del calamar.



Una vez está separado, tiramos de los tentáculos a la vez que giramos  un poco por la parte de arriba de los ojos. Así conseguiremos separar el tentáculo y dejar los ojos y las tripas por otro lado que es lo que deshechamos. Cuidadín al hacer esto que salpica. 

Ahora, si observáis la foto de arriba veréis un punto negro en el centro, con los dedos lo quitamos, es una parte dura, es como una bolita que se quita fácilmente.


Bueno pues ya tenéis los tentáculos separados y listos para darles un agua, escurrirlos y secarlos un poco con papel de cocina.

¿Y qué hacemos con el cuerpo? Pues metemos la mano y sacamos la "pluma" que es esa parte alargada como un plástico que llevan adherida a lo largo de todo el cuerpo. A veces se parte, tened cuidado de no dejar la parte del final dentro que luego es muy desagradable encontrársela. Con tirar un poco del principio suele salir, sino metéis el dedo hasta el final y la váis subiendo despacio que no se vaya a romper el cuerpo. Los lavamos y secamos un poco y ya los tenemos listos para rellenar. Yo no les quito la piel, ni las aletas.

Así contado parece un rollo pero no se tarda tanto y no es nada difícil. Siempre podéis utilizar vuestras armas de seducción y hacer que ese pinche hambriento que se relame sólo de pensar en el platazo que va a cenar hoy, os eche una mano. Vosotros le explicáis cómo hacerlo, le servís una copa de vino, o una cervecita y le contáis lo que se os ocurra. Tampoco os paséis que igual pasáis al postre directamente y se quedan los calamares sin limpiar y la cena sin hacer.

Y ahora que ya tenéis al pinche en el bote, os servís una copita de vino para vosotros y seguimos con la preparación, que esto no ha hecho más que empezar.

INGREDIENTES
(2pax)

16 calamares pequeños
10 langostinos
35 g de cebolla
2 rodajas de piña en su jugo pequeñas
aceite de oliva
sal y pimienta
Salsa:
60 g de cebolla
5 g de maicena
coñac
115 g agua

Picamos la cebolla muy pequeña y la sofreímos. Mientras tanto le quitamos las cabezas y la piel a los langostinos y picamos los cuerpos, que queden muy picados. Los echamos a la sartén damos una vuelta y echamos la piña muy picadita. Salpimentamos y dejamos que se haga unos minutos. Ya tenemos el relleno.
Con ayuda de una cuchara pequeñas rellenamos, cogemos un poco de relleno, lo introducimos y bien lo empujamos un poco (no hace falta llegar a la punta) hacia atrás con el dedo, o con la parte de atrás de la cuchara. Cerramos con un palillo.  No debéis rellenarlos mucho, porque al cocerse encogen un poco y se os pueden abrir. Aquí le guiñáis el otro ojo a vuestro pinche y si pica os puede seguir ayudando mientras que hacéis la salsa, no?


Para hacer la salsa ponemos otra sartén con un poco de aceite y echamos las cabezas. Las aplastáis bien para que suelten todo el jugo y con el fuego fuerte le echáis un chorrito de coñac. A continuación bajad el fuego y añadís el agua. Dejáis cocer unos 4 minutos aplastando bien las cabezas para que salga bien todo lo de dentro. Ahora retiramos las cabezas y pasamos por la batidora para que quede fino. Sofreímos la cebolla de la salsa y añadimos el caldo que hemos conseguido de las cabezas.

Como he visto que la salsa quedaba un poco líquida, la he espesado con un poco de maicena.
Para ello he cogido 50g de agua fría y he disuelto una cucharadita de maicena, como 4-5g.  La añadís le dais unas vueltas y que no se os olvide la sal. Ahora sólo queda incorporar los calamares y dejar que se hagan en la salsa a fuego medio unos diez minutos. Si los calamares fueran más grandes necesitan más tiempo de cocción.


Pensaba echar los tentáculos bien picados al relleno pero se me olvidó, así que lo que hice fue salarlos y pasarlos por la sartén con muy poquito aceite y servirlos con el plato.

Aquí está el resultado. No sé a vosotros, pero a mí me parece una muy buena forma de empezar el fin de semana


jueves, 18 de septiembre de 2014

Boquerones Fritos

Así de simple y así de fácil. Este plato es muy veraniego, muy de pedir cuando vas a comer al chiringuito, boquerones fritos, pescaíto frito, puntillitas. Y todo acompañado de una buena dosis de sol y brisa marina. Ya me parece que hace un montón que disfruté de todo esto. Estamos entrando en rutina y eso nos lleva a pensar otra vez en comidas, cenas, más comidas y más cenas. ¿Menos mal que el desayuno suele ser sota, caballo y rey!

Como he comprobado lo bien que se comían los 3 mosqueteros los boquerones fritos cada vez que los pedíamos en el chiringuito de turno, pues he decidido adoptar el plato para mi dulce hogar.
Es verdad que aunque sea una cosa facilita no os vais a librar de manchar un poco la cocina con la harina y la fritura. Lo de limpiar los boquerones, el pescadero enrollado os lo puede evitar, sobretodo si se lo pedís de un día para otro o, si no tiene mucho trabajo.

El boquerón es un pescado azul, y por lo tanto rico en grasas beneficiosas para nuestra salud, como el omega3. Ya sabemos que nuestro sistema cardiovascular encuentra en este tipo de pescado un gran aliado y no solo por el omega 3. Precisamente su contenido en grasa hace que estén presentes dos vitaminas importantes como son la vitamina A , tan importante para nuestras mucosas, piel, ojos, sistema inmunitario, etc. y la vitamina D que nos ayudará a asimilar el calcio y fortalecer nuestros huesos.
El boquerón es rico también en vitaminas del grupo B como la B3 que nos puede ayudar a reducir el colesterol y a combatir enfermedades como la diabetes o la artritis. O la vitamina B6 que influye en multitud de procesos básicos de nuestro organismo.

Es cierto que el boquerón, junto con la merluza, es una de las mayores fuentes de anisakis en nuestro país. En este caso como son fritos, no habrá problema y no necesitamos congelarlos, ya que la temperatura es suficiente para acabar con el parásito, si es que lo hubiera. Pero hay que tener especial cuidado con los que son en vinagre o en salazón, si no se han congelado previamente corremos el riesgo de intoxicarnos.

Y otra cosa muy importante que se me olvidaba es lo baratitos que suelen estar. A 3,95€ los he comprado, oiga.

Vamos allá con la forma de hacerlos.

INGREDIENTES
(4pax)

750 g de boquerones
sal
harina
pan rallado
aceite de oliva

Lo primero es limpiar los boquerones, si es que el pescadero no lo ha hecho ya.  Necesitamos un poquito de paciencia y manos a la obra. Les quitamos la cabeza, sujetando el cuerpo bien con una mano y girando la cabeza con la otra. Después abrimos el grifo y sujetando la parte de atrás del boquerón, metemos el dedo en la barriga de atrás a adelante para sacar las vísceras. Podemos quedarnos aquí, o tirar por la parte de adelante de la espina central, hasta llegar a la cola y nos quedará un filete. Os dejo una foto para que lo veáis, yo los dejo con la espina(que es el tercero empezando por la izquierda). Uno de los mosqueteros se los come con espina y con todo, y a los otros dos les separo las dos partes cuando ya están hechos.


Ahora los salamos y los metemos en harina, los enterramos un poco y luego los vamos sacando y sacudiendo. A continuación se fríen en abundante aceite. Vale más elegir un recipiente para freír más hondo aunque sea más pequeño e ir de menos en menos. Voy a explicados aquí que pinta el pan rallado en todo esto. Existen harinas en el supermercado especiales para fritura, nunca las he utilizado, así que no puedo opinar. Hay gente que sólo utiliza harina. Y a mí una vez me dijeron que mezclara la harina con pan rallado, y es lo que he hecho. La proporción la hago a ojo, más o menos  mitad y mitad, aunque yo creo que esta vez he echado menos pan rallado. Ya tenéis para elegir.
Ponemos un plato con un papel de cocina para que absorba un poco el aceite y venga fríe que te fríe.

Se los han comido como pipas!




martes, 16 de septiembre de 2014

Tastybocata de Atún Rojo

He vuelto como El Almendro, menos mal que he logrado llegar antes de Navidad. Entre las vacaciones y la vuelta al cole ha sido difícil recuperar las cenas de los viernes. Pero todo llega y espero que, aunque hayan pasado unos cuantos días, estéis ahí con los brazos abiertos como la family del turrón.

Esta es la primera cena de la temporada y como ya habréis leído en el título de la entrada he hecho un bocata. Pero no un bocata cualquiera, y mira que a mí los bocatas cualquiera me encantan. Sólo tendríais que ver cómo salivo cuando hago esos bocatas a los niños de jamón, de chorizo, de queso, de crema de cacao...bueno basta ya! A lo que iba, tasty fridays se merecía un bocata diferente, un bocata con punto. ¿Y cómo le damos el punto? Pues con un relleno top: Atún rojo, ya conocéis mi debilidad por él. Y con un pan hecho para la ocasión, en este caso un pan con tinta de calamar que le iba como anillo al dedo al atún.

Siempre que alguien me pregunta por el tiempo que me cuesta hacer las cenas de los viernes, le digo que no me lleva todo el día prepararlas, empiezo más o menos cuando se acuestan los niños, o un poco antes, mientras ellos están cenando. Esta vez como el pan tiene que levar dos veces, empecé a las 7 de la tarde, para poder tener el pan listo a la hora de la cena. Luego la elaboración del bocata no lleva mucho tiempo. 

La receta la saqué de un libro que tengo en el que vienen bocatas y hamburguesas con un pintón que te mueres, y ahí estaba en una estantería cogiendo polvo y yo sin prestarle atención. Las cantidades igual son un poco raras pero es que la receta venía para 6 personas y yo la he ido adaptando para 2 con calculadora en mano.

INGREDIENTES
(2pax)

Pan:
167g de harina
9g de levadura de panadero
100g de agua
12 g de mantequilla
4g de sal
1 bolsita de tinta de calamar
semillas de amapola o de sésamo

Relleno:
150 - 200g de atún rojo en filetes gruesos 
44g de pimiento amarillo
35 g de pimiento rojo
40g de lechuga iceberg o romana
30g salsa de soja dulce
sal y pimienta

Salsa:
2 cucharadas de mayonesa
17g de alcaparras
1 cucharada de zumo de limón

Empezamos por hacer el pan. Amasamos si podemos con ayuda de un robot mejor, la harina, el agua, la levadura, la tinta de calamar, la mantequilla y la sal. Aquí os doy un consejo y es que la levadura la disolváis en agua tibia y cuando esté disuelta ya la añadís a la harina. La mantequilla que esté a temperatura ambiente, incluso la podéis ablandar un poco con las manos.
Hay que amasar con el accesorio correspondiente 5 minutos a baja velocidad e ir aumentándola poco a poco y trabajar otros 5 minutos. Ahora manda dejarla reposar en el robot 30 minutos. Yo la saqué y la dejé reposar en un bol tapada con un trapo. Al sacarla estaba un poco pegajosa y difícil de manipular. Hay que tratar de dejarla unida, para ello si lo hacéis con las manos igual os ayuda echaros un poco de harina.
Una vez que pase el tiempo de reposo, la dividís en dos bolas y las colocáis en la bandeja del horno sobre papel sulfurado. Aunque la masa ahora ya estará más manejable, echaos otra vez harina en las manos para formar las dos bolas. Cuando tengamos las bolas formadas es el momento de esparcir por encima las semillas de amapola, que yo sustituí por sésamo. Aquí hay que volver a dejar reposar ahora 45 minutos tapados con el trapo. Mientras precalentamos el horno a 210º con un bol o bandeja que soporte la temperatura del horno lleno de agua. 


Metemos al horno los bollos durante 15-20 minutos, depende un poco del horno. El mío es un poco perezoso y los dejé 20. Para comprobar que están hechos, meto una aguja fina de tejer que toque el centro y tiene que salir caliente y seca. Dejamos enfriar los bollo y los cortamos con cuidado por la mitad. 
Os cuento que las semillas de sésamo no se pegaron muy bien y se iban cayendo todo el rato, otra vez probaré a pegarlas con un poco de agua o con huevo.



Ahora vamos con la salsa. Mezclamos la mayonesa, la cucharada de zumo de limón y las alcaparras bien picadas, pimienta y si queremos un pelín de sal.
Seguimos con el relleno y para ello pasamos los filetes de atún vuelta y vuelta por la sartén, los retiramos y desglasamos la sartén con la salsa de soja( esto es rascar un poquito con una espátula de madera mientras removemos). Sacamos del fuego y echamos el atún dentro y le vamos dando unas vueltas hasta que se entibie. Si la salsa de soja que tenemos no es dulce al atún habrá que echarle solo pimienta porque la soja ya le da sabor salado. Si por el contrario la salsa es dulce, echamos al atún sal y pimienta.
Aquí quiero hacer un inciso, al pasar el atún por la sartén primero y luego meterlo en la salsa de soja que está caliente y lo sigue cocinando, al final no queda tan crudo como a mí me gusta. Así que para la próxima vez que lo haga voy a probar a meterlo a marinar en la soja un ratito y luego vuelta y vuelta en la sartén, o dejar que se entibie la soja antes de meterlo. 
Cortamos los pimientos en tiras finas (juliana) y los salteamos con un poco de aceite de oliva. Lavamos la lechuga, la troceamos pequeña y reservamos.

Ahora montamos el bocadillo, para ello untamos las dos tapas con la salsa, sed generosos. Ponemos sobre la de abajo la lechuga, el pimiento salteado y por último el atún. 



Sólo falta tapar y disfrutar, ¡qué por fin es viernes!







jueves, 4 de septiembre de 2014

¿Arroz cremoso o Risotto? de Solomillo y Calabacín

Y después de las vacaciones aquí estoy de nuevo con muchas ganas de contaros nuevas recetas. Hoy ha tocado arroz. Antes de ayer hice unos filetes de solomillo de cerdo y me sobró un trozo. Así que decidí que iba a hacer un arroz, que primero iba a ser al horno y ha acabado siendo un "risotto".

¿Por qué lo entrecomillo? Por lo mismo que al nombrar el plato no sé si poner risotto o arroz cremoso. Cuando iba a hacerlo siempre pensé en risotto, pero una cosa es lo que mi cabeza piensa y otra cosa es la verdad verdadera.

El risotto es un plato italiano que suele hacerse con un tipo de arroz denominado arborio o carnaroli, yo he utilizado bomba que al igual que los otros dos también absorbe mucho líquido.
A la hora de elaborar un risotto, hay que ir añadiendo caldo caliente poco a poco a medida que el arroz lo absorbe. No se nos puede olvidar remover todo el rato para que el arroz vaya soltando el almidón y quede cremoso.Y aquí una servidora echó todo el caldo de golpe y se fue a dar un baño a la piscina con sus pequeñajos mientras el arroz se hacía. Es que hacía mucho calor.
En el risotto se añade al final mantequilla y parmesano para darle un punto cremoso además del que ya de por sí se obtiene en el proceso de cocinado. Pues yo he añadido nata y queso de oveja. Olé, olé y olé, ¡viva la anarquía en la cocina!

Y llegados a este punto ¿qué os puedo decir? 
Os diré que el arroz estaba buenísimo y que mis compañeros de mesa, tan fresquitos ellos después de su baño, se lo han comido en un periquete. Me han dicho que estaba buenísimo y que se lo tenía que hacer a sus amiguitos cuando vinieran a comer a casa.
También os diré que lo voy a llamar arroz cremoso, y ya si acaso otro día prometo hacer un risotto de libro.


INGREDIENTES
4(PAX)

275g de Arroz bomba
687,5g  (esta cifra tan simpática viene del doble y mitad más de caldo que de arroz) de caldo de verduras
225g de Calabacín
60g de Cebolla
230g de Solomillo de cerdo
30g de Queso curado de oveja
150g de Nata
1 diente de ajo
Sal y Pimienta
Aceite de oliva

Se pela el ajo y se le da un golpe, se dora en un poco de aceite sin quemarlo. Se añade la cebolla muy picada y se sofríe. A continuación añadimos el calabacín picado fino y dejamos que se haga. Cortamos el solomillo en dados pequeños, yo los he hecho más o menos de 1,5 x 1,5 cm. Los sazonamos con sal y pimienta y los añadimos a la sartén para que se doren un poco.


El siguiente paso es echar el arroz, lo rehogamos y añadimos el caldo. Salpimentamos.Yo he utilizado un caldo que tenía de cocer calabacín para una crema, pero puede ser de otras verduras o de carne.
Este tipo de arroz tarda un poco más en cocerse y absorbe más líquido, de ahí lo de añadir la mitad más. Yo lo he dejado 25 minutos a fuego medio tapado. Ahora añadimos el queso rallado y la nata, mientras removemos y listo. ¡A comer!