viernes, 31 de octubre de 2014

Pasta terrorífica

Sé que hace muy poco puse receta de pasta, y hoy vuelvo con otra. Y es que ahora es el momento de ponerla, que conste que lo hago pensando en vosotros, por si queréis aprovechar este fin de semana de sangre y calabazas para hacérsela a vuestro peques.

Yo nunca he sido muy de halloween, no he crecido con ello. Pero una se hace mamá y los peques se quieren disfrazar, y quieren ir a pedir caramelos y tú te vas envolviendo de halloween y acabas pensando en qué cocinar para acompañar a la semana "calabacil".

Me encontré la semana pasada con un folleto que anunciaba una pasta con formas de halloween y como los dulces no me tiran mucho dije, pues la pasta va a ser mi plato "hallowinero". La compré en Lidl, cuando la vieron daban saltos de alegría y cuando yo pensaba en con qué acompañarla mi nariz de bruja crecía un poco más. Tenía claro que calabaza tenía que llevar, calabaza. Y ya puesto para hacerla más terrorífica, ¿qué tal un poco de berenjena?jajaja. ¡Uy, qué me sale una verruga!. Todo sea por meter verdura sí o sí.

No utilizo mucho la calabaza, salvo para hacer un potaje, sí, sí, habéis oído bien. Un potaje que está que te mueres y prometo publicar en cuanto lo haga este invierno. La calabaza que compré para este plato, me dio para hacer la pasta y otros dos platos más que en breve publicaré. No nos hemos convertido en calabaza de milagro.

INGREDIENTES
500g de pasta
50g de cebolla
140g de berenjena
165g de calabaza
250g de carne picada
400g de tomate triturado
Sal, pimienta, curry y comino molido
Aceite de oliva

La preparación es muy fácil. Cocemos la pasta en abundante agua con sal, la tuve que dejar un poco más de tiempo de lo que decía el paquete. Cuando la tengamos lista escurrimos y le echamos una cucharadita de margarina.

Mientras, pelamos un diente de ajo y lo sofreímos en un poco de aceite de oliva. Añadimos la cebolla bien picada, dejamos que se haga un poco e incorporamos la berenjena, picada en trocitos pequeños. La berenjena la he pelado porque el morado casi negro de la piel provoca un efecto inmediato en el plato que se llama "qué es esto negro, yo no me lo como".
La calabaza también la corté en dados pequeños, pero antes de añadirla la puse dos minutos en el microondas, salpicada con un poco de agua, para ablandarla un poco.
Una vez echo esto la añadís a la sartén con el resto de ingredientes. Incorporamos el tomate, salpimentamos y añadimos una cucharadita de azúcar. Ahora echamos una pizca de curry y de comino molido, no os paséis. Mejor echad un poco, probad y si os animáis echáis un poco más. Estas dos especias son totalmente opcionales y de sabor un poco especial. Dejamos cocer a fuego medio 10 minutos.

Y ahora tenéis que tomar una decisión, pasar todo por la batidora y hacer desaparecer los trocitos de calabaza y berenjena por arte de magia o dejarlos tal cual. Yo decidí dejarla tal cual, si es una pasta terrorífica que sea con todas las de la ley. Añadimos la carne picada salpimentada y dejamos cocer otros 10 minutos. Normalmente con la salsa boloñesa, suelo añadir la carne antes que el tomate. Pero como dudaba si triturar o no, pues lo hice después.





Y ahora a comer.

-Mamá, qué son esos trocitos naranjas?
-Pruébala, que ahora te cuento.
-¿Te gusta?, sí está buenísima. Me voy a comer un murciélago.
- Los trocitos son calabaza, ah! y también lleva berenjena.
-¡Qué asco!(no falla)
-Es que es una pasta terrorífica, hija!
-¡Me voy a comer una araña!


miércoles, 29 de octubre de 2014

Solomillo de Pavo con Níscalos y Vermut

Es verdad que no se debe hacer un plato, así de primeras sin haberlo "probado - ensayado" antes para una ocasión especial. Para mí las cenas de los viernes son todas ocasiones especiales, pero también es donde, con mi particular conejillo de indias llamado marido, voy probando cosas nuevas. Y no os vayáis a pensar que todos salen bien. Algunos nos gustan, otros van directos a la lista de favoritos, los hay que cambiaría alguna cosa para la próxima vez que los haga y algunos que hasta que no les de una vuelta de 360º se quedarán ahí sin optar a la categoría de "tastyplatos". Estos últimos son los peores, los que me ponen los viernes un poco difíciles. Empiezas a hacerlos y lo que sonaba tan bién en tu cabeza o en algún libro o en alguna receta de aquí mezclada con una salsa de allá no van dando el resultado que esperabas. Pero es viernes, los viernes se celebran; y con buena música y muchas cosas que contarte después de toda la semana, no va a venir aquí doña lubina, don solomillo o doña salsa a dejar que te vengas abajo. Cuando un plato se pone un poco tonto, voy rectificando sobre la marcha y al final conseguimos el objetivo de darle sabor a nuestro momento.

La receta del Pavo de hoy, la saqué de un libro de un superchef michelín. Él la hace con espalditas de conejo, yo lo cambié por pavo, porque ya sabéis que las cenas las hago cuando los niños se acuestan y no me iba a poner a deshuesar las espalditas de conejo a las 10 de la noche para luego rellenarlas. ¿  Otro de los cambios que hice fue el tipo de setas, la receta original utiliza rebozuelos. ¡Qué casualidad!, fui a una tienda exclusivamente a por las setas y los rebozuelos eran los únicos que no tenían. Pues me llevé níscalos y chimpún.
¿Por qué os cuento esto? Porque igual a vosotros os apetece probarla con conejo, bien rellenando las espalditas deshuesadas o bien con el conejo en trozos. Y para que veáis que se puede cambiar y que también podría ser un pollo u otro tipo de carne que nos apetezca probar.

Como yo utilicé pavo, respondo por el pavo, luego no me digáis que la habéis hecho con canguro y que estaba horrible. Bueno sí decídmelo para no probar yo otro día.

A partir de aquí, seguí la receta al pie de la letra, bueno más o menos, porque a veces las recetas están hechas como un informe secreto; solo les falta autodestruirse en cuanto las leas.

INGREDIENTES
(2PAX)

1Solomillo de Pavo, pesaba 365g
200g de níscalos
4 chalotas, pueden ser cebollitas francesas
40 g de dientes de ajo 
6g de perejil
210g vermut blanco
150g de caldo de carne, para hacerlo utilicé bovril.
Una rama de canela
Aceite de girasol

Asamos los dientes de ajo en el horno sin pelar, con un chorrito de aceite por encima a 160º durante 30 minutos. Cercioraros de que están blandos, para poder pisarlos con un tenedor, sino los dejáis más tiempo.
Ponemos la rama de canela troceada en un cazo y la cubrimos con aceite de girasol, encendemos el fuego y cuando se empiecen a formar burbujas alrededor de la canela, como que quiere empezar a freír, lo retiramos del fuego y lo dejamos ahí tapado, para que el aceite coja sabor a la canela, infusione. Si tenéis un termómetro de cocina, el aceite tendría que llegar a 60º y luego se retira. Yo como no tengo termómetro, pues lo he hecho como os he contado.
Mientras ponemos las cebollitas a cocer con la piel partiendo de agua fría, cuando empiecen a hervir las dejamos cocer durante 6 minutos. Las enfriáis en agua con hielo y las peláis.
Limpiamos las setas, las secamos y las troceamos. Esto último es porque los níscalos son bastante grandes, si fuera una seta pequeña no hace falta trocearla. Reservamos.

El pavo hay que rellenarlo. Para ello tenemos que abrirlo, así que haceros con un cuchillo largo y bien afilado. Es fácil, hay que ir un poco despacio para no romperlo. Empezamos por abajo, como si fuéramos a sacar un filete, pero no llegamos al final.
En la parte gruesa que queda vamos haciendo lo mismo, como si lo fuéramos desenrollando. Y así hasta que nos quede el solomillo como un filete enorme. Como va a ir enrollado si se os ha hecho algún hueco pequeño no importa. Lo salpimentamos. Me acabo de dar cuenta al ver las fotos que yo voy cortando hacia la derecha porque soy zurda y cojo el cuchillo con la izquierda. Los diestros iréis hacia la izquierda.



 
Lo untais con la mezcla de ajo asado pelado y pisado, mezclado con el perejil. Aquí voy a hacer un inciso, o una rectificación de las que os hablaba al principio del post. Después de asar los ajos, me quedé con 33g de pulpa que mezclé con los 6g de perejil. A simple vista no era mucho, pero luego al comerlo, el ajo dominaba un poco el plato. Así que os aconsejo que bajéis la cantidad a la mitad o a las tres cuartas partes.



Enrollamos el solomillo y lo atamos con hilo de cocina. Empezad enrollando por la parte más pequeña (en la foto donde está todo el relleno) Os dejo un enlace de un vídeo que os puede servir de como bridar una carne (aquí) Salpimentamos también por la parte de fuera.



Ponemos el aceite de canela (sin los trozos de canela) en una sartén y doramos el solomillo por todos lados. Añadimos las cebollitas y las setas, saladas previamente y regamos con el vermut. Cocemos hasta que reduzca por lo menos un tercio del volumen (fuego medio como 15 minutos). Ahora incorporamos el caldo, que no tenía hecho, y solucioné con 150g de agua y una cucharadita de postre de Bovril. Ya sé que en mi otro blog www.mamaquehay.blogspot.com, he renegado alguna vez de los caldos concentrados. Pero una cosa es la cocina del día a día y otra la de ocasiones especiales.
Dejamos cocer hasta que el solomillo esté hecho, yo lo puse 10 minutos a fuego medio y los dos últimos a fuego lento. 
¿El resultado? una salsa condensada, espesa y con el punto amargo del vermut., Ñam!




Ahora solo queda hacer chin chin por nosotros,  y disfrutar del finde.











martes, 21 de octubre de 2014

Mami, queremos pizza

Tarde de Domingo, a mí las tardes de domingo no me apetece nada, de nada, de nada, pensar en la cena. Y cada vez que viene a mi mente la pregunta mágica ¿qué les doy hoy de cenar? me hago la remolona y lo dejo pasar un ratito más.
Pero este domingo hubo petición. Mami, ¿hacemos pizza?. A ver quien es el guapo que dice que no, y pensándolo bien, a quién no le apetece cenar pizza?.
Tenía pendiente cambiar la receta de la masa que hacía hasta ahora, llevo tiempo haciendo la misma masa y me apetecía serle infiel de una vez. Tenía guardada una receta que prometía la auténtica masa de las pizzas de Domino´s, así que ¿qué mejor oportunidad para ponerla en marcha?.

Eso sí tuve que vencer mi perezón y salir a comprar algún ingrediente que no había en la despensa.
La pizza además de ofrecernos infinidad de formas de hacer la masa, nos da carta blanca para echarle encima casi cualquier cosa que nos apetezca o que se nos ocurra. las podemos hacer más ligeritas o más contundentes. Y hombre no es una cosa para comer todos los días , igual que no cenas bocadillo todos los días (bueno hay gente que sí), pero que de vez en cuando está genial incarle el diente.

La pizza no tiene muy buena fama nutricionalmente hablando y siempre suena a fast food. Pero es un plato que hecho en casa con una masa casera y seleccionando el relleno, puede obtener el beneplácito de la dieta mediterránea. Y lo de las calorías pues además de depender del relleno, depende un poco de lo salvajes que seamos, si nos comemos media pizza nosotros solitos tendremos que compensar un poco al día siguiente.

Yo esta vez no elegí los ingredientes, opté por abrir la nevera y que mi pequeña pinche eligiera lo que le íbamos a poner encima, menudo peligro! A su favor diré que no eligió nada fuera de lo normal.

Las cantidades pueden ser un poco raras porque dividí entre dos las cantidades que ponía la receta original que por cierto es del blog juanideanasevilla.com.  Me salió una pizza del tamaño de la bandeja de horno.

INGREDIENTES

-188 gr. agua 
-38 gr. aceite oliva
-8 gr. levadura fresca panadero
-300 gr. harina fuerza
-38 gr. harina precocida de maíz

-sémola de trigo
-1 cucharadita colmada de sal
-Orégano
 

Para el relleno
Lo que os he dicho anteriormente, lo que queráis. Pero no olvidéis que la salsa de tomate y el queso suelen ser imprescindibles. Nosotros hemos puesto:
-Salsa de tomate
-Queso en lonchas
-Queso rallado
-Chorizo
-Jamón York
-Aceitunas negras sin hueso

En primer lugar disolvemos la levadura en el agua templada con el aceite. Mezclamos las dos harinas, hacemos un volcán el el centro y añadimos el agua con la levadura. Añadimos la sal y orégano.Y ahora a amasar, hasta que nos quede una masa homogénea, que pondremos en un bol tapada con un trapo y dejaremos ahí hasta que doble su volumen. 




Si tenéis un robot, pues es más fácil amasarla ahí. Yo lo he hecho con la thermomix. Primero he puesto el agua y el aceite, 2 min. 37º velocidad 1, añadimos la levadura y mezclamos 4 seg. a vel. 4. Echamos la harina de fuerza, la de maíz precocida, la sal, orégano y amasamos 4 minutos en velocidad espiga. Dejamos levar hasta que doble el volumen tapado con un trapo. Yo he encendido el horno y la he puesto cerca. Ha estado más o menos 40 minutos. 

La harina precocida la encontraréis en casi todos los supermercados (ojo que no es la clásica maicena, tiene que poner precocida), incluso algunos la tienen de marca blanca y la sémola de trigo también.

El siguiente paso es estirarla, para ello espolvoreamos la sémola en la mesa, mezclamos un poco y estiramos con el rodillo. Procurad dejarla fina. Pinchamos con un tenedor y la untamos de aceite. Ahora extendemos la salsa de tomate. Le ponemos queso por encima (opcional) y todo lo que se nos ocurra.




La metemos al horno precalentado a 220º durante 15-18minutos ponía la receta original, yo como mi horno es un poco tortuga la he tenido que dejar más tiempo.
Y aquí está el resultado. 



 Mirad que esponjosa queda la masa.


Estaba buenísima, no ha quedado ni una miguita. Así que el lunes compensamos.

lunes, 20 de octubre de 2014

Tastyfridays Outside: Madreat

Este sábado estuvimos en el primer mercado de Streetfood que se celebra en Madrid, MADREAT. La comida en la calle no es algo habitual en nuestro país. Y no por falta de ganas de los que comemos y de los que nos dan de comer. La legislación es difícil y algo tan habitual en otros lugares del mundo, donde las foodgonetas campan libremente por la ciudad, aquí se convierte en misión imposible.

Pero los organizadores de MADREAT, han conseguido sacar a la calle la cocina de chefs profesionales o de nuevos emprendedores y prometen seguir haciéndolo cada tercer fin de semana de mes. Para ello han elegido el Jardín Botánico de la Universidad Complutense y lo han llenado de caravanas, furgonetas, carritos y distintos puestos en los que poder probar bocatas, hamburguesas, empanadas, perritos, crepes, tacos, croquetas, tapas, tartas o cookies entre otras cosas. Unos con su punto de autor, otros más tradicionales y aderezado con música y buen ambiente.

Participaron 30 puestos y por lo que ví cuando me iba y por lo que he leído después en alguna publicación y en las redes sociales, las colas se hicieron en determinados momentos interminables. Supongo que a medida que avancen las ediciones y se vayan agregando más puestos, si es que es posible, se irá solucionando este tema.



En mi caso no tuve problema, me puse de meta llegar a las 12, cuando abrieran, para poder cotillear a mis anchas. A la una estábamos allí de happyfamily, una hora después de lo previsto, no está nada mal. Ya había bastante gente pero se estaba muy bien. Pude hacer una ronda de reconocimiento, a ver qué ponen aquí, mira esto que buena pinta, aquí vuelvo luego...Y más o menos media hora después las fieras empezaban a estar un poco inquietas, así que raudos y veloces nos dirigimos a un puesto de perritos para poder amansarlos.



Mientras devoraban su salchicha y se tiraban todo el ketchup por encima, seguimos nuestra ronda y me llamó la atención lo bien que tiraban las cañas los chicos de "El kiosco", una foodgoneta muy pintona. El calor ya estaba haciendo de las suyas, así que una cañita please. Y allí esperando por mi cerveza descubrí ese bocata de calamares con alioli y kimchee coreano o esas hamburguesas con albahaca y pimiento caramelizado y los churritos de pollo con salsa de mostaza, miel y naranja. Así que fui a la jardinera donde tenía apostados a mis churumbeles devorando su perrito y a contarle a su papi que era la hora de empezar a probar antes de que a todo el mundo le diera por hacer lo mismo. Dicho y hecho, bocata de calamares y churritos de pollo.




En el centro del recorrido hay una explanada con mesas y sillas, mucho sol y todo lleno. Pero por la parte de fuera hay sombra y un murito donde ponerse a zampar. Justo enfrente de nosotros había un huerto donde los peques se lo pasaron bomba descubriendo calabacines gigantes, pimientos y sandías. Alrededor, césped donde comer en torno algún árbol.







Después de un rato decidimos ir a por algo más, las colas ya eran serias en algunos sitios. Nos quedamos en El Chirinwito donde unos chicos del sur con mucha gracia vendían cada medio segundo un croquetón del puchero o un langostino de Medina ( sí, sí de Medina del Campo).

Tres de la tarde, colas imposibles, pero nosotros ya estábamos listos. Así que a dormir la siesta se ha dicho. Espera, espera, antes una paradita en la furgo de vinos de The Flying Cow para comprar una botella de vino de Bodegas Fontana en Cuenca; Oveja Tinta, se llama, y daremos cuenta de ella en nuestro próximo Tatyfridays.

Os recomiendo la visita, ya sabéis el tercer fin de semana de cada mes.


¡Volveré!





miércoles, 15 de octubre de 2014

Tastyaperitivo: Calamares a la andaluza con lima


Lo prometido es deuda y aquí vengo yo a saldar la mía. Tenía pendiente contaros lo que hice con los calamares que me sobraron en mi anterior post. Un día, buscando y buscando algo diferente por este maravilloso mundo de internet, lleno de recetarios y blogueros dispuestos a compartir sus conocimientos, encontré este aperitivo para chuparse los dedos. La fuente: el blog "El cocinero fiel" a quien a su vez le dio la receta Edu Pazos del Resturante Degusta.

Es un aperitivo muy fácil y rápido, que yo ya he hecho varias veces y que nunca falla, queda buenísimo.

INGREDIENTES
Calamares
Harina
Pimentón de la Vera
Sal
1 Lima
Aceite de oliva

Limpiáis los calamares como os conté en mi anterior entrada (pincha aquí si quieres recordarlo). Los secáis y los abrís. Los cortáis en tiras finitas a lo largo o sin abrirlos en círculos finos.
Ahora los salamos y los introducimos en una mezcla de harina y pimentón. Yo utilicé agridulce, pero si queréis utilizar sólo dulce pues también está bien. La proporción que nos da el cocinero es por cada cuatro cucharadas de harina, una de pimentón.
Una vez metidos dentro de la mezcla, vais sacando y sacudiéndolos un poco para retirar el exceso de harina y los freís en aceite, yo utilicé de oliva y él de girasol, así que cualquiera de los dos.
En cuanto tomen color los sacáis a un plato con papel absorbente. Se fríen muy rápido porque son muy finitos. También hice las patas de la misma manera.
Ahora sólo falta rallar lima por encima y listo. El toque de la lima y el pimentón les da un gusto distinto y espectacular.




martes, 7 de octubre de 2014

Espirales con Atún y Espinacas

Las espinacas, esas hojas verdes que tan buena fama nutricional tienen y que tanto nos cuesta que se las coman los pequeños de la casa, por lo menos a mí.

Son una importante fuente de antioxidantes y ricas en fibra, lo cual ayuda a mantener a raya los niveles de colesterol. Son una buena fuente de provitamina A que nuestro cuerpo transforma en vitamina A. Esta nos ayuda en el buen estado de nuestro cabello, piel, mucosas, vista, huesos y el sistema inmunológico.
Estas hojas verdes son ricas en folatos, muy importantes en la alimentación de la mujer embarazada y en la de los niños.
Nos aportan buenas cantidades de hierro, ¿os acordáis de Popeye? Ese gran defensor de las espinacas que capítulo tras capítulo nos recordaba la fuerza que le daban.
Y para los que quieren cuidar su línea, son grandes aliadas en la lucha contra la retención de líquidos y en el control de peso por su bajo aporte de calorías.

Hace tiempo con grandes dosis de paciencia y dedicación conseguí, cuando sólo tenía un niña, ir introduciéndoselas en sus comidas o cenas. Luego llegó la segunda  y la dedicación y la paciencia se tuvieron que dividir por dos. Ya con el tercero y cada uno en una fase de alimentación y emoción, la cosa se fue complicando. Y entonces hice una cosa que no suelo hacer, me di por vencida. Me concentré en otras verduras que me resultaba más fácil que comieran. Pero esa espinita se quedó ahí y en mi afán de que vayan comiendo de todo llegó la hora de empezar a sacármela y buscar la forma de añadirlas a su dieta.

¿Cuál es uno de los platos favoritos de los niños? La pasta. ¿Y qué mejor que empezar combinándolas con ella? Así, hace un tiempo, decidí introducirlas en su comida favorita.

Los niños tienen un sensor, y en cuanto te pones a hacer algo a escondidas, allí que se presentan ellos para oler, nunca mejor dicho, lo que se cuece.

-Mamá, ¿qué vas a hacer de comer?
-Espirales
-Bieeeeeen!!!¿Con qué?
-Con una salsa muy rica
-Pero, con qué?
-Ayyyy, con atún, tomate y algo más. ¡Ya verás que rico! 

Parece que se va convencida, así que comencé, cual criminal a cometer el delito.

INGREDIENTES
(4pax)

400g de Espirales
150g de espinacas congeladas en bolitas
2 latas pequeñas de atún
400g de tomate natural triturado
Azúcar
80g de cebolla
1 diente de ajo
Sal y pimienta
Aceite de oliva

Vamos con la salsa. Doramos un poco el diente de ajo, sin quemarlo con un chorrito de aceite de oliva. Añadimos la cebolla y la sofreímos. Echamos el tomate y añadimos una cucharadita de azúcar, sal y pimienta. Dejamos que se haga unos 10 minutos el tomate y ahora justo cuando toca añadir las espinacas aparece otro de los enanitos con sus sensor a ver qué por qué mamá está tan callada en la cocina. Las escondí.

-Mami, ¿qué haces?¿te ayudo?
-No cariño, si ya casi he terminado, anda vete a jugar.

Así, aguantándome la risa añadí las espinacas. Dejamos que se deshagan, revolviendo de vez en cuando. Quitamos el diente de ajo y pasamos por la batidora. Y aquí viene el momento glorioso, cuando vi el color de la salsa casi me caigo de culo, ese color entre verde y marrón, que era de todo menos algo apetecible. Pero esto ya estaba en marcha así que había que seguir con todas las consecuencias.


Lo volvía a echar a la sartén y le añadí el atún, lo dejé hacerse unos minutos más y lo probé. Ñam , ñam, a mí me parecía que estaba buenísima pero hay que tener en cuenta que a una le encantan las espinacas. La verdad es que su sabor no predominaba, así que de momento el mayor reto era que no se echaran para atrás por ese color tan "especial".
Cocemos las espirales en abundante agua con sal. Podemos añadir un chorrito de aceite y una hoja de laurel. Yo a la pasta cuando ya está escurrida me gusta echarle una cucharadita de mantequilla y revolver hasta que se derrita.
Lo servimos acompañado de nuestra supersalsa y si queréis queso rallado.




Y bien, ¿qué pasó? Pues lo que tenía que pasar. 

Antes de probarlo:
-Esto no es tomate
-¿Qué le has echado?
-Vosotros probad, es una salsa especial, ya veréis que rica.

Después de probarlo:
Ummm, está buenísimo. Pero qué rico mami, ¿qué lleva?

Os podéis imaginar mi cara de triunfo total. Les di largas hasta que terminaron y cuando alguno ya pedía repetir, lo solté. Me parece bien enmascarar las cosas de vez en cuando pero al final tienen que saber lo que comen, es parte de la educación nutricional y nos lo pondrá más fácil cuando les queramos volver a dar un plato que lleve ese ingrediente.

Llegó la confesión:
-La salsa de tomate lleva espinacas
-Puaggggggg qué asco
-Pero, ¿cómo qué asco? si me acabáis de decir qué estaba buenísima
-Es verdad mami, está buenísima
- ¿Me echas más? Tienes que hacer siempre así las espirales.

Ole, ole y ole yo más feliz que una perdiz, y ellos con su ración de espinacas en su cuerpecito.



jueves, 2 de octubre de 2014

Pastel de Pescado

El pescado no es el mejor amigo de muchos niños y tienes que estrujarte la cabeza para que lo vayan comiendo de una forma u otra.  Es muy importante en su dieta, debería ser tanto o más importante que la carne. Ya os he hablado de sus beneficios en otras entradas. Pero todos sabemos que nos cuesta darles la misma cantidad de carne que de pescado. Muchas veces oyen la palabra pescado y cuando vas a ver están en el otro extremos de la casa y a tí empiezan a abrírsete las carnes sólo de pensar en la comida o la cena que te espera.

A favor de mis enanos tengo que decir que son unos supercomedores de pescado, con 3, 5 y 7 años comen cualquier tipo estupendamente. Hombre, tengo negativas y escapadas, pero no por el pescado. Son las mismas que pueden hacer con cualquier otra cosa porque sí, porque hoy te lo quieren poner difícil.

¿Cuál es el secreto? Yo no tengo la fórmula mágica, pero lo que yo he hecho es dárselo desde que empezaron a comer sólido. Empezando por lenguados, gallos y merluza. Son pescados que se les deshacen en la boca y mucho más fáciles de comer que por ejemplo, un filete de ternera( qué también es necesario). Se lo podéis dar rebozado o a la plancha. Es importante que empiecen a acostumbrarse a su sabor y que no los dejéis sosos, que como venimos de los purés sin sal, pues parece que nos da cosa empezar a salar su comida.

Es fundamental no desistir, al principio igual comen dos trocitos, el siguiente día comerán más, y el siguiente un poco más. Les podemos ayudar con un poco de tomate frito, de mayonesa incluso, sin pasarse y vigilándo que sea para mojar un poquito, que no es la primera vez que me doy media vuelta y se están comiendo la mayonesa a cucharadas, HORROR.

Así conseguiremos que poco a poco vayan acostumbrándose a su sabor y que aunque se lo demos más enmascarado como en el pastel de hoy, también lo coman preparado de forma sencilla. Esto nos va a facilitar la vida, muchas veces no tenemos tiempo para ponemos a elaborar un plato. Pero, ¿cuánto tiempo necesitamos para hacer un filete de pescado a la plancha? 

El pastel de hoy nos vale para que lo peques coman pescado pero a los mayores también nos gusta mucho. Se parece al pastel de cabracho, pero en este caso es un plato de aprovechamiento
¿Cuál es frase con la que acaba el pescadero cada vez que compras, por ejemplo, una merluza? Muy fácil. ¿Quieres la cabeza y la espina? Ya os lo había dicho en otra ocasión, la respuesta tiene que ser . Porque os aseguro que se puede aprovechar para otros platos, como por ejemplo el que protagoniza esta entrada.

INGREDIENTES

150g de pescado cocido
5 palitos de cangrejo
4 huevos
4 cucharadas de salsa de tomate, la receta aquí
sal y pimienta

La preparación es muy sencilla. Yo lo hago en el microondas. Pero se puede cuajar al baño maría, bien en el horno o en una olla rápida.
El pescado que he utilizado esta vez es el que saqué de cocer una cabeza y espinas de merluza con agua, sal y una hoja de laurel. También podéis añadir cebolla o más verduras, depende para que queráis luego el caldo. Cuando compréis la merluza podéis cocer la cabeza, escoger toda la carne que tiene y congelarla para cuando queráis aprovecharla. El caldo lo congeláis por otro lado. Puede ser de otro pescado blanco que os guste, incluso si queréis lo podéis hacer con salmón, o con atún de lata. ¡No hay excusas!



Trituramos todos los ingredientes a la vez con sal y pimienta, Yo lo hago en una picadora, no hace falta que quede un puré sin grumos. Engrasamos un molde con mantequilla y metemos al microondas a potencia media 10 minutos. Primero 5 y después otros cinco. Yo le pongo encima una tapa de microondas, podéis tapar también con film de cocina. Si lo hacéis al baño maría tendréis que tapar con papel de aluminio. Comprobad que está cuajado pinchando con una aguja hasta el centro, si sale manchada y pringosa es que todavía queda un poco. Lo ponemos entonces de 2 minutos en 2 minutos, hasta comprobar que está.



Lo acompañamos con una salsa rosa, que puede ser comprada o la podemos hacer. Tenemos dos formas, una sería mezclar simplemente mayonesa e ir añadiendo ketchup, hasta encontrar el punto que nos guste. Y la otra es igual que la anterior y añadiendo un poco de zumo de naranja y unas gotas de whisky.
Lo podemos servir con unos panecillos tostados para untarlo, o podemos comérnoslo tal cuál en trocitos y sin untar. Es un plato para tomar frío, la verdad es que caliente no lo he probado.