lunes, 30 de noviembre de 2015

Tarta Futbolera

 Hace un par de semanas fue el cumple del pequeño de la casa y para no perder la tradición le pregunté qué tarta quería que le hiciera. Si el año pasado pidió una tarta azul ( clic aquí para ver la receta) este año dio rienda suelta a su imaginación y como no podía ser de otra manera pidió un balón de fútbol. Y digo que no podía ser de otra manera porque es un niño a una pelota pegado.
Este enano cada vez me lo pone más difícil, ya me estoy temiendo la del año que viene, pero yo prometí intentarlo. También es verdad que ahora hay moldes de todo tipo y la cosa es un poco más sencilla.

De hecho teniendo el molde, en realidad, lo más complicado es cubrir la pelota para que parezca un balón de verdad. Podemos cubrirla de diferentes maneras, yo elegí el fondant, con el cual no estoy muy ducha porque no soy muy pastelera. El resultado no es perfecto pero para nivel aficionado casero está bien y para tus niños es la repera. Para prevenir sorpresas y poder tener una segunda oportunidad en caso de fracaso hice la tarta el día antes.

Cuando fui a comprar el fondant, me encontré con unas pastillas también de colores que eran de mazapán así que para el césped cogí fondant y para cubrir la pelota cogí mazapán. El mazapán para cubrir la tarta entera no funcionó muy bien, de hecho luego compré más fondant blanco para poner encima hexágonos blancos junto con los negros. Seguro que para que los niños moldeen figuritas estas navidades y se diviertan una tarde de frío está bien. Además lo había en un montón de colores.

En cuanto al sabor a mi tampoco me entusiasmó, pero el fondant tampoco me gusta y a ellos no mucho, comen un poquito y se cansan. No me extraña porque es puro azúcar y con un poquito vale. De hecho acabaron "pelando" la tarta, quitando lo bonito y comiéndose lo más rico que era el bizcocho. El bizcocho que elegí es de chocolate, es un bizcocho que hacemos de vez en cuando y les encanta. La verdad es que queda muy rico y es muy fácil de hacer.




INGREDIENTES

1 yogur natural ( el que yo le puse era azucarado)
3 medidas del envase del yogur de harina
1 sobre de levadura química
1 medida del envase del yogur de aceite de girasol
2 medidas del envase del yogur de azúcar
3 huevos
3 cucharadas de cacao puro en polvo, utilicé Valor
la ralladura de media naranja
el zumo de media naranja

Para preparar el bizcocho sólo tenemos que batir con la batidora todos los ingredientes hasta que estén bien mezclados. Engrasamos el molde o le ponemos papel de horno y vertemos la mezcla.  Yo puse papel de horno y para que se quedara pegado puse antes mantequilla. No me quería arriesgar a que una parte de la pelota no saliera entera. Horneamos a 200 grados durante 20 - 25 minutos. Como siempre, el tiempo depende de vuestro horno. Procurad no abrir el horno antes de tiempo para que no se baje. Cuando os parezca que está, podéis meter una aguja larga y fina para comprobar que sale limpia, entonces seguro que está.

Mi molde tenía dos partes, dos medias bolas. Si tenéis uno que sea media bola pues tendréis que hornear dos veces.




Una vez hechos los bizcochos esperé un ratito a que se enfriaran un poco y los desmoldé. Como los bizcochos crecen, hay que cortar la parte que sube para que quede una base recta y poder unir una con otra. Esto debéis hacerlo con un cuchillo de sierra. Para unir las dos partes se puede usar nata o el relleno que prefiráis. Yo no puse ninguno porque ellos no son muy amigos de rellenos. cuando no pones ningún relleno que actúe como un pegamento lo único que puede pasar es que al cortar el trozo y empezar a comerlo se abra en dos.


Si lo que queréis es hacer un bizcocho de chocolate normal, pues ponemos toda la mezcla en el molde que utilicemos y listo. Yo utilizo normalmente un molde de 20 cm.

Una vez que la bola está formada, estiramos el fondant verde y hacemos una base que será el césped, yo la hice redonda. Estiramos el fondant blanco finito y cubrimos la bola. Para estirar el fondant y que no se nos pegue a la superficie donde lo hagamos, hay que espolvorear azúcar glas.
Después nos hacemos una plantilla de un heptágono y vamos haciendo heptágonos negros. Los balones están formados por heptágonos y hexágonos. En la base blanca dibujamos como irían y vamos pegando los heptágonos negros donde corresponda. Para pegarlos los pincelamos con agua. Como mi base blanca era de mazapán y no quedó muy bien, hice también hexágonos blancos para cubrir, pero yo creo que no hace falta si la base blanca queda bien.
Ahora ponemos la pelota encima del césped. Para que se pareciera más al césped le hice unas marcas con un cuchillo.

La parte final es plantarle una vela y sorprender al cumpleañero.



Como siempre, su cara es la mejor recompensa.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Pechuga de Pollo rellena de Sobrasada con Chutney de Tomate

Hoy es lunes, y lo único que nos queda del fin de semana son los recuerdos e incluso el cansancio. Yo creo que el fin de semana debería tener dos días más, uno al principio para poner el encefalograma plano y descansar y otro al final para hacer lo mismo. Ya entremedias, podríamos dedicarnos a hacer vida social, familiar, compras, lavadoras y todas esas cosas que al final concentras en dos días y es un no parar.
Comparar la vida social con poner una lavadora es un poco fuerte, lo sé,  pero a lo que me refiero es que esos días acabamos igual de atareados o con una agenda parecida a la de toda la semana. Igual algún día se cumplen mis deseos de alargar los fines de semana, aunque de momento no lo veo muy claro. La solución por ahora es menos tareítas hogareñas, nada de malos rollos y más disfrutar.

¡Qué mejor manera de empezar,  que dedicarnos un ratito el viernes por la noche acompañados de una cenita especial!

Esta vez hice pechugas de pollo, un ingrediente muy básico, a priori con poco glam, pero que da mucho juego y puede convertirse en el perfecto anfitrión para una cena de viernes noche. La sobrasada le dió fuerza y el chutney de tomate, con su toque de cebolla fresca, se convirtió en el compañero perfecto.

INGREDEIENTES
(2 pax)

Chutney de tomate
415 g de tomates
7 cucharadas de vinagre de manzana
70g de azúcar moreno ( si no tenéis puedes ser blanco)
1/2 cucharadita de las de café de jengibre molido
1/2 cucharadita de las de café de mostaza
1/2 cucharadita de las de café de cilantro seco
Una pizca de comino molido
sal
Un cuarto de cebolla morada
Cilantro fresco

Pechugas:
100g de sobrasada
 2 cucharadas de miel
300g de pechugas de pollo en filetes
Sal
Pimienta
Aceite de oliva
Mantequilla
Romero
Tomillo

Lo primero que tenemos que hacer en este plato, es el chutney de tomate, que nos llevará su tiempo. He visto por ahí recetas de chutney listas en 20 minutos y me cuesta trabajo creerlo. Para ello ponemos en un cazo el tomate pelado y cortado en trozos. Añadimos el resto de los ingredientes menos la cebolla y el cilantro. Dejamos conocer durante una hora, hora y media, a fuego lento y removiendo de vez en cuando que no se pegue. Cuando tenga la consistencia de una confitura retiramos y a la hora de servir le ponemos por encima la cebolla morada picada fina y el cilantro fresco.

Mientras tanto nos dedicamos a las pechugas. Mezclamos la sobrasada con la miel y untamos sobre los filetes de pechuga previamente salpimentados. Enrollamos y atamos con un hilo de cocina.




Marcamos los rollitos en una sartén con un poco de aceite de oliva.  Los ponemos en una fuente a la que hemos añadido unos trocitos de mantequilla y las espolvoreamos con tomillo y romero secos. Por último los metemos en el horno precalentado a 250º.  Dejamos que se hagan 10´. Las sacamos del horno y les quitamos el hilo, quemándonos bien los dedos, que si las dejamos enfriar nos las comeremos tiesas.

Las he troceado en lonchas gorditas para que la presentación quedara más bonita, pero podéis también servir los rollitos enteros.



Espero que os guste.


 ¡No pongáis lavadoras y haced cenitas!


lunes, 9 de noviembre de 2015

Fideos con Picadillo de Chorizo

Con los tiempos que corren para la carne procesada, sé que no es el mejor momento para publicar esta receta, pero qué le vamos a hacer. El que no los quiera hacer con picadillo que los haga con atún, con pollo, o con lo que se le ocurra. Así están muy buenos y un día es un día, no?

Lo de un día es un día es cierto. No debemos hincharnos a comer carne procesada, ni tampoco carne roja. Pero es que tampoco debemos hincharnos a bollería, a productos precocinados, a los semi elaborados, o a los muy elaborados. Por no hablar de las soluciones de calentar y listo, que lo que calientan es nuestra salud.

Pienso que a pesar del revuelo que se ha formado con la información de la OMS, tampoco han dicho nada nuevo, o nada que no supiéramos ya. Creo que todos sabemos que la nutrición juega un papel muy importante en nuestra salud, y el que no lo sepa debería saberlo. Abusar de determinados alimentos no ayuda precisamente a conseguir un estado saludable. En realidad el abuso de muchos alimentos o productos no nos beneficia, aunque ahora el punto de mira esté en la carne procesada. Muchas veces se nos hace un mundo el poder seguir las recomendaciones saludables que aplicar a nuestra dieta. Yo pienso que no es tan difícil, lo que tenemos que hacer es tenerlas en cuenta e ir introduciéndolas y adaptándolas a nuestro ritmo de vida.
Otro tema es la oferta de productos que acaparan las estanterías de los supermercados, que crecen a un ritmo vertiginoso y que supuestamente nos hacen la vida más fácil. A estos ni la OMS, ni yo, ni nadie podrá ponerles freno. Eso sí, en la cesta de la compra entra lo que uno quiere.

A mi favor para cocinar este plato diré que el picadillo era de confianza, carne de cerdo, grasa pimentón, sal y supongo que ajo. Antes se comía en épocas de matanza, ahora con los adelantos que tenemos de conservación se puede envasar al vacío, congelarlo y disfrutarlo en otro momento. El picadillo para qué nos vamos a engañar, con lo que mejor está es con un huevo frito, patatas fritas y un buen trozo de pan. Pero esto si que es pecado nutricional.

Los fideos que he utilizado son fideos gordos con agujerito en el interior. En el paquete pone fideuá, aunque en realidad para la verdadera fideuá se utiliza un fideo mucho más fino. Los he hecho en olla rápida, y cociéndolos en esta olla tenemos un plato rápido, listo en un pis pás. Si no tenéis olla rápida tampoco tardaréis mucho en tenerlos listos.

Ingredientes
(4pax)

420g de fideos
250 g de picadillo
400 de tomate triturado
Media cebolla
Vino blanco
1 ajo
Sal y pimienta
Orégano
Aceite de Oliva

En primer lugar echar el diente de ajo, pelado y entero y dejar que se haga un poco si quemarlo. Sofreír cebolla picada fina. Echar el picadillo y dar unas vueltas.




Añadir los fideos, dar una vuelta y echar el tomate. Ahora añadimos un chorrito de vino blanco y cubrimos con agua. Salpimentamos y podemos echar las hierbas que más nos gusten, en este caso el elegido has sido el orégano.


Dejamos cocer 5 minutos en olla rápida desde que sube la válvula. Dependiendo de las ollas el tiempo puede ir de 3 a 5 minutos. Eso sí en cuanto cumpla el tiempo abrid la olla los más pronto posible para que no se queden demasiado cocidos. Vale más dejarlos menos tiempo y si no están se dejan un poco más al fuego, que pasarlos.

Espero que os gusten