jueves, 15 de diciembre de 2016

Brocoli Creps con Pollo Y Sobrasada

Participar en los concursos de cocina, siempre es una oportunidad de darle un poco al coco y trabajar sobre un ingrediente o varios en concreto. En este caso me inscribí en el concurso de Canal Cocina "Recetas con Brocoli". Si además resultas entre los ganadores, la satisfacción se multiplica. Y esta vez he tenido la suerte de estar entre ellos.
  • El plato llegó después de darle vueltas a qué podía hacer para ir dándoles verde a los pequeños de la casa. Además no es muy complicado y lo podemos dejar hecho con antelación. ¡Hay que ver lo bien que vendo mis platos!


  • Volviendo al brocoli, los que me leéis conocéis un poco mi afición por enriquecer el paladar de mis niños y por enseñarles a comer de forma saludable. El brocoli es un superaliado en nuestra alimentación. Es un alimento con un montón de propiedades que debería ser algo constante en los platos de cualquier familia. No tiene un precio elevado, importante para poderlo consumir con frecuencia. Contiene betacaroteno, vitamina C, vitamina K, vitamina E, fibra, acido fólico, calcio, hierro y potasio, y alguno más que se me quedará en el tintero. Sus propiedades lo convierten en antibacteriano, antiinflamatorio y anticancerígeno. Por supuesto no es que si lo introducimos en nuestra dieta habitual nos vamos a librar de determinadas enfermedades. Hay otros muchos factores que pueden desencadenar una enfermedad, pero el consumo de verduras y de brocoli en este caso, nos ayudará fuertemente en la lucha contra esos otros factores.
  • ¿Y los niños? Pues esta es una receta que nos puede echar una mano a que los peques empaticen con el brocoli, aunque no lo vean, sabéis que soy de la opinión de decirles lo que comen siempre. A vuestra elección dejo si antes o después.
  • En casa hemos llegado a un punto en el que el brocoli al vapor, salvo que hagamos una receta un poco más especial como la de hoy, es un acompañamiento que está presente todas las semanas y casi siempre con pescado. Pescado y verdura al vapor, para niños no muy acostumbrados es una combinación dura. Intentad si os cuesta, que la otra parte del plato les encante, para tener margen de negociación. Aquí, una princesa se lo come con soja, otra va cambiando soja y a veces mayonesa, y el peque de momento mayonesa. Si yo he podido convencer a tres vosotros también. 


  • Y vamos allá con esta receta con la que triunfaréis entre mayores y peques.
  • INGREDIENTES
  • 100g brocoli cocido
  • 1 huevo
  • 120g leche desnatada
  • 1 pizca sal
  • 60g harina
  • Relleno
  • 60g brocoli cocido
  • 60g pechuga de pollo
  • 20g cebolla
  • 25g sobrasada
  • 50g tomate frito
  • 50g queso rallado
  • Aceite de oliva

Preparación:

Batimos la harina, el brocoli, el huevo, el aceite de oliva y la leche, hasta conseguir una masa homogénea.  Engrasamos la sartén con un poco de aceite de oliva y vamos echando masa en el centro hasta que cubra toda la superficie de la sartén pero que quede muy fina. Dejamos que se haga y damos la vuelta para que se haga por el otro lado. Vamos repitiendo la operación hasta que acabemos la masa.





Sofreímos la cebolla en aceite de oliva, añadimos el pollo picado fino y cuando ya casi esté hecho incorporamos el brocoli cocido y la sobrasada.




Extendemos una capa de tomate frito sobre cada crep. Cubrimos con relleno y espolvoreamos con queso rallado. Enrollamos. Una vez tengamos todos los creps rellenos, echamos queso rallado por encima y gratinamos.





Para emplatar, ponemos una base de tomate frito, espolvoreamos cebollino o perejil picado y colocamos el crep.




¡Espero que os guste, qué les guste y qué pongáis brocoli en vuestra vida!

viernes, 9 de diciembre de 2016

Albóndigas de otros Mundos

Hoy es viernes, y aunque hay mucha gente de viaje por el puente, los que nos quedamos tenemos que empezar el finde de la mejor manera posible. Estas albóndigas nos permitirán dar una vuelta, un miniviaje por otros lugares a través de nuestro paladar.

En realidad las albóndigas son de todos los mundos. Se pueden encontrar recetas de muchos lugares e ingredientes que pican la carne y la aderezan de diferente manera. O un montón de salsas y acompañamientos para degustarlas. Nosotros solemos hacerlas de carne de ternera o cerdo, o mezcla de las dos. ¿Las salsas? Pues con salsa de tomate (click aquí) o con un sofrito y caldo de  carne. También a veces innovamos un poco y las hacemos con salsa de zanahoria y naranja ( click aquí). Incluso las hacemos de pescado como estas de bacalao (click aquí) o de verduras como unas de berenjena que hice hace poco y todavía no he publicado.

Siempre son una apuesta segura que suele gustar a toda la familia, que nos permite integrar sabores y jugar un poco. Para mí lo principal en las albóndigas, es que seamos nosotros los que hagamos nuestras propias mezclas de carnes, pescados, verduras, especias, etc. Los pre-elaborados que sean de confianza y de vez en cuando.

Y vuelvo al viernes, a hoy, con una receta de albóndigas que, ¿por qué son de otros mundos? Pues porque he intentado jugar con ingredientes o sabores un poco exóticos para conseguir que unas albóndigas de pollo se conviertan en una cena tastyfridays.

A veces por h o por b no te da tiempo a planificar la cenita especial de la semana, así que hay que tirar de lo que hay por casa. Este tastyfridays, viene de un día así. Y me diréis, claro es que en tu casa hay salsa de chile dulce como el que tiene huevos en la nevera. Y no seré yo la que os quite la razón. Porque alguien aficionado a la cocina, inquieta y curiosa con toda la gastronomía de aquí y de allá, suele ir acumulando en despensa o en el congelador, ingredientes no muy habituales. Pero esto no es excusa, si no nos da tiempo a hacerlo hoy, mañana nos ponemos.

Todos los ingredientes son muy fáciles de encontrar, excepto la salsa de chile dulce. Podéis probar en grandes superficies, en la sección de comida internacional. Si no da resultado, todas las tiendas asiáticas la tienen. Y si no tenéis nada de esto a mano, probad a hacer una salsa agridulce con guindilla, azúcar, vinagre, miel, mostaza, agua...emplead la imaginación. Yo os dejó aquí una que puede llegar a sustituirla (click aquí). También tenemos internet para comprar de ingredientes poco habituales.

¡Vamos allá con la receta!

INGREDIENTES:
(2PAX)
250g. de pechuga de pollo
30g. de cebolla morada
1 diente de ajo
1 cucharadita de cilantro fresco picado
1 trocito de jengibre fresco(1x1cm.)
pimienta
sal
1cucharada de salsa de soja
Tempura:
  • - 40 g de harina tamizada
  • - 160 cl de agua muy fría
  • - 1 huevo o una yema de huevo
salsa: 
100g. de calabacín
35 g. de puerro
10g. de anacardos
 2 cucharadas de salsa de chile dulce
aceite de oliva
sal
Emplatar: sésamo tostado y cebollino

Preparación:
En primer lugar picamos la pechuga de pollo. Le añadimos la cebolla morada picada muy fina y el diente de ajo uy menudo. Incorporamos el cilantro y el jengibre rallado. Salpimentamos y añadimos una cucharada de salsa de soja. Mezclamos todo bien y hacemos las albóndigas. Para darles forma podemos humedecernos un poco las manos, o untárnoslas con un poco de aceite. 
Para hacer la salsa picamos menudo el puerro y lo sofreímos en aceite de oliva. Antes de que termine de hacerse el puerro, añadimos el calabacín también picado menudo, salamos y dejamos hasta que estén blandos. Ponemos en el vaso de la batidora, añadimos la salsa de chile dulce y los anacardos. Trituramos y añadimos un chorrito de leche si fuera necesaria, para aligerar un poco la salsa.

Hacemos la tempura, mezclando todos los ingredientes. Si no querías ponerle huevo, podéis hacer una masa de harina y agua helada solamente, tened en cuenta que del quedar una masa no muy densa o espesa, para corregir las cantidades. Pasamos las albóndigas por la masa y freímos en aceite de oliva. Las sacamos a un plato con papel absorbente para escurrir el exceso de aceite.

Servimos las albóndigas acompañadas con la salsa, espolvoreamos con sésamo tostado y adornamos con unas ramitas de cebollino.


¡Disfrutad del finde, disfrutad del viaje y disfrutad del sabor!


viernes, 25 de noviembre de 2016

Fabas con Almejas

Aunque las solemos comer en Fabada, las fabas son una legumbre que pegan con un montón de ingredientes para combinarlas y hacer platos de cuchara un poco más ligeros, o no tanto. Y ahora diréis que no sólo las fabas, y es verdad, en general las legumbres admiten muchas combinaciones que no probamos en nuestro día a día y que quizás hicieran que las comiéramos más a menudo. Sabéis y si no lo sabéis os lo cuento yo que por lo menos deberíamos comer legumbres dos veces en semana, y en muchos casos no cumplimos con esta indicación. 

Volviendo al tema de dejar un poquito de lado el chorizo y la morcilla, sé que con las fabas con almejas no estoy descubriendo la pólvora, que son un plato que está ya muy extendido. Pero como ya escribía en el post donde publiqué la Fabada (click aquí para verlo) cada maestrillo tiene su librillo y viendo otras recetas a veces encuentras cosas que tu no haces y que pueden venirte muy bien. En ese post también os comentaba lo importante que es la variedad de fabas que utilicemos, las asturianas de la granja son apuesta segura.

Siguiendo con las posibles combinaciones y aunque publicaré seguro más formas de comer esta maravillosa legumbre, os avanzo que yo ya las he probado con liebre, con centollo, con calamares, con jabalí,con bacalao, con langostinos y seguro que con algo más que ahora no recuerdo. Y todas las combinaciones me han dejado un buen sabor de boca.

¿Y los niños? Pues las fabas no son su plato favorito, pero se las comen. Cuando son con almejas ellos quieren más bichos y menos fabas, cuando son en Fabada alguno quiere mucha morcilla, otro más chorizo y también está el que se pone las botas con el tocino.

Antes de empezar con la receta os voy a contar un truco que a mí me ha venido muy bien en alguna ocasión. Podemos poner más fabas a remojo de las que vamos a utilizar. Una vez pasado el tiempo de remojo, esas que hemos puesto de más y que no vamos a utilizar las metemos en una bolsa de congelar bien cerradas y al congelador. Así cualquier día que queramos tirar de ellas para cocinarlas en el momento, no tendremos que esperar el tiempo de remojo.

INGREDIENTES:
(4pax)
500g de fabas
1 trozo (100g.) de tocino, en este caso se lo puse ibérico.
500g. de almejas
1 cucharada de perejil fresco picado
2 dientes de ajo
1 cucharada de harina
Unas hebras de azafrán en rama, puede ser molido
2 chorrito de vino blanco
Aceite de oliva
sal
1/2 cebolla
1 clavo de especia

Ponemos a hervir las fabas que han remojado desde la noche anterior con agua fría. Cuando rompan a hervir, añadimos agua fría y cortamos el hervor. Esto se llama asustarlas y lo haremos tres veces. En nuestra tercera vez, incorporamos el tocino y la media cebolla con el clavo clavado, valga la redundancia. Añadimos también un chorrito de vino blanco, unas hebras de azafrán y sal. Dejamos cocer hasta que estén tiernas. Aquí tenemos dos opciones, dependiendo de nuestra prisa y de nuestro gusto. Cocer a modo tradicional, unas dos horas haciendo chup chup y vigilando el caldo que se va evaporando para añadir más; o cocer en olla rápida. Dependiendo de la olla pueden tardar desde que sube la válvula o el indicador que tengáis unos 9 - 10´. Este tiempo también depende de si las fabas son del mismo año o del año pasado. Las "viejas" tardaba un poco más en cocerse. También del tipo de olla, que las hay más rápidas y menos.

Mientras cuecen las fabas hacemos las almejas. Las almejas hay que lavarlas y revisar que no haya ninguna que huela mal y que nos pueda arruinar el plato. Las abrimos con agua (no salamos), más o menos que quede una altura de agua de 2cm. Este agua la utilizaremos luego para la salsa. Tapamos y esperamos a que abran, es muy rápido, así que cuidado que no se recuezan. Retiramos y reservamos. Cuando las vayas a echar no os olvidéis de descartar las que no se abran.

El siguiente paso es poner el ajo picado muy menudo a sofreír en un poco de aceite de oliva. Cuidado que no se dore, añadimos la cucharada de harina y damos vueltas sin parar para que se sofría la harina. Añadimos un chorrito de vino blanco y seguimos con nuestras vueltas. Es el momento de ir añadiendo el agua en el que hemos abierto las almejas, poco a poco y sin dejar de remover, añadimos agua  y vamos dejando cocer a fuego medio-bajo, hasta conseguir una textura de salsa, que no se quede demasiado espesa. Probamos de sal por si hubiese que añadir un poquito. Añadimos unas hebras de azafrán o un poco de azafrán molido. Removemos y añadimos el perejil. Es el momento de añadir las almejas y dar un pequeño hervor dándoles una vuelta. 

Por último, y una vez las fabas estén tiernas, le incorporamos las almejas con la salsa,  y con cuidado removemos para que se quede todo bien mezclado y no rompamos las fabas. Dejamos unos 2-3 minutos a fuego bajo para que se mezclen los sabores. 

Ya tenemos un señor plato para disfrutar del frío de este fin de semana.


¡Espero que os guste!

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Noodles de Aquí y de Allá


Con la mitad de la semana superada, ya podemos ir pensando con qué platos vamos a pegarnos nuestros pequeños o grandes homenajes este fin de semana. Yo os quiero sugerir uno que hice este viernes y que está para que te digan unas cuantas veces "ole" y que tú también te lo digas.



¿Por qué son noodles de aquí y de allá? Pues porque con este plato he buscado hacer una fusión con la comida thai, un viaje a mundos asiáticos, pero integrando ingredientes de aquí.  Un ejemplo son las vieiras, que aunque son un ingrediente no exclusivo de nuestro país, sí las podemos encontrar en nuestros mares y es un molusco muy apreciado por nosotros. Las zanahorias y los champiñones también son ingredientes habituales de nuestras cocinas. Las vieiras combinan muy bien con los guisantes. Y los guisantes aquí tradicionalmente se han comido habitualmente con jamón. De hecho yo publique en su día unos raviolis de guisantes con vieiras que podéis ver haciendo click aquí

Para conseguir el toque thai, pues lo primero es hacerse con unos noodles de allí, que no os preocupéis porque podemos conseguir aquí. En un gran hipermercado en su sección de comida internacional los podéis encontrar. En tiendas asiáticas por supuesto que también. Y si no queréis buscar, podéis utilizar tallarines o espaguetis. Seguimos con nuestro toque thai utilizando la lima, el jengibre, la menta, los cacahuetes y el toque picante del chile rojo. Que vuelvo a deciros que si no lo encontráis le echáis guindilla y solucionado. Lo importante es ir buscando soluciones y conseguir un plato que nos haga disfrutar.


INGREDIENTES
2pax

90g.Udon noodles

800g.Agua
130g.Huesos de jamón

Pasta guisantes:
100g.Guisantes congelados
30g.Cacahuetes
2,5g.Menta fresca
10g. aceite de oliva

8Vieiras pequeñas
40g.zanahoria
40g.champiñones
1/2 chile rojo
10g.jengibre
ralladura de 1/2 lima
sal
aceite de oliva
2 lonchas de jamón o paleta ibérica


Preparación:

En primer lugar hacemos un caldo con unos huesos de jamón y agua, dejando que cuezan 20´. En ese caldo cocemos los guisantes durante 7 minutos y reservamos. 
Trituramos los guisantes junto con el aceite, los cacahuetes, la menta y una pizca de sal, obteniendo una pasta espesa. Rectificamos de sal.

Hacemos un crujiente de jamón, poniendo las lonchas entre dos papeles de cocina al microondas 40 segundos.

En ese mismo caldo de cocer el hueso de jamón y los guisantes,  cocemos también los noodles durante dos minutos y reservamos

Salteamos la zanahoria en juliana y los champiñones en láminas finas con aceite de oliva y una pizca de sal, añadimos los noodles y dos cucharadas de la pasta de guisantes, cacahuetes y menta. 

Retiramos del fuego. Salteamos las vieiras con un poco de aceite de oliva y sal. Servimos los noodles acompañados del chile picado fino, ralladura de lima, jengibre, las vieiras salteadas y el crujiente de jamón espolvoreado (reservamos un trozo entero).
Adornamos con una hoja de menta y el trozo del crujiente de jamón que hemos reservado previamente. Terminamos con un chorrito de aceite de oliva.





Ya podemos comenzar el fin de semana viajando a otros lugares a través de nuestro paladar.

¡Espero que os guste!

lunes, 14 de noviembre de 2016

Canutillos de Chocolate con Salsa Tropical

Hoy traigo un postre un poco especial. Y digo especial porque es un postre creado y diseñado específicamente para personas que tienen diabetes. Aunque eso no quiere decir que los que no la tengan no puedan disfrutarlo de igual manera. De hecho, las personas con diabetes, no solo tienen que centrar su vida en no tomar azúcar, que es una idea muy extendida. Se puede comer casi de todo siempre y cuando vayamos controlando y balanceando los hidratos de carbono, el índice glucémico y la carga glucémica de los alimentos que se ingieren.

Además hoy es el Día Mundial de la Diabetes, una enfermedad que va en aumento y la cual nadie debería perder de vista porque si no se controla puede derivar en problemas de salud importantes y debido a nuestros hábitos de vida, va en aumento. También es verdad, que una vez controlada, es una enfermedad que no debería impedirnos seguir nuestro día a día con normalidad.



Casualmente con este plato participé en el primer concurso de postres de una marca que tiene productos específicos para este sector concreto, Diabalance. Una línea que nace de la colaboración de Pascual con los laboratorios Esteve y que ofrecen un surtido muy interesante de artículos con un 70% menos de carga glucémica, que pueden hacer más fácil el control de los niveles de glucosa.


Además con la +DisfrutaBox  de este mes, tendréis la oportunidad de probar las natillas de chocolate DiaBalance, hacer este postre y probar un montón de productos de alimentación y belleza que os vana encantar.


INGREDIENTES:
(4pax)
1natillas de chocolate Diabalance
4 rebanadas de pan de molde Diabalance
4 galletas Digestive avena Diabalance
100ml. de bebida tropical Diabalance
1 cucharada de cacao puro en polvo
1g. de agar agar en polvo

Preparación:

Cortamos la corteza de las rebanadas de pan del molde. Estiramos las rebanadas con un rodillo hasta que queden muy finitas. Las untamos con las natillas de chocolate y enrollamos

Calentamos la bebida tropical hasta que hierva y echamos el agar agar. Dejamos hervir unos 8 minutos y retiramos del fuego. Metemos en el frigorífico para que vaya espesando, removiendo de vez en cuando y sin que cuaje del todo. Queremos una textura espesa de salsa, no una gelatina. Si veis que textura es un poco grumosa, con pasarla por un colador quedará perfecta.

Tostamos los canutillos en una sartén por todos lados y untamos con más natillas de chocolate por fuera. A continuación rebozamos en las galletas digestive, que previamente habremos triturado con el mortero. Tienen que quedar totalmente cubiertos de trocitos de galleta.

Para emplatar espolvoreamos con ayuda de un colador el cacao en el plato, ponemos el canutillo, adornamos con la salsa y finalizamos con una hojita de menta.

¡Espero que os guste!



domingo, 23 de octubre de 2016

Tacos de Solomillo Ibérico marinados con Espaguetis de Zanahoria y Patata

Aunque nos parezca que a los peques hay determinados sabores que no les van a encajar, ellos no dejan de sorprendernos. A veces nos lo ponen en bandeja y piden desde chiquititos lo que nos ven comer. Todavía recuerdo a una de mis niñas chupetenado un palillo chino que mojaba y mojaba en soja, cuando tenía un año y nosotros nos zampábamos un plato de sushi. En otras ocasiones, siempre está bien ofrecerles probar cosas que se salen un poco de lo que comen habitualmente, les abrirá la mente y el paladar y a vosotros os dará más opciones.

El plato que hemos comido hoy tenía varias novedades. Una,  el cilantro, esta hierba aromática que aunque muy utilizada en muchos otros países, no es un ingrediente habitual en la cocina española. La segunda era el jengibre, que lo habían comido en alguna receta, pero hoy tenía más presencia. Al sabor de la soja están más que acostumbrados, el más pequeño no es muy fan pero aún así no cuenta como novedad. Por último, estaba la zanahoria frita, el ingrediente no es una novedad pero si la forma de cocinarla y cortarla. Para cortarlos necesitáis un espiralizador, que es un utensilio parecido a un sacapuntas, y va cortando la verdura o la fruta en espiral. En esta receta que hice con calabacines podéis ver el mío (clic aquí). Hay distintos modelos, pero uno como el este os servirá más que de sobra.
La carne de cerdo ibérico es tierna y jugosa, con lo que os pondrá las cosas fáciles a la hora de masticar.

Es una receta fácil, que hay que hacer sobre la marcha pero que no nos llevará mucho tiempo. Nos permite cambiar un poco el sabor y la presentación de ingredientes que están presentes en nuestro día a día. Otra cosa es que a los enanos les guste. Por aquí alguno ha puesto su cara particular de "mamá con lo bueno que está un filete con patatas fritas, ¿por qué la lías?" pero después todo ha ido como la seda. Ya si les vas contando pues esto lo comen aquí, y esto se utiliza mucho allá, con lo curiosos que son los niños, se quedarán encantados. 

Con esta receta participo además
, en el concurso de recetas con productos ibéricos de La cocina de Rebeca (http://www.lacocinaderebeca.es/2016/09/ensalada-jamon-carambola.html#concurso-ibericos), usando solomillo de Ibéricos Vázquez (http://ibericosvazquez.es/frescos/64-solomillo-iberico-500gr.html)


 INGREDIENTES
(4pax)
600-700g. de solomillo o lomo de cerdo ibérico, en www.ibericosvazquez.es los podéis encontrar.
pimienta
ajo en polvo
100g. de salsa de soja
1 trocito de jengibre fresco de 1,5 x1,5 cm. más o menos.
1 cucharada de cilantro fresco picado.
300g. de patatas
300g. de zanahorias
sal
Aceite de oliva

Preparación:

Troceamos la carne en tacos y los ponemos en un cuenco. Sazonamos con ajo en polvo y pimienta. Rallamos el jengibre, si no tenemos un rallador fino, lo tendremos que picar muy menudo. Echamos el cilantro picado. Incorporamos la soja y removemos. Dejamos marinando mientras que preparamos el acompañamiento.
Pelamos las patatas y las zanahorias. Las cortamos con ayuda del espiralizador. Una vez las tengamos las mezclamos y vamos friendo en aceite de oliva. Las escurrimos sobre un plato con papel absorbente y las salamos.
Con ayuda de una espumadera, vamos sacando los tacos de solomillo y haciéndolos a la plancha con un poco de aceite de oliva.


¡Espero que os guste y que tengáis suerte con los nuevos sabores!



jueves, 20 de octubre de 2016

Frixuelos Vaqueiros o Enroscados

Hoy también os traigo una receta asturiana, y en este caso es también una receta de mi madre. Bueno más que de ella es de las de toda la vida tradicionales que no se sabe quien las empezó. Como es ella la que los hace en casa y la que nos los ha descubierto, pues es la receta de mi madre.
En Asturias, los frixuelos son un postre, merienda o desayuno, muy típico. Una especie de crepes que en la forma tradicional se toman con azúcar espolvoreado por encima. Luego ya vienen las variantes, de echarles nata, chocolate, mermelada o acompañarlos de salado, como casi siempre hago yo.
La verdad es que nunca les había hecho frixuelos a los niños, sí que los había hecho alguna vez, cuando ellos todavía no conocían este mundo. Hubo un día de esos que los peques se pasan en Asturias, en el que mi madre abrió la veda. Y lo que yo recibí fue la foto de un gran plato de frixuelos con tres monstruos con cara de felicidad y un mensaje posterior de que se los habían zampado todos. Esto es el "abuelo´s time" y hay que hacer la vista gorda en cuanto a azúcar, cebar a los niños como si fueran cerditos, acostarse cuando les da la gana y ese tipo de cosas que unos y otros disfrutan cuando tienen unos días para estar juntos. 
Os estaba hablando de los frixuelos "normales" los planitos, pero en la parte occidental de Asturias se hacen también los frixuelos vaqueiros que son los protagonistas del post de hoy. La diferencia de masa es poca, más harina para dar mayor consistencia en los vaqueiros y poder así, enroscarlos en la sartén. 
Si antes os contaba la foto con la cara de felicidad ante los frixuelos al uso, no os quiero contar como se pusieron cuando en otra de sus visitas mi madre les puso un plato hasta arriba de los vaqueiros. Hasta arriba se pusieron ellos también y hasta arriba me puse yo también el fin de semana que fui a buscarlos, en el que insistentemente me decían que tenía que probarlos. Porque aunque os parezca raro yo no los había probado todavía, ni a mi madre ni a mi abuela les había dado hasta ahora por recuperarlos. 
De momento seguiré yéndolos a comer a Asturias y que mi madre conserve así la exclusiva de algunos platos con sus nietos, disfrute con sus peticiones culinarias, con su apetito y con su cara de felicidad.

INGREDIENTES
4-5 huevos
1 vaso de leche 
1/2 vaso de agua escaso
1 cucharadita de las de café de levadura química tipo Royal (opcional)
Una pizca de sal
Dos cucharaditas de azúcar (opcional)
250-300g de harina 

Preparación:
Batimos todos los ingredientes con ayuda de una batidora o unas varillas. No deben quedar grumos y  la masa no debe quedar muy líquida, debe tener consistencia. Podemos rectificarla con más leche o más harina.
Dejamos reposar la masa media hora.
Los freímos en abundante aceite de oliva. Para darles su forma característica vamos echándolos desde el centro de la sartén hacia afuera formando una espiral.
Les damos la vuelta con cuidado, con una espumadera o unas pinzas.


Entre uno y otro removemos la masa.
Ponemos sobre papel de cocina para absorber un poco el exceso de grasa y los espolvoreamos con azúcar. Según vamos haciendo vamos poniendo encima, hasta conseguir nuestra torre de frixuelos vaqueiros.


Ya tenemos una merendola genial para un sábado por la tarde y que además podemos hacer con los niños. Sólo hay que tener un poco de precaución a la hora de freírlos.

 ¡Espero que os gusten!



domingo, 16 de octubre de 2016

Brocheta de Solomillo con Chutney de frutos rojos y Pan de Rioja

Hoy es el Día Mundial del Pan, con tantos ingredientes y alimentos que existen en este mundo, no tendríamos días suficientes en el año para celebrarlos todos, ya sé que los hay más importantes y menos y son los más significativos los que consiguen su día. Hablando de esto me ha picado la curiosidad y en cuanto termine esta entrada me pondré a investigar quien tienen el honor de celebrar un día mundial.



Volviendo al pan y para celebrar su día me ha parecido una buena idea recuperar este plato que tiene como base un pan de vino y con el cual grabé una de mis videorecetas para el Campeonato Demos de www.demoslavueltaladia.com en el que estoy participando. 

Es una receta muy rica y que aunque la idea de hacer el pan os eche un poco para atrás, no penséis que es difícil. Yo como siempre os animo a probar y a disfrutar de un tastyfridays muy sabroso. Quizás para hacerlo un viernes por la noche lo que necesitéis es o empezar por la tarde, o el día antes. Es una cuestión de tiempo al levar el pan y hacer el chutney, que lleva un ratito, tampoco mucho.
Ni que decir tiene que el pan es también genial en solitario, o para el desayuno con un buen jamón, o con un chorrito de aceite.

Para disfrutarlo del todo solo hace falta un buen vino, un poquito de música y por supuesto, buena compañía.

Aquí os dejo enlace a la videoreceta 


https://youtu.be/vD3wfjA_KMk


INGREDIENTES:
(2pax)

600g de solomillo de cerdo
aceite de oliva
sal y pimienta

pan de rioja:
250g de harina de fuerza
5g de sal
100g de agua
100g de vino de rioja crianza
3g de levadura liofilizada
15g de pistachos pelados

chutney de frutos rojos:
40g de vinagre de manzana
50g de vino
60g de cebolla roja
50g de frambuesas
50g de arándanos
90g de manzana verde
40g de ciruelas
50g de cerezas
65g de azúcar moreno
1 rama de canela
1 clavo
10g de jengibre fresco rallado
sal y pimienta
ralladura y zumo de media lima



Pan de Rioja:
Mezclamos todos los ingredientes menos los pistachos con el gancho amasador, durante 10´. Si no disponemos de electrodoméstico para amasar, lo hacemos a mano. A continuación amasamos a mano otros 10´, estirando y envolviendo la masa. Vamos espolvoreando la superficie de trabajo de harina y llegará un momento en que la masa deja de pegarse. Partimos los pistachos en trozos no muy pequeños y se los vamos incorporando a la masa.
Formamos una bola y dejamos levar en un recipiente tapado con film, durante una hora. A continuación sacamos aplastamos un poco formando un círculo grueso y enharinamos. Dejamos levar media hora tapado. Greñamos la masa (hacer una cruz en el centro con un cuchillo)
Horneamos durante 10´a 250º con vapor. Si no tenemos horno de vapor (como es mi caso) introducimos desde que ponemos el horno a calentar un recipiente con agua. Después sacamos el recipiente con agua o quitamos el vapor y horneamos durante 25' a 180º. Sacamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.
Chutney de Frutos Rojos:
Cortamos en dados pequeños todos los ingredientes. Sofreímos la cebolla ya continuación incorporamos la manzana. Echamos el resto de frutas, las especias, el azúcar y los líquidos. Dejamos cocinar a fuego bajo hasta que espese. Puede tardar unos 50´.
Cortamos el solomillo en dados no muy grandes, salpimentamos y salteamos en aceite de oliva. 
Para emplatar, cortamos una rebanada de Pan de Rioja. Ensartamos dos brochetas con tres trozos de solomillo cada una y las ponemos sobre el pan. Añadimos un poco de chutney por encima y decoramos el plato con unas frambuesas y unos arándanos.
¡Espero que os guste!








viernes, 14 de octubre de 2016

Tastyaperitivo: Tortilla por partes con Yema de Huevo Curada

Todavía recuerdo la masterclass de Kiko Moya, este alicantino que prepara unos arroces riquísimos, a contracorriente y saltándose las normas establecidas. Echando la vista atrás, además de sus arroces nos dejó un tesoro que hoy recupero, una yema embrionaria curada en soja.  Una yema que quedaba con una textura muy diferente, como una mantequilla que se podía untar, una pasta densa que era toda una experiencia en el paladar.
¿Por qué la recupero hoy? Pues porque es el Día Mundial del huevo y habrá que celebrarlo comiendo huevo. Para ello voy a preparar una tapa con este protagonista que se adapta a un montón de platos, como acompañamiento o en solitario.

Yo no dispongo de una yema embrionaria, pero con una yema normal, os aseguro que el resultado es muy bueno. ¿Hay algo más rico y más nuestro que la tortilla de patata? Cuando separé la yema de la clara, pensé en que no iba a tirarla, así que tenía que acompañar a la yema de alguna manera. Ya sé que no soy pionera en desestructurar la tortilla de patata, hace muchos años que el genio de Ferrán Adriá lo hizo, pero aquí tenéis otra forma.

Hoy edito esta entrada, muy contenta para compartir con vosotros que con mi receta he ganado el concurso de Canal Cocina y Pazo de Vilane de recetas con huevo.


INGREDIENTES
(1tapa)

1 huevo
10g. de cebolla
10g. de patata
soja
Aceite de oliva
cebollino
sal

Separamos la yema de la clara. Ponemos la yema en un recipiente cubierta de soja, flotará pero no os preocupéis. Tapamos con film y metemos en la nevera durante 48h. Yo la he sacado un poco antes. De vez en cuando le podéis dar un meneíto para que la soja pase por encima de la yema.  La clara tb la reservamos durante ese tiempo en la nevera tapada con film.


Pasado el tiempo de curar la yema, picamos la cebolla muy fina y la freímos en aceite de oliva. Añadimos la patata cortada en cuadraditos muy pequeños y salada y la freímos  con la cebolla antes de que esta última termine de hacerse. Escurrimos y reservamos.
Batimos la clara de huevo, le echamos un poco de sal y la hacemos en la sartén con una pizca de aceite de oliva, revolviendo, como cuando hacemos huevos revueltos.

Solo queda montar la tapa. Ponemos la clara en el fondo, después la mezcla de patata y cebolla y por último la yema que habremos escurrido de la soja. Adornamos con un poco de cebollino y listo.





¡Espero que os guste y Feliz día del huevo!

miércoles, 12 de octubre de 2016

Fabada

Parece que por fin, a 12 de octubre, el otoño quiere dejarse ver. Por la noche ya escuchaba las gotas caer y me imaginaba el día que me iba a encontrar cuando abriera la persiana. Un día encapotado y lluvioso perfecto para un plato de cuchara. 

Estaréis de acuerdo conmigo que el olor a tierra mojada, la lluvia, la humedad y un día de fiesta para hacer una buena sobremesa combina perfectamente con la fabada. La fabada no tiene muchos secretos, supongo que como con todo cada uno tiene algo que diferencia la suya de la del vecino. 
La que yo hago, como no podía ser de otra manera, es la que hace mi madre y que sale riquísima.

Lo que hay que tener en cuenta como denominador común es elegir unas fabas de calidad. Las fabas son fabas y las alubias son alubias. Y ojo que no digo que las alubias sean malas, pero no nos sirven para hacer fabada. Las mejores son las denominadas de la granja (no confundir con los judiones de La Granja). Es una variedad que se cultiva en Asturias, pero que podréis encontrar fuera. Esta variedad os asegurará una textura blanda, suave y mantecosa.

Otra cosa a tener en cuenta en los ingredientes, es que el chorizo, morcilla, lacón, etc. sean asturianos. Y diréis, mira esta como tira para su tierra. Esto es sobretodo para los que vivimos fuera. Hay multitud de chorizos y morcillas a lo largo y ancho del territorio nacional, pero no todos os servirán para hacer fabada, así que si os aseguráis de comprarlos asturianos y por supuesto para cocer, serán perfectos. En casi todas las grandes superficies y en determinados puestos de algún mercado los encontraréis sin problema. Hace años lo que me costaba encontrar aquí era el lacón, pero ahora también lo encuentro fácilmente, es lacón curado. El conjunto de chorizo, morcilla, tocino y lacón forman el compango. 

Llegados a este punto, antes de seguir con los ingredientes, a riesgo de que alguien diga que esto no se hace, que saben peor, que no quedan igual, que las legumbres tienen su tiempo y las mil cosas que he escuchado mil veces de estas y otras legumbres, os voy a contar que yo la mayoría de las veces las hago en la olla rápida. No digo que sea ni peor ni mejor, pero desde luego es más rápido. 

INGREDIENTES
(4pax)
500g. de fabas
2 morcillas
2 chorizos
1 trozo de tocino salado. Es un tipo de tocino curado. (150g. más o menos) no es panceta ahumada, ni bacon.
1 trozo de lacón de 350g. 
1 clavo (de especia, no vayáis a echar un tornillo)
Media cebolla
Azafrán en rama o molido (un paquetito)
Vino blanco
1 ramita de perejil
1 cucharadita de pimentón ( de las de café y no muy llena)

Preparación:

Dejamos la noche anterior las fabas en remojo cubiertas de agua fría. Quitamos el agua de remojo y las ponemos al fuego con agua fría, cuando empiecen a hervir las "asustamos" echando un chorrito de agua fría y cortando la cocción. Aprovechamos y retiramos la espuma que se forma en la superficie. Hacemos esto durante tres veces. Echamos la media cebolla pelada y con el clavo clavado, los chorizos, las morcillas, el tocino y el lacón en dos trozos. Os recomiendo pinchar con un cuchillo el chorizo y la morcilla para que no exploten. Además las morcillas las envuelvo en papel de aluminio, porque aunque las pinches, a veces se rompen. Así conseguiremos que si esto sucede no se desperdiguen por la olla. Añadimos el azafrán, el pimentón, la rama de perejil (puede ser picado) y un chorro de vino blanco. El agua tiene que cubrir todos los ingredientes. Es hora de salarlas, y aquí hay que ser prudente, porque el tocino y el lacón salan. Yo pruebo el agua y compruebo que está bien tirando a sosa. Si una vez hechas necesitan más sal siempre se puede añadir. Las dejamos cocer a fuego lento hasta que estén tiernas. Más o menos estarán en hora y media. Si véis que se evapora mucha agua, vas añadiendo poquito a poco cuando necesite.


Si las cocemos en olla rápida, seguimos los mismos pasos pero en vez de dejar cocer a fuego lento, cerramos la olla y cuando suba las dejamos cocer durante 9 -10 minutos dependerá un poco de la potencia de la olla. Dejamos sin abrir hasta que reposen. De un día para otro quedan genial. Si el caldo os gusta más espeso, siempre podéis pasar unas cuantas con un poco de caldo por la batidora y añadírselas para espesarlas. A mí nunca me ha hecho falta.

¡Espero que os gusten!







viernes, 30 de septiembre de 2016

Empanadillas Chinas con toque Pedroñeras

Este plato sale de un concurso al que me he presentado de Ajo morado de Las Pedroñeras. A veces los concursos están bien no sólo por el premio, que también, sino porque te hacen darle un poco al coco y crear una receta en base a unos ingredientes predeterminados. En este caso no hace falta ser muy listo para saber que el ingrediente que pedían que estuviera presente en la receta era el ajo morado de Las Pedroñeras. Con una cena de tastyfridays a la vista me propuse hacer un plato que además de llevar ajo fuera un poco especial y diferente para que nos deleitara la noche.

Yo quería que el ajo tuviera bastante presencia, ya que es un concurso de eso, pero el ajo con presencia todos sabemos que es peligroso, no porque te vaya a pasar nada, que mira que tiene buenas propiedades. Pero nos interesa que comparta protagonismo con otros sabores.
Así que pensando y pensando, buscando y mirando conseguí mi objetivo. Se me ocurrió hacer unas empanadillas chinas, pero obviamente dándoles el toque de ajo y otros ingredientes y convirtiéndolas en un poco "cañís"

Se puede comprar la masa de las empanadillas, de hecho lo podéis hacer en cualquier tienda asiática preguntando por masa para dumplings, gyozas, jiaozi. Pero a mi me gusta aprender y experimentar, así que aunque me llevó un poquito más de tiempo, la experiencia mereció la pena.
Las formas que les podemos dar, y de ahí los nombres distintos, también son varias. 

Antes de explicaros como se hacen, os diré también que hay diferentes formas de cocinarlas. Yo elegí el vapor en vaporera de bambú, no me pude poner más chinita. Otra manera sería cocer en agua. También hay otro método que es dorándolas por un lado o por abajo en una sartén con aceite de girasol y a continuación echarles agua y dejar cocer hasta que el agua se evapore. Con este último también quedan muy bien pero tened mucho cuidado al echar el agua, que todo el mundo sabe que echar agua al aceite puede saltar hasta casa del vecino. Mi recomendación es que os agenciéis una tapa a modo de escudo y directamente cuando echéis el agua lancéis la tapa a la sartén. Os estoy contando esto y me está dando miedo que os queméis, pero es que la técnica es así, por favor tened cuidado. Yo probé con unas que hice otro día y no me quemé pero fui consciente de que hay que tener los reflejos a tope.

Antes de contaros el plato os dejo el enlace dónde si os gusta la receta podéis votarme en un minutito:

http://basicfront.easypromosapp.com/voteme/608028/635785104

¡Muchas gracias!

Masa Dumplings:
500g. de harina
250g. de agua
1/2 cucharadita de sal

Relleno:
500g. de bacalao fresco
4 dientes de ajo morado pedroñeras
100g. de cebolla
1 huevo
3 o 4 cucharadas de salsa de soja
1 cucharada de albahaca fresca picada

Salsa de tomate y ajo asado:
800g. de tomates
10 dientes de ajo morado
sal

Aceite de Oliva

En primer lugar hacemos la salsa de tomate. Ponemos los tomates y los dientes de ajo en el horno y los dejamos a 190º durante 40 minutos. Sacamos del horno, pelamos los tomates y los ajos y los trituramos. Sofreímos el puré resultante, al que añadimos sal, con un poco de aceite de oliva a fuego medio-bajo hasta que se evapore todo el líquido y tengamos una salsa muy espesa, más o menos 30 minutos.


Ponemos la harina en un bol y vamos añadiendo el agua templada, a la que le hemos incorporado la sal. Mezclamos hasta que esté el agua bien incorporada y amasamos unos 10 minutos. Tapamos con film y dejamos reposar 30 minutos.

Para hacer el relleno sofreímos los ajos picados finos, añadimos la cebolla también menuda. Cuando estén listos se los incorporamos al bacalao muy picado, añadimos salsa de soja, la albahaca y el huevo batido.


Estiramos la masa de los dumpling haciendo primero un churro y cortándolo en trocitos. La dejamos muy fina y con ayuda de algo redondo vamos cortando círculos o la dejáis más o menos como en la foto entre círculo y cuadrado. En cada uno de ellos ponemos un poco de relleno y cerramos hacia arriba ( como haciendo un atillo), juntando todos los bordes, apretando la masa y sellando bien. En vez de hacia arriba también podemos doblar a la mitad haciendo forma de empanadilla tradicional.


Cocemos al vapor, poniendo una hoja de papel de horno debajo unos 15 minutos a fuego medio.


Servimos con salsa de soja y con la salsa de tomate y ajo asado.

¡Espero que os guste!

martes, 27 de septiembre de 2016

Gambas Gabardina

Hoy os traigo un aperitivo, aunque en esta ocasión las hice para desayunar. Sí habéis leído bien, para desayunar, y no sólo fueron desayuno. Fueron soporte para soplar las velas a modo de "tarta-montaña de gambas gabardina".

Antes de que penséis que me he dado un golpe en la cabeza os voy a explicar como llega uno a hacerle a un cumpleañero una montaña de gambas gabardina para desayunar y soplar las velas.
Cuando un cumple de alguno de nosotros se acerca, me encanta ponerme el disfraz de cumplidora de deseos. Esto incluye hacer que el día sea diferente, preguntar, buscar y preparar el regalo deseado, y una cosa muy importante:  -¿Qué quieres comer el día de tu cumple? -Y es muy importante que sea el día de su cumple, no el día que lo celebre con sus amigos, en el caso de los niños, o el día que lo celebra con sus primos, o el día que no se qué. 

Es lo que vamos a comer todos porque el prota lo ha elegido. En función del día que sea se adapta la elección al momento adecuado. Los niños son geniales pidiendo. Me dicen: -Yo mami quiero picoteo, fuet, huevos de codorniz, guacamole, doritos, queso, pepinillos, tomatitos de esos pequeños, eh?... y lo que quieras.- Si además ese día comen en casa, ellos también deciden la comida, que suele ser pasta. Hasta ahora nunca habíamos hecho una celebración "desayunera" pero siempre hay una primera vez y esta fue un éxito. Creo que más de uno va a pedir a partir de ahora sus desayunos cumpleañeros.

El cumple era de papi y tuve los mejores cómplices del mundo para guardar secretos, hacer regalos y levantarse como si tuvieran una guindilla en el trasero en el momento que los llamé. El cumpleañero pidió gambas gabardina, y ese día ni podían ser para comer, ni para cenar, porque ya había otras cositas programadas, así que nos quedaba el desayuno. Pensándoldo bien qué mejor manera de despertar el día de tu cumple que con una buena celebración. El menú fue: Gambas Gabardina, zumo de naranja recién exprimido, alfajores (tenéis la receta aquí ) y café con leche. 



Era un día de cole y si no nos movíamos con rapidez no nos daría tiempo a que soplara las velas y disfrutara de la "breakfastparty express" que le preparamos  y que luego alargamos con otras cositas todo el día. Los 40 bien merecen una celebración larga y tendida.

Y después de contaros todo este rollo, os tendré que dar la receta de las gambas y ya la hacéis vosotros para comer, cenar, merendar, picotear o lo que queráis.

INGREDIENTES:
700g de gambas o langostinos
100g. de harina
60g. de maicena
1 cucharadita de levadura química
50g de agua de cocer las gambas
200g de cerveza 
Sal y pimienta
Un sobrecito de azafrán molido o en su defecto colorante
Aceite de Oliva


En primer lugar cocemos las gambas, tienen que ser grandecitas y si no hay grandes pues compramos langostinos. Las ponemos en agua hirviendo con sal durante 4 minutos desde que empiezan a hervir. Sacamos y reservamos el agua de cocción en la nevera.

Pelamos dejando la cola y reservamosHacemos masa mezclando las dos harinas, la levadura, un poquito de sal y pimienta y el azafrán o colorante. El azafrán dará sabor, el colorante no. Añadimos el agua de cocción y la cerveza. Batimos con unas varillas hasta obtener una mezcla sin grumos y con una consistencia que pueda napar, es decir que cubra bien. Probad sumergiendo una cuchara, para ver el espesor. Si véis que está muy líquida le podéis añadir un poco más de harina. Reservamos tapada 15´en la nevera.

Vamos sumergiendo las gambas en la masa y freímos en abundante aceite. Sacamos a un plato o bandeja en la que habremos puesto un papel de cocina para absorber el exceso de grasa.




Ahora solo nos queda disfrutar de este aperitivo maravilloso, y de toda la vida.


¡Espero que os guste!