martes, 27 de septiembre de 2016

Gambas Gabardina

Hoy os traigo un aperitivo, aunque en esta ocasión las hice para desayunar. Sí habéis leído bien, para desayunar, y no sólo fueron desayuno. Fueron soporte para soplar las velas a modo de "tarta-montaña de gambas gabardina".

Antes de que penséis que me he dado un golpe en la cabeza os voy a explicar como llega uno a hacerle a un cumpleañero una montaña de gambas gabardina para desayunar y soplar las velas.
Cuando un cumple de alguno de nosotros se acerca, me encanta ponerme el disfraz de cumplidora de deseos. Esto incluye hacer que el día sea diferente, preguntar, buscar y preparar el regalo deseado, y una cosa muy importante:  -¿Qué quieres comer el día de tu cumple? -Y es muy importante que sea el día de su cumple, no el día que lo celebre con sus amigos, en el caso de los niños, o el día que lo celebra con sus primos, o el día que no se qué. 

Es lo que vamos a comer todos porque el prota lo ha elegido. En función del día que sea se adapta la elección al momento adecuado. Los niños son geniales pidiendo. Me dicen: -Yo mami quiero picoteo, fuet, huevos de codorniz, guacamole, doritos, queso, pepinillos, tomatitos de esos pequeños, eh?... y lo que quieras.- Si además ese día comen en casa, ellos también deciden la comida, que suele ser pasta. Hasta ahora nunca habíamos hecho una celebración "desayunera" pero siempre hay una primera vez y esta fue un éxito. Creo que más de uno va a pedir a partir de ahora sus desayunos cumpleañeros.

El cumple era de papi y tuve los mejores cómplices del mundo para guardar secretos, hacer regalos y levantarse como si tuvieran una guindilla en el trasero en el momento que los llamé. El cumpleañero pidió gambas gabardina, y ese día ni podían ser para comer, ni para cenar, porque ya había otras cositas programadas, así que nos quedaba el desayuno. Pensándoldo bien qué mejor manera de despertar el día de tu cumple que con una buena celebración. El menú fue: Gambas Gabardina, zumo de naranja recién exprimido, alfajores (tenéis la receta aquí ) y café con leche. 



Era un día de cole y si no nos movíamos con rapidez no nos daría tiempo a que soplara las velas y disfrutara de la "breakfastparty express" que le preparamos  y que luego alargamos con otras cositas todo el día. Los 40 bien merecen una celebración larga y tendida.

Y después de contaros todo este rollo, os tendré que dar la receta de las gambas y ya la hacéis vosotros para comer, cenar, merendar, picotear o lo que queráis.

INGREDIENTES:
700g de gambas o langostinos
100g. de harina
60g. de maicena
1 cucharadita de levadura química
50g de agua de cocer las gambas
200g de cerveza 
Sal y pimienta
Un sobrecito de azafrán molido o en su defecto colorante
Aceite de Oliva


En primer lugar cocemos las gambas, tienen que ser grandecitas y si no hay grandes pues compramos langostinos. Las ponemos en agua hirviendo con sal durante 4 minutos desde que empiezan a hervir. Sacamos y reservamos el agua de cocción en la nevera.

Pelamos dejando la cola y reservamosHacemos masa mezclando las dos harinas, la levadura, un poquito de sal y pimienta y el azafrán o colorante. El azafrán dará sabor, el colorante no. Añadimos el agua de cocción y la cerveza. Batimos con unas varillas hasta obtener una mezcla sin grumos y con una consistencia que pueda napar, es decir que cubra bien. Probad sumergiendo una cuchara, para ver el espesor. Si véis que está muy líquida le podéis añadir un poco más de harina. Reservamos tapada 15´en la nevera.

Vamos sumergiendo las gambas en la masa y freímos en abundante aceite. Sacamos a un plato o bandeja en la que habremos puesto un papel de cocina para absorber el exceso de grasa.




Ahora solo nos queda disfrutar de este aperitivo maravilloso, y de toda la vida.


¡Espero que os guste!


martes, 13 de septiembre de 2016

Alfajores

Hace unos días publiqué en mis redes sociales una foto de los alfajores que había hecho y puse los dientes largos a los amantes del dulce en general y del dulce de leche en particular. En esa foto prometía poner pronto la receta y aquí estoy hoy para cumplir mi promesa. Recordad que tenéis los botones para seguirme en redes sociales en el lateral debajo de mi perfil y al final de la entrada.

Volviendo a los alfajores, os cuento que hasta ahora no entraba en mis planes hacerlos, pero hay alguien muy fan de ellos en esta casa y pensé que era una buena forma de sorprenderlo en un día especial. Esto es un poco peligroso, me explico, por un lado hacer por primera vez un plato para un día especial tiene un poco de riesgo. Y por otro lado, hacerle a alguien uno de sus platos favoritos pues también tiene su aquel porque se habrá convertido en un perfecto catador, en este caso de alfajores y por tanto en un crítico feroz.

Pero ¿qué sería de nosotros sin un poco de emoción? hacemos los alfajores y si salen mal ya buscaremos una solución. Una vez hemos tomado la decisión de hacerlos, tendremos que encontrar la receta. Busqué por aquí, busqué por allá y los vi solo con harina fina de maíz, solo con harina de trigo, con un mix de las dos, con más mantequilla y con menos mantequilla, bañados y sin bañar. 

Guiada por mi intuición, elegí de aquí y de allá, hice los alfajores y esperé el veredicto:
-¡Guau alfajores! (primer bocado) -¡Están buenos! (vamos bien) -Pero... (ups a ver qué pasa) -Creo que necesitan más dulce de leche (no es tan grave la cosa) -La masa es un poco diferente (ya se está viniendo arriba, pero quizás tiene razón y necesitaban un pelín menos de horno)

Como había horneado un tercio de la masa, al día siguiente hice los demás con unos minutos menos de horno y puse mucho más dulce de leche en el relleno y según el experto alfajorista estaban: -Umm qué buenos, ahora están mucho mejor. Así que sed generosos con el relleno.

INGREDIENTES

300 g. de Maizena
200 g. de harina de repostería
2 cdtas. de levadura química
1/2 cdta. de sal
3 yemas de huevo
150 g. de azúcar
250 g. de mantequilla
La ralladura de un limón pequeño
2ml. (un tubito pequeño) de aroma de vainilla líquida
1 bote de dulce de leche
Coco rallado

En primer lugar batimos el azúcar con la mantequilla (que debe estar a temperatura ambiente, blandita) hasta conseguir un mezcla homogénea. Podremos hacerlo a mano con unas varillas pero si lo hacéis con unas eléctricas o con ayuda de un robot será más rápido y más fácil. 

Ahora vamos añadiendo las yemas de una en una. Cuando una ya esté integrada en la mezcla, añadimos la otra y así con la tercera. Incorporamos la vainilla y la ralladura de limón. Es el turno de la harina, previamente habremos mezclado las harinas con la levadura y no la echaremos toda de golpe, en 3 o 4 veces. 

Cuando este bien mezclado, que no queden restos de harina, os quedará una masa arenosa que solo tendréis que juntar con las manos para hacer una bola. La envolvemos en papel film y la dejamos reposar en la nevera durante una hora.

Pasado ese tiempo, al sacarla estará dura, por lo que hay que esperar un poco a que ablande. Lo suficiente como para poderla estirar con el rodillo. La ponemos entre dos films para poder estirarla hasta más o menos medio centímetro de grosor.



Es una masa quebradiza, por lo que id cambiando continuamente el rodillo o la masa de posición para conseguir estirarla. Cogemos un cortapastas o una aro, el mío medía un poco menos de 5cm. y vamos cortando círculos.


Los ponemos sobre un papel de horno y horneamos a 180º unos 12 minutos. No se tienen que dorar. Los dejamos enfriar.


Montamos los alfajores, cogiendo una base, echamos dulce de leche ( recordad, sed generosos) y tapamos con otra galletita. Tened cuidado que las galletas son frágiles. Y no apretéis mucho para que no se salga el relleno. Con ayuda de un cuchillo untamos un poco de dulce de leche por alrededor, para que se pegue el coco. Los pasamos por el coco y ya los tenemos listos.

Esto es la primera tanda, así que poned un poco más dulce de leche que en la foto

Salen bastantes alfajores, así que si no los queréis hacer todos podéis congelar parte de la masa y sacarla para otra ocasión.



¡Espero que os gusten!