jueves, 29 de junio de 2017

Ensalada de Melón, Palmitos y Langostinos

Hace unas cuantas entradas prometí que próximamente haría un post con distintas ensaladas que voy haciendo muchas de las veces que como en solitario y a las cuales no les dedico un post, pero me temo que hoy tampoco es el día. Sobre la marcha les hago una foto y las publico en redes sociales con sus ingredientes. Hay algún que otro plato sencillito con el cual hago lo mismo. Aprovecho para animaros a seguirme en ellas y descubrir otras cosas además de recetas, como referencias a restaurantes que visito o productos que descubro.

Aquí os dejo los enlaces a cada una de mis redes:
Instagram: https://www.instagram.com/mamaquehay/
Facebook: https://www.facebook.com/esther.garcia.3304
Twitter: https://twitter.com/egg807

Dejando las redes y volviendo a los platos y sin saber si algún día haré ese recopilatorio, os cuento que la ensalada de hoy es perfecta para esas comidas en las que viene gente a casa y tienes clarísimo el segundo pero no sabes que hacer delante. O para las barbacoas que organizamos con el buen tiempo. O para una cena tú y yo con una copa de vino blanco bien fresquita. O para comértela tú solit@ sin compartirla con nadie. Vosotros decidís

El tipo de melón que he utilizado es Galia. Me gusta el su sabor combinado con el resto de ingredientes y además tiene un tamaño genial para servir la ensalada. Pero podéis utilizar Cantalupo o un melón normal. Si es muy grande tendréis que aumentar un poco el resto de ingredientes.

Los ingredientes son pocos, pero no necesitamos más para conseguir una mezcla perfecta entre sabores dulces y salados que nos ayudarán a refrescarnos y llevar mejor el calor del verano.

 INGREDIENTES
(2Pax)
1 mitad de Melón Galia
12 langostinos cocidos
4 palmitos
3 cucharadas de Mayonesa
1 cucharada de Ketchup
pimienta

Vaciamos el melón con ayuda de un sacabolas. Cuando ya no podamos hacer más bolas, recortamos bien el melón con un cuchillo para dejarlo lo más liso posible. Ponemos las bolas en un bol.
Cortamos los palmitos en rodajas y los incorporamos al bol.
Pelamos y picamos los langostinos en tres trozos, reservando dos para adornar el plato al final. Los añadimos a los ingredientes anteriores.
Mezclamos en un cuenco la mayonesa con el ketchup y echamos pimienta al gusto.
Añadimos la salsa a los ingredientes que tenemos en el bol y mezclamos bien.
Servimos la ensalada en la mitad vacía del melón y adornamos con los dos langostinos que nos hemos reservado sin pelar.

¡Espero que os guste!



miércoles, 21 de junio de 2017

Gelatina de Horchata con Cerezas

De vez en cuando me doy cuenta de que publico muy poco postre y muy poco dulce. Así que en esta ocasión me propuse que la siguiente receta que iba a elaborar debía ser un postre. Con estos calores tampoco es que apetezca complicarse mucho la vida en la cocina. En realidad con estos calores apetece bastante poco cocinar, y lo dice alguien a la que le gusta mucho hacerlo, pero este calor acaba con cualquiera. Así que tenía que ser un postre ligero, con poca elaboración y fresquito. 

La Disfrutabox de este mes me lo puso en bandeja y de entre todos los productos me llamó la atención una horchata de Costa que lleva un 90% menos de azúcar que la convencional y ella fue la elegida para convertirse en gelatina acompañada de unas cerezas. 




Un postre que combina las propiedades digestivas de la horchata con las cerezas, una fruta con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias a tener muy en cuenta y que debemos aprovechar ahora que nos esperan en grandes cantidades en las fruterías.

El verano es genial en cuanto a la fruta y a muchas cosas más, luego llega el invierno y la cosa se torna un poco más triste. Aunque hoy en día hay muchas frutas de las que podemos disfrutar todo el año que antes no hacíamos. Hay que aprovechar la variedad que tenemos tanto en invierno como en verano e ir cambiando en cada comida, merienda o tentempié. Así aprovecharemos las propiedades de cada una.

Esta gelatina de horchata combina a la perfección con el sabor de las cerezas, pero seguro que con muchas otras frutas. Así que os animo a hacer vuestras propias mezclas e ir probando combinaciones y que por supuesto me las contéis.

INGREDIENTES
(4 PAX)

1/2 litro de horchata
1/2 kilo de cerezas
6 hojas de gelatina (puede ser en polvo, adecuar las cantidades)

Remojamos las hojas de gelatina hasta que se ablanden en agua fría. Ponemos la horchata a calentar y antes de que llegue a hervir, introducimos las hojas de gelatina blandas y apretándolas previamente para quitarles el exceso de agua
Removemos la mezcla sin quitarla del fuego pero sin ponerlo muy fuerte, hasta que veamos que la gelatina se ha disuelto.

Llega la hora de cuajarla. Elegí unos vasos de chato y primero puse una capa como de centímetro y medio en cada uno. Los introduje en el congelador para ir más rápido, hasta que cuajó la gelatina (Ojo con no pasaros de tiempo que se congela y coge una textura que no es agradable) Cortamos entonces las cerezas por la mitad y ponemos una capa de mitades de cereza. Rellenamos con la gelatina de horchata hasta casi el final del vaso e introducimos otra vez a cuajar, esta vez lo hice en nevera. Una vez cuajada terminamos con unas mitades de cerezas. 

Si no la queréis hacer en dos veces, podéis echar la gelatina hasta mitad del vaso y añadir las mitades de cerezas. Ahora cubrís con más gelatina hasta casi el final del vaso. Cuajar y después terminar con las mitades de cereza. Yo lo hago en dos pasos para que la fruta aguante a la mitad del vaso, de esta última forma cuajando todo a la vez, la fruta se irá al fondo, pero en vasos tan pequeños tampoco es importante y ahorraréis tiempo.





El resultado es un postre fresco, sano y muy apetecible


¡Espero que os guste y que les guste!


Podéis pedir vuestra caja Disfrutabox y probar cada mes diferentes productos de alimentación y belleza en www.disfrutabox.com. Mirad este mes todo lo que traía.








lunes, 12 de junio de 2017

Macarrones Integrales con Salsa Boloñesa

Hace tiempo que le abrí las puertas de mi casa al pan integral y fue muy bien recibido por toda la familia. Los peques fueron los que me pusieron sobre la pista un día que me dijeron que en el cole les habían puesto pan de puntitos y que les había gustado. Así que ni corta ni perezosa al día siguiente tenían un bocata de pan integral. Los viernes quieren el bocata de pan de molde con nocilla y en el pan de molde también nos hemos pasado al integral.  Es verdad que no es oro todo lo que reluce en cuanto a los panes integrales pero vamos haciendo lo que podemos. Ahora y con su paladar acostumbrado al integral compro uno de espelta que no está nada mal, tiene una forma un poco enrevesada para convertirlo en bocatas pero ya le he cogido el truquito para sacar sus tres bocadillos y el resto convertirlo en tostadas. Todo esto sin dramas y sin presiones, que cuando lo que tenemos más a mano es una barra de pan normal, pues se come el bocata de pan blanco y punto.

Otro día, hace un tiempo también, compré arroz integral, y en contra de lo que me esperaba no hubo protestas en masa. Así que ahora casi siempre que hago arroz como acompañamiento es integral. Incluso alguno que otro que no ha sido para acompañamiento también lo he hecho con arroz integral.

Faltaba probar con la pasta integral, estos niños son muy de pasta, bueno supongo que como todos y no tenía muy claro que les fuese a gustar. Una vez más me sorprendieron cuando me dijeron que estos macarrones marroncitos estaban muy buenos, que sabían igual que los otros.

Pero ¿por qué tengo yo este empeño en introducir alimentos integrales en la dieta de mi casa? A estas alturas creo que todos sabemos que los alimentos integrales son una opción más saludable que los que se hacen con harinas refinadas. Así que no hay más razón que esa, mi empeño en comer bien y darles a mis niños las herramientas necesarias para que sepan comer bien toda su vida, siendo consciente de que en un momento dado comerán y harán lo que les de la gana. 

De momento si vamos introduciendo alimentos integrales, ganaremos en fibra, minerales y vitaminas del grupo B. Además suelen tener menor índice glucémico, así que no tendremos picos de glucosa sino que esta se irá liberando poco a poco.

La salsa que elegí para estos macarrones fue boloñesa que les encanta y me iba a facilitar las cosas.

INGREDIENTES
(4PAX)

400g. de macarrones integrales
250g. de carne de ternera picada
30g. de cebolla
1 lata de 400g. de tomate triturado
1 diente de ajo
Aceite de oliva
Sal, pimienta
1/2 cucharadita de las de postre de azúcar (opcional)
Orégano o albahaca

Empezamos preparando la salsa boloñesa. Ponemos un poco de aceite en una sartén y doramos un poco el diente de ajo. Añadimos la cebolla picada finita y cuando esté blanda incorporamos la carne picada, damos unas vueltas. Echamos el tomate. Ponemos sal, pimienta y si le ponemos azúcar también es el momento. El azúcar le quita acidez al tomate y la cantidad que se echa es poca, pero si no queremos echárselo pues nadie nos obliga. Echamos también las especias que queramos, el orégano, la albahaca o las dos.
Tapamos y dejamos hacer a fuego medio-alto, 10 minutos removiendo de vez en cuando. Después bajamos un poco el fuego y dejamos otros 10 minutos. Comprobamos si ya tenemos la consistencia de salsa, si todavía está muy líquido, dejamos un poco más.

Cocemos los macarrones según las indicaciones del fabricante, la pasta integral suele tardar algún minutito más pero no mucho.

Solo nos falta dar el primer bocado. Hasta repitieron, así que punto positivo a la pasta integral.



¡Espero que os guste y que les guste!